*** Imagen borrada de Tinypic ***
He mirado para comprobar meteosuisse y, como ya vi ayer, sólo se libra de la lluvia la zona oriental, así que sigo el plan A. Visitar el cantón de los Grisones, en su zona próxima a Liechtenstein.
El recorrido pasa por Maienfeld, pueblo donde transcurre la novela Heidi; Bad Ragaz, desde donde se puede acceder a la garganta del río Tamina; Vaduz, capital del principado de Liechtenstein y Malbun, donde haré senderismo si tengo tiempo.
Para un plan tan ambicioso necesito mucho tiempo, así que cojo el tren que sale de Lucerna hacia Zurich a las 7:10. Monto en un vagón especial para familias con niños
pero voy sólo a esas horas
*** Imagen borrada de Tinypic ***
En el camino hago transbordo para ir hacia la zona grisona, teniendo que coger un tercer tren ya que el pueblo de Maienfeld es tan pequeño que el tren en el que voy se lo pasa sin parar, por lo que tengo que desandar dos o tres paradas en un tren regional. En total me ha llevado poco más de 2 horas.
Doy una pequeña vuelta por la zona para ubicarme, pues en la lonely no viene el plan de hoy. Lo he desarrollado yo mismo, después de la inestimable ayuda de un forero que me propuso acercarme a esta garganta si me dirigía finalmente hacia Liechtenstein.
En el momento no me doy cuenta de que el mismo tren regional para en Bad Ragaz al de dos minutos de la parada de Maienfeld, por lo que me guío de la parada de bus de delante de la estación. Pasa un bus hacia Bad Ragaz a las 10:08 (como siempre con puntualidad suiza, no entiendo cómo lo hacen, los autobuses pasan en el minuto en que dicen que van a hacerlo, aunque no sea cabecera de línea).
Los dos minutos del tren se convierten en un cuarto de hora en bus. En realidad también se puede hacer andando, ya que está señalizado (como todos los pueblecitos que he vistitado) y se tardaría algo más de una hora en llegar. Pero el cansancio acumulado cada día es mayor... y para algo tengo la swisspass.
Como no tengo ni idea de cómo se llega a la garganta Tamina, me dirijo hacia la oficina de turismo, a 800 metros de la estación de trenes. Resulta que no es tal, que sólo es un panel informativo-publicitario. Así que decido desandar el camino para llegar a la estación de trenes, que también es de autobuses, para preguntar a algún conductor.
Allí me indican que hay un bus directo que casualmente comienza hoy (26 de Abril) su recorrido
Me dirijo hacia allá y veo que el siguiente bus lo puedo coger hacia las 11:35. Me da tiempo a desayunar..... un bocata de jamón ibérico, como Dios manda.
El pueblo de Vad Ragaz me ha parecido más bonito (con más ambiente de cafeterías al aire libre) que Maienfeld.
El autobús que te sube a la garganta no está cubierto por la swisspass (6/11; i/i+v). Yo he cogido billete de ida y vuelta (11 francos). Quienes no quieran gastarlos, se tardará unos 90 minutos en llegar andando (cuesta arriba) siguiendo el cauce del río. Sería más lógico hacer la ida en bus y la vuelta andando, sin condicionarte por el horario.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
El autobús va por el sendero que usa la gente para subir. No pasa ningún vehículo de motor más que el bus postal, está prohibido. La verdad es que el recorrido sí es bonito para hacerlo andando (incluso desde el autobús es bonito).
Respecto a la garganta… me bajo del bus y para allá que me acerco. Como no hay una señalización clara le pregunto al chófer… está a un minuto de la parada, por el único camino que hay (Iñaki, que es muy sagaz).
Para allá que voy, pero no encuentro taquilla ni na’; hostia, aquello que se ve es una verja y parece que hay un cartelito… jodé, ya está, seguro que me recuerdan que no estamos en verano. Y en efecto así, es. Jodé, jodé, jodé… y toda la vuelta que he dado desde Lucerna para esto!!!
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Ya me doy la vuelta con un pequeño cabreo conmigo mismo cuando veo que otros guiris se acercan hacia la entrada… inocentes pienso. Por si acaso, tal vez por mero morbo o por curiosidad o por pensar que no soy el único que se marcha defraudado, al de un rato de pensarlo me giro y… coño, que están dentro. Pero cómo lo han hecho?! Así que espero al siguiente grupo de turistas (esto está muy apartado, no se puede acceder en coche y no es muy conocido) y veo que meten una ficha o algo en una máquina automática y giran el torniquete… ¿No habrán leído el cartel?
Pues nada, que vuelvo otra vez detrás de una pareja que creo que hablan en alemán, miro cómo lo hacen y al parecer hay que meter una moneda de 5 francos en una ranura y se desactiva el torno. Pues nada, para dentro.
Las gargantas que visito son mucho más pequeñas que las de Aare, pero a mí me gustan más. El agua del río hace más ruido, son más estrechas, con los muros verticales más pegados, lo que hace que reverbere el sonido del agua al romper en pequeñas cascadas.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Cojo el bus de vuelta a Bad Ragaz, insisto en que se podría hacer andando (es bajada poco pronunciada). Como la parada de buses está junto a la de tren, decido coger el tren hasta Maienfeld (2 minutos) en vez del bus (15 minutos) o andando (60 minutos), si bien esta última opción igual es la ideal si se tiene más tiempo.
Una vez en el pueblo de Heidi me doy un paseo más tranquilo por el mismo. Después de haber visto tantas aldeas de Suiza, que ésta fuera la elegida por Johana Spyri para su relato no tiene explicación relacionada con el paisaje. Es igual de bonito que en todos los pueblitos que he estado.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
La lonely exagera un poco con el fetichismo hacia el personaje mostrado por los suizos “el pueblo se llama heididorf, y queda a un paseo de 20 minutos de Maienfield. En temporada alta se puede ir en el autobús Heidi Express, que pasa por el heidihof hotel. Además de la heidehauss se puede visitar la heidishop… Los verdaderos fanáticos pueden pasearse por el Heidiweg en los montes cercanos (heidialp)”
*** Imagen borrada de Tinypic ***
La tienda de souvenirs de Heidi, Pedro, el abuelo...
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Bueno, pues para tanto no es. Meiringen, por ejemplo, hace más alarde de Sherlock Holmes (personaje también ficticio) y al fin y al cabo sólo estuvo el tiempo suficiente para que lo mataran en sus cataratas.
No es que yo sea mucho de Heidi (soy más de la época del “amo del calabozo” de dragones y mazmorras), pero entiendo que es un atractivo turístico más que se puede aprovechar. Y además, Shirley Temple en el papel de Heidi está sensacional.
Bueno, sigamos.
De Maienfield me cojo en tren local que me ha de llevar a Sargans (12 minutos), donde sale el autobús (en frente de la estación de trenes) hacia Vaduz, capital del principado. El autobús (nº11) es cada 30 minutos y tarda 32 minutos en llegar (cuidado, no es destino final)
La idea no es centrarse en la capital, sino hacer transbordo al autobús 21 e ir al otro extremo del país (28 minutos), a una población de varios cientos de habitantes llamada Malbun.
Primero me paso por la oficina de turismo, que esta vez sí hay, donde me informan que Malbun es un punto de esquiadores. Les digo que bien, pero que yo quiero hacer trekking, no esquiar. Me explican que… no es verano!!
Total, que como Malbun está cerrado por haber terminado la temporada de ski y no haber empezado la temporada estival, me proponen otras alternativas de senderismo a menos altura.
Como tengo tiempo para coger el autobús (es cada media hora) me acerco al museo de historia. La entrada está incluida con la swisspass (al igual que todos los autobuses, que se me había olvidado decir). Pero el minimuseo no merece la pena, salvo que sepas alemán. He tardado como mucho quince minutos en recorres sus dos plantas. El justo para pillar el autobús 21 dirección Malbun, pero parando a medio camino, en Trieselberg.
Ayuntamiento de Trieselberg
*** Imagen borrada de Tinypic ***
De allí se pueden hacer infinidad de recorridos. Yo he cogido el más corto (no llega a dos horas) que te devuelve a Vaduz, pasando por el famoso castillo habitado por la realeza que gobierna este país diminuto.
Castillo de Vaduz
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Respecto a lo que he visto de Liechtenstein no se parece en nada al prejuicio que tenía. No es como la imagen que tenemos de Montecarlo, por ejemplo. Podría pasar por un pueblo más de Suiza, ubicado en un valle rodeado por altas montañas.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
No he visto lujos ni excentricidades. También me ha parecido que había muy pocos turistas, para lo que yo esperaba. Es cierto que la capital no tiene nada especialmente turístico, a excepción de lo curioso del Estado y las rutas de senderismo.
A media tarde toca hacer el camino inverso de autobuses y múltiples trenes. Como son tan puntuales no hay problemas y llego a Lucerna para las 21:00, ya cenado (bocata de chorizo ibérico en el tren) para terminar la etapa del diario de ayer y escribir el de hoy.
En total la aventura de hoy me ha llevado a coger 13 (sí trece) transportes públicos en diferentes ciudades (6 autobuses y 7 trenes).
He mirado para comprobar meteosuisse y, como ya vi ayer, sólo se libra de la lluvia la zona oriental, así que sigo el plan A. Visitar el cantón de los Grisones, en su zona próxima a Liechtenstein.
El recorrido pasa por Maienfeld, pueblo donde transcurre la novela Heidi; Bad Ragaz, desde donde se puede acceder a la garganta del río Tamina; Vaduz, capital del principado de Liechtenstein y Malbun, donde haré senderismo si tengo tiempo.
Para un plan tan ambicioso necesito mucho tiempo, así que cojo el tren que sale de Lucerna hacia Zurich a las 7:10. Monto en un vagón especial para familias con niños
*** Imagen borrada de Tinypic ***
En el camino hago transbordo para ir hacia la zona grisona, teniendo que coger un tercer tren ya que el pueblo de Maienfeld es tan pequeño que el tren en el que voy se lo pasa sin parar, por lo que tengo que desandar dos o tres paradas en un tren regional. En total me ha llevado poco más de 2 horas.
Doy una pequeña vuelta por la zona para ubicarme, pues en la lonely no viene el plan de hoy. Lo he desarrollado yo mismo, después de la inestimable ayuda de un forero que me propuso acercarme a esta garganta si me dirigía finalmente hacia Liechtenstein.
En el momento no me doy cuenta de que el mismo tren regional para en Bad Ragaz al de dos minutos de la parada de Maienfeld, por lo que me guío de la parada de bus de delante de la estación. Pasa un bus hacia Bad Ragaz a las 10:08 (como siempre con puntualidad suiza, no entiendo cómo lo hacen, los autobuses pasan en el minuto en que dicen que van a hacerlo, aunque no sea cabecera de línea).
Los dos minutos del tren se convierten en un cuarto de hora en bus. En realidad también se puede hacer andando, ya que está señalizado (como todos los pueblecitos que he vistitado) y se tardaría algo más de una hora en llegar. Pero el cansancio acumulado cada día es mayor... y para algo tengo la swisspass.
Como no tengo ni idea de cómo se llega a la garganta Tamina, me dirijo hacia la oficina de turismo, a 800 metros de la estación de trenes. Resulta que no es tal, que sólo es un panel informativo-publicitario. Así que decido desandar el camino para llegar a la estación de trenes, que también es de autobuses, para preguntar a algún conductor.
Allí me indican que hay un bus directo que casualmente comienza hoy (26 de Abril) su recorrido
Me dirijo hacia allá y veo que el siguiente bus lo puedo coger hacia las 11:35. Me da tiempo a desayunar..... un bocata de jamón ibérico, como Dios manda.El pueblo de Vad Ragaz me ha parecido más bonito (con más ambiente de cafeterías al aire libre) que Maienfeld.
El autobús que te sube a la garganta no está cubierto por la swisspass (6/11; i/i+v). Yo he cogido billete de ida y vuelta (11 francos). Quienes no quieran gastarlos, se tardará unos 90 minutos en llegar andando (cuesta arriba) siguiendo el cauce del río. Sería más lógico hacer la ida en bus y la vuelta andando, sin condicionarte por el horario.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
El autobús va por el sendero que usa la gente para subir. No pasa ningún vehículo de motor más que el bus postal, está prohibido. La verdad es que el recorrido sí es bonito para hacerlo andando (incluso desde el autobús es bonito).
Respecto a la garganta… me bajo del bus y para allá que me acerco. Como no hay una señalización clara le pregunto al chófer… está a un minuto de la parada, por el único camino que hay (Iñaki, que es muy sagaz).
Para allá que voy, pero no encuentro taquilla ni na’; hostia, aquello que se ve es una verja y parece que hay un cartelito… jodé, ya está, seguro que me recuerdan que no estamos en verano. Y en efecto así, es. Jodé, jodé, jodé… y toda la vuelta que he dado desde Lucerna para esto!!!
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Ya me doy la vuelta con un pequeño cabreo conmigo mismo cuando veo que otros guiris se acercan hacia la entrada… inocentes pienso. Por si acaso, tal vez por mero morbo o por curiosidad o por pensar que no soy el único que se marcha defraudado, al de un rato de pensarlo me giro y… coño, que están dentro. Pero cómo lo han hecho?! Así que espero al siguiente grupo de turistas (esto está muy apartado, no se puede acceder en coche y no es muy conocido) y veo que meten una ficha o algo en una máquina automática y giran el torniquete… ¿No habrán leído el cartel?
Pues nada, que vuelvo otra vez detrás de una pareja que creo que hablan en alemán, miro cómo lo hacen y al parecer hay que meter una moneda de 5 francos en una ranura y se desactiva el torno. Pues nada, para dentro.
Las gargantas que visito son mucho más pequeñas que las de Aare, pero a mí me gustan más. El agua del río hace más ruido, son más estrechas, con los muros verticales más pegados, lo que hace que reverbere el sonido del agua al romper en pequeñas cascadas.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Cojo el bus de vuelta a Bad Ragaz, insisto en que se podría hacer andando (es bajada poco pronunciada). Como la parada de buses está junto a la de tren, decido coger el tren hasta Maienfeld (2 minutos) en vez del bus (15 minutos) o andando (60 minutos), si bien esta última opción igual es la ideal si se tiene más tiempo.
Una vez en el pueblo de Heidi me doy un paseo más tranquilo por el mismo. Después de haber visto tantas aldeas de Suiza, que ésta fuera la elegida por Johana Spyri para su relato no tiene explicación relacionada con el paisaje. Es igual de bonito que en todos los pueblitos que he estado.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
La lonely exagera un poco con el fetichismo hacia el personaje mostrado por los suizos “el pueblo se llama heididorf, y queda a un paseo de 20 minutos de Maienfield. En temporada alta se puede ir en el autobús Heidi Express, que pasa por el heidihof hotel. Además de la heidehauss se puede visitar la heidishop… Los verdaderos fanáticos pueden pasearse por el Heidiweg en los montes cercanos (heidialp)”
*** Imagen borrada de Tinypic ***
La tienda de souvenirs de Heidi, Pedro, el abuelo...
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Bueno, pues para tanto no es. Meiringen, por ejemplo, hace más alarde de Sherlock Holmes (personaje también ficticio) y al fin y al cabo sólo estuvo el tiempo suficiente para que lo mataran en sus cataratas.
No es que yo sea mucho de Heidi (soy más de la época del “amo del calabozo” de dragones y mazmorras), pero entiendo que es un atractivo turístico más que se puede aprovechar. Y además, Shirley Temple en el papel de Heidi está sensacional.
Bueno, sigamos.
De Maienfield me cojo en tren local que me ha de llevar a Sargans (12 minutos), donde sale el autobús (en frente de la estación de trenes) hacia Vaduz, capital del principado. El autobús (nº11) es cada 30 minutos y tarda 32 minutos en llegar (cuidado, no es destino final)
La idea no es centrarse en la capital, sino hacer transbordo al autobús 21 e ir al otro extremo del país (28 minutos), a una población de varios cientos de habitantes llamada Malbun.
Primero me paso por la oficina de turismo, que esta vez sí hay, donde me informan que Malbun es un punto de esquiadores. Les digo que bien, pero que yo quiero hacer trekking, no esquiar. Me explican que… no es verano!!
Total, que como Malbun está cerrado por haber terminado la temporada de ski y no haber empezado la temporada estival, me proponen otras alternativas de senderismo a menos altura.
Como tengo tiempo para coger el autobús (es cada media hora) me acerco al museo de historia. La entrada está incluida con la swisspass (al igual que todos los autobuses, que se me había olvidado decir). Pero el minimuseo no merece la pena, salvo que sepas alemán. He tardado como mucho quince minutos en recorres sus dos plantas. El justo para pillar el autobús 21 dirección Malbun, pero parando a medio camino, en Trieselberg.
Ayuntamiento de Trieselberg
*** Imagen borrada de Tinypic ***
De allí se pueden hacer infinidad de recorridos. Yo he cogido el más corto (no llega a dos horas) que te devuelve a Vaduz, pasando por el famoso castillo habitado por la realeza que gobierna este país diminuto.
Castillo de Vaduz
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Respecto a lo que he visto de Liechtenstein no se parece en nada al prejuicio que tenía. No es como la imagen que tenemos de Montecarlo, por ejemplo. Podría pasar por un pueblo más de Suiza, ubicado en un valle rodeado por altas montañas.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
No he visto lujos ni excentricidades. También me ha parecido que había muy pocos turistas, para lo que yo esperaba. Es cierto que la capital no tiene nada especialmente turístico, a excepción de lo curioso del Estado y las rutas de senderismo.
A media tarde toca hacer el camino inverso de autobuses y múltiples trenes. Como son tan puntuales no hay problemas y llego a Lucerna para las 21:00, ya cenado (bocata de chorizo ibérico en el tren) para terminar la etapa del diario de ayer y escribir el de hoy.
En total la aventura de hoy me ha llevado a coger 13 (sí trece) transportes públicos en diferentes ciudades (6 autobuses y 7 trenes).