La ciudad de Kioto, antigua capital de Japón, tiene un encanto especial de la que carecen las grandes ciudades del país. Pese a ser de las ciudades más importantes, podemos ver que el skyline de la ciudad es diferente a Tokyo, Osaka,... guarda mucho de épocas anteriores, cuando el shogun aún dominaba con mano dura el país.
No me refiero a la cantidad de templos que tiene, ni al barrio de Gion en sí, si no en el ambiente que respira la ciudad, el ritmo diferente que se vive en comparación con las grandes ciudades. Kioto me encanta.
El itinerario del día será:

Empezamos el día acercándonos a la oficina JR que hay en la estación de Shin-Osaka y activamos nuestro JRP7. De paso, aprovechamos para hacer reservas en los Shinkansen de larga distancia y en varios trenes de la linea JR, como por ejemplo el que nos llevaría, más adelante, de Shinjuku a Otsuki.
Cogiendo el Shinkansen Hikari llegamos a Kioto en menos de 20 minutos. Una vez en Kioto, cogemos la linea JR Sagano y llegamos a la zona de Arashiyama.
Esta zona es conocida, sobre todo, por su precioso bosque de bambú, pero personalmente, toda la zona de Arashiyama es preciosa. No parece que estés en una ciudad, es una zona muy natural, muy verde, y que esconde grandes secretos.
Lo primero que hacemos es agenciarnos un mapa de la zona, para poder guiarnos y establecer un itinerario. Lo estudiamos y decidimos que el primer sitio a visitar es el bosque de bambú y el templo Tenryu-ji, y de paso, ya que se encuentra dentro del bosque, el santuario Nonomiya.
Hacía un día un poco nublado, así que no pudimos ver el bosque como me habían recomendado, con Sol y las cañas de bambú dejando pasar la luz entre ellas. Aún y así, me pareció precioso. No sé si es porque era domingo, pero estaba lleno de gente, sobre todo japoneses. Ya me di cuenta en verano que los japoneses hacen mucho turismo dentro de su propio país, y me parece muy bien promocionar el sitio donde uno vive.


El bosque de bambú es un paseo que hay que tomárselo con calma, disfrutando de un entorno que aquí es imposible de observar... durante este paseo vemos que hay muchos chicos 'porta-personas', supongo que para aquellos que o no tengan tiempo o para la gente mayor, ya que es un buen paseo.
Como ya he comentado, dentro del propio bosque hay un pequeño santuario, Nonomiya Shrine:
en.wikipedia.org/ ...iya_Shrine

Justo en la Torii de este santuario, había un hombre japonés vendiendo unas postales dibujadas a mano por el mismo, y mientras las mirábamos, nos sorprendió hablando español! Resulta que el hombre, de unos 65-70 años, había estado viviendo en La Rioja durante el 92, y se puso a hablarnos de las Olimpiadas de Barcelona, de lo bueno que estaba el vino, de que el Atlético había eliminado al Barça en la Champions
Hablando hablando, al final llegamos al Templo Tenryu-ji. Y qué belleza de templo! Que contrastes, que colores, es precioso.
www.japan-guide.com/e/e3913.html

El templo se levanta en un pequeño monte, donde podemos ver todo tipo de cerezos, flores, plantas... hay una pequeña zona donde podemos ver un jardín típico japonés, con su estanque, nenúfares, carpas... y justo al otro lado del templo vemos un pequeño jardín zen.

No os pongo más fotos porque, a pesar de que es precioso, es algo que tenéis que ver vosotros, así que yo no contribuiré a chafar lo que puede ser una visita colorida y entretenida. Y no busquéis en Google Imagenes!
Una cosa a destacar de este Templo tan bien cuidado, son precisamente los cuidadores; estaban por todos lados recogiendo malas hierbas, a mano, una a una, podando las flores mustias, etc... que minuciosidad!

Ya saliendo del bosque de bambú, nos dirigimos a la zona del parque de Arashiyama (Nakanoshima Park). Por lo que nos informó la chica de la misma estación, este parque es famoso sobre todo en la época de Cherry Blossom, y aquí me di cuenta que, en esta zona, sí que habíamos llegado unos días tarde. Pese a que aún había muchos cerezos en flor cuando nosotros llegamos:

Esta es la imagen que nos habríamos encontrado unos días antes:

Andando 5 minutos más, pasando por el puente Togetsu-Kyo, llegamos a la entrada al parque Iwatayama Monkey Park.
www.tripadvisor.es/ ...Kinki.html
Se trata de un parque donde los macacos japoneses campan 'a sus anchas', siempre dentro del recinto del parque. Llegar arriba cuesta un rato, ya que es todo subida y a tramos un poco empinada, pero la experiencia bien merece la pena por 2 razones:
1. Interactuar con los macacos, eso sí, dentro de una jaula. Y me refiero a las personas dentro de la jaula, para poder darles de comer lo que venden: cacahuetes, plátanos... por 100Y la bolsa. A recalcar que los macacos tienen bastante mala ostia.

2. El parque tiene un punto de observación desde donde se ve toda la zona de Arashiyama y parte de la ciudad de Kioto. Muy bonito.

Una vez visto el parque, salimos por donde hemos llegado, nos lavamos las manos con alcohol (en la misma salida te lo ofrecen) y encaramos la calle principal buscando un restaurante para comer.
Cuando acabamos de comer, nos dirigimos de vuelta a la estación Sagaarashiyama y nos encaminamos al Castillo Nijo.
www.japan-guide.com/e/e3918.html
A pesar de ser un castillo bastante modesto, según mi opinión, parece ser que era la residencia del shogun Ieyasu Tokugawa, tan importante en la historia de Japón.
Habíamos invertido tanto tiempo en la zona de Arashiyama, que llegamos en el último turno de visitas al Castillo. Pudimos entrar a verlo por dentro y después darnos un paseo por los jardines de alrededor.
Dentro del castillo había varias escenificaciones de la vida que allí se llevaba, como el recibimiento del shogun a los altos cargos de la zona de Kioto, dónde se escondían los samurais para vigilar al shogun... bastante interesantes.

Lo que más nos ha gustado de este castillo han sido sus jardines, llenos de cerezos en flor, animales en 'semi-libertad'... es un buen paseo de 15-20 minutos para pararse a hacer fotos, contemplar las diferentes clases de cerezos que hay... una zona muy tranquila.


Cuando acabamos la visita al castillo, pregunto en información a qué hora cierran el santuario Heian Jingu, y lamentablemente cerraban en 30 minutos, así que decidimos no ir. Es una pena, porque a pesar de haberlo visto en verano, queríamos ver la diferencia de estaciones en el santuario, con los cerezos en flor, con más verde dentro del santuario... otra vez será.
Hablamos de qué hacer y decidimos seguir con nuestro itinerario: el camino del filósofo. Le pregunto a un taxista cuánto nos costaría ir desde el Castillo Nijo hasta allí y me dice que unos 1500Y, entre 4 personas... así que decidimos coger el taxi. Llegamos a la entrada del Ginkaku-ji y nos desviamos a la derecha, encarando el paseo. Pese a que seguramente no estaba en su apoteosis (hanami) nos damos por más que satisfechos cuando llegamos a la zona. Muchos de los cerezos aún seguían abiertos y la zona estaba muy diferente a como la vimos en verano.

Bajando por el paseo, nuestra intención era pasarnos por el templo Honen-in, pero al llegar ya estaba cerrado. En verdad, no acabamos de entender bien bien el horario de los templos - santuarios del país, ya que la mayoría cierran a las 16.30 - 17.00. Es algo que ya nos sorprendió el año pasado, y que nos limita en ciertas cosas en nuestro itinerario. Una pena.
Así que, poco a poco, y cogiendo un bus que bajaba, nos acercamos al parque Maruyama.
www.japan-guide.com/e/e3925.html
Ya era de noche, así que nos pareció todo un espectáculo.
Lo primero que vemos nada más subir las escaleras es el Santuario Yasaka, lleno de farolillos encendidos y con bastante ambiente.
www.japan-guide.com/e/e3903.html

Como he dicho, para ser las horas que eran había bastante gente, y subiendo un poquito más por el parque vimos el por qué. Había muchos puestecitos de comida y de juguetes a lo largo del parque, y cuando llegas arriba, vemos mucha gente sentada en el suelo, relacionándose, pasándolo bien y bebiendo, como habíamos visto en Osaka.

Todo esto sucedía alrededor de lo que parece es el árbol más famoso del parque, llamado shidarezakura. Se encontraba totalmente iluminado y daba un aire al árbol madre de avatar

A pesar de que ya había oscurecido totalmente, no eran ni las 19.00 de la tarde, así que decidimos ir a Kiyomizu-dera, a unos 10 minutos andando. A pesar de que ya habíamos estado en verano, en esta época el templo lo abrían de noche, totalmente iluminado, y he de decir que se vive totalmente diferente, tiene otro encanto. Bien es cierto que no te paras a observar todos los detalles del templo, más que nada porque es de noche, pero la atmósfera que en él se respira es totalmente bohemia.

De vuelta al distrito de Gionmachi, y con el estomago vacío después de toda la caminata que nos habíamos dado por la tarde, tocaba buscar restaurante.
Inocentes de nosotros, nos metimos de lleno en el mismo distrito, y viendo los precios de los platos, salimos por donde entramos, eso sí, tuvimos un poco de suerte y vimos una maiko/geisha sin haberla buscado.

Cruzamos el río y buscando buscando por la zona comercial, elegimos entrar a un restaurante de los varios que había por la zona. Estaba justo al lado de un club de 'señoritas', pero la zona era bastante segura, ya que había bastantes restaurantes y lugares de ocio.
Una vez ya habíamos cenado, volvemos a la estación de Kioto, cogemos el Shinkansen y de vuelta al hotel.
