Almorzamos en una cafetería que nos sale recomendada en la guía, acogedora y además todo estaba muy bueno. El día sigue gris, nubes bajas por doquier, pero no parece que vaya a llover en breve. Repasando el parte meteorológico vemos que seguirá igual hasta media mañana pero que no lloverá, nos fiaremos...
Camino al lago Putaki paramos varias veces a hacer fotos, la carretera está casi desierta y además parece que estemos atravesando Rohan, la tierra de los caballos. Paisaje con pocos arboles y algunos arbustos amarillos pero bastante bonito. Y es tan solitario todo...
Camino al lago Putaki paramos varias veces a hacer fotos, la carretera está casi desierta y además parece que estemos atravesando Rohan, la tierra de los caballos. Paisaje con pocos arboles y algunos arbustos amarillos pero bastante bonito. Y es tan solitario todo...

Lago Putaki en gris (refleja el color del cielo)
La carretera bordea todo el lago Putaki, debería ser de un azul despampanante pero como todo estaba nublado solo se ve de color gris. Aun así de vez en cuando las nubes se abrían y pudimos ver las manchas azul en su superficie, ohhhh. Deberíamos ver el Monte Cook al final del lago, mientras nos vamos acercando a él pero con las nubes bajas no se divisa nada más que el lago gris azulado y un muro de nubes al final.
Cada vez teníamos los montes nevados más cerca hasta que al llegar al final del lago sus paredes a medio blanquear ya nos rodeaban. Cascadas caían de las rocas altas y el frio se empezaba a notar, aunque se podía estar sin chaqueta la manga larga era obligatoria.
Cada vez teníamos los montes nevados más cerca hasta que al llegar al final del lago sus paredes a medio blanquear ya nos rodeaban. Cascadas caían de las rocas altas y el frio se empezaba a notar, aunque se podía estar sin chaqueta la manga larga era obligatoria.

La cumbre del Aeoraki surge entre las nubes
Al llegar al Hotel Hermitage entramos a usar sus baños y buscamos un buen sitio desde donde hacerle fotos a la montaña más alta de las islas pero solo logré hacerle una cuando un jirón de nubes se abrió y nos dejó ver la cima del monte. Según nos dijo un turista que encontramos lo normal es ver el monte siempre cubierto, por algo lo llaman Aeoraki (horadador de nubes).
Seguimos por una carretera de grava que nos acerca al glaciar Tasman. Yo sufría por si la carretera no estaba en buenas condiciones pero no solo está muy bien sino que además la estaban reparando en varios puntos. Al llegar al parking del final del camino hay lavabos (como no) y el camino al glaciar o a los Blue Lakes perfectamente señalizado.
Seguimos por una carretera de grava que nos acerca al glaciar Tasman. Yo sufría por si la carretera no estaba en buenas condiciones pero no solo está muy bien sino que además la estaban reparando en varios puntos. Al llegar al parking del final del camino hay lavabos (como no) y el camino al glaciar o a los Blue Lakes perfectamente señalizado.

Glaciar Tasman, con el lago Tasman y los icebergs Tasman
Decidimos subir al glaciar y si nos sobraba tiempo ir al de los lagos pero mientras subimos vimos los lagos por debajo de nosotros y ni son azules ni tan bonitos como pintan en la guía así que una excursión que nos ahorramos. El tiempo se arreglaba y cada vez había más claros en el cielo. Dejé la manga larga en el coche porque sabía que el hecho de subir ya me haría entrar en calor.
Una vez arriba... el glaciar se ve cubierto de tierra a lo lejos, al final de un lago de aguas lechosas y grises, con icebergs flotando... El lago se creó cuando un terremoto desmoronó parte del glaciar y los trozos se fundieron, y la mayoría de icebergs se desprendieron en el terremoto del 2011. No es tan espectacular pero yo nunca había visto un glaciar y mucho menos icebergs, aunque fuesen de rio y más bien pequeños. Me gustó verlo y me gustó la vista del valle que había desde allí, se veía la cola del lago Putaki y su resplandor azul en el horizonte, muy bonito.
Una vez arriba... el glaciar se ve cubierto de tierra a lo lejos, al final de un lago de aguas lechosas y grises, con icebergs flotando... El lago se creó cuando un terremoto desmoronó parte del glaciar y los trozos se fundieron, y la mayoría de icebergs se desprendieron en el terremoto del 2011. No es tan espectacular pero yo nunca había visto un glaciar y mucho menos icebergs, aunque fuesen de rio y más bien pequeños. Me gustó verlo y me gustó la vista del valle que había desde allí, se veía la cola del lago Putaki y su resplandor azul en el horizonte, muy bonito.

Lago Putaki en azul, mucho mejor...
Al bajar decidimos tomar el camino a Wanaka ya que habían unas horas de viaje hasta allá, tuvimos que volver por la misma carretera que bordeaba el lago Putaki pero esta vez había un cielo despejado y las paradas para fotos fueron frecuentes y casi obligatorias. El lago resplandecía con un color azul intensísimo y la temperatura volvía a ser muy agradable.
Comimos en Twizel, un pequeño pueblo y comimos muy bien, hamburguesas caseras y salmón salvaje. Excepto por un rio muy caudaloso que nos inpresionó mucho el paisaje hasta Wanaka no fué muy estimulante, colinas de hierba y muchas ovejas. Además mi mujer había pillado un buen resfriado en Chrischruch que se había agravado en el agua de Akaroa y ya estaba en todo su apogeo. Así que al llegar a Wanaka no recorrimos la ciudad y fuimos al hotel directamente. Aquello fue un error porque el lago Wanaka es muy bonito y la ciudad prometía.
Comimos en Twizel, un pequeño pueblo y comimos muy bien, hamburguesas caseras y salmón salvaje. Excepto por un rio muy caudaloso que nos inpresionó mucho el paisaje hasta Wanaka no fué muy estimulante, colinas de hierba y muchas ovejas. Además mi mujer había pillado un buen resfriado en Chrischruch que se había agravado en el agua de Akaroa y ya estaba en todo su apogeo. Así que al llegar a Wanaka no recorrimos la ciudad y fuimos al hotel directamente. Aquello fue un error porque el lago Wanaka es muy bonito y la ciudad prometía.

Rio crecido por el deshielo, espectacular
Lo bueno es que el hotel que la agencia había reservado en Wanaka era un resort que estaba a pocos kms de la ciudad, rodeado de campos , con piscinas de agua caliente al aire libre. Gemma se quedó durmiendo en la habitación, gastando toneladas de kleeneks en su maltrecha nariz y yo me relajé en las piscinas y saunas del resort, me sentó de maravilla.
Como ella estaba fuera de combate a la noche, después de cenar sopita caliente salí a admirar las estrellas. Armado con mi teléfono y el google sky maps estuve un par de horas descubriendo estrellas que nunca había visto antes. La limpieza del cielo en los campos cerca de Wanaka era impoluta, vi cientos de estrellas y volví al hotel con una gran sonrisa en la cara.
Como ella estaba fuera de combate a la noche, después de cenar sopita caliente salí a admirar las estrellas. Armado con mi teléfono y el google sky maps estuve un par de horas descubriendo estrellas que nunca había visto antes. La limpieza del cielo en los campos cerca de Wanaka era impoluta, vi cientos de estrellas y volví al hotel con una gran sonrisa en la cara.