A ver, ese martes teníamos que ir a Coromandel, visitar Cathedral Cove y otras cosas. Pero mientras almorzábamos en el hotel estuvimos mirando el tiempo (lo hacíamos cada día) y vimos que en Coromandel estaba lloviendo bastante y en cambio en Whangarei y el norte de Auckland el tiempo estaba despejado y la previsión era buena. También vimos en la previsión del día siguiente que en Whangarei iban a caer chuzos de punta y decidimos que puestos a mojarnos mejor que solo nos lloviese uno de los dos días.
Así que hicimos un cambio de planes, ese día iríamos al norte y a ver si había suerte para el siguiente. Montamos en el coche y salimos de la ciudad por una autopista que se tenía que pagar en las áreas de servicio, así lo hicimos aunque nos costó un poco entender la mecánica del peaje. El paisaje no empezó a ser bonito hasta que no abandonamos la autopista y empezamos a serpentear por carreteras estrechas que atravesaban campos, bosques y ríos. En el horizonte de distinguía el mar a menudo, salpicado de islas.
Así que hicimos un cambio de planes, ese día iríamos al norte y a ver si había suerte para el siguiente. Montamos en el coche y salimos de la ciudad por una autopista que se tenía que pagar en las áreas de servicio, así lo hicimos aunque nos costó un poco entender la mecánica del peaje. El paisaje no empezó a ser bonito hasta que no abandonamos la autopista y empezamos a serpentear por carreteras estrechas que atravesaban campos, bosques y ríos. En el horizonte de distinguía el mar a menudo, salpicado de islas.

Foto de internet, hice una muy parecida pero el archivo está corrupto
A media mañana estábamos en Whangarei, nuestro destino estaba cerca: el zoológico de leones albinos llamado “Kingdom of Zion”, famoso por una serie de televisión donde el dueño salía interactuando con los leones. Ahora ese hombre ya no está trabajando allí pero siguen habiendo más de 40 felinos, incluido el famoso león Zion, que da nombre al parque y fue el modelo que grabaron para las películas de Las Crónicas de Narnia, interpretando a Aslan.
Gemma es una gran fan de la serie de los leones, la vio hace muchos años y le hacía mucha ilusión verlos en vivo y en directo. Llegamos allí y nos comentaron que hasta la 1 o las 2 no podríamos hacer el tour por el parque y nos recomendaron ir a visitar las cascadas de Whangarei y pasearnos por la ciudad para hacer tiempo.
Gemma es una gran fan de la serie de los leones, la vio hace muchos años y le hacía mucha ilusión verlos en vivo y en directo. Llegamos allí y nos comentaron que hasta la 1 o las 2 no podríamos hacer el tour por el parque y nos recomendaron ir a visitar las cascadas de Whangarei y pasearnos por la ciudad para hacer tiempo.

Whangarei Falls, el mejor parque urbano que he conocido nunca
Eso fue lo que hicimos, tardamos un poco en encontrar las cascadas pero al llegar allí nos encantaron. Están en mitad de un parque, en el centro de la ciudad y sus habitantes sacan a pasear al perro por el circuito que rodea la cascada como si estuvieran en un parque urbano cualquiera. Un camino pasa a través de un denso bosque y en 5 minutos de caminata se llega a las cascadas, que son muy fotogénicas. Había un par de familias sacando fotos y nos cruzamos con algunas personas paseando perros y otros que hacían deporte correteando por el camino, dando vueltas a la cascada. Bonito parque para tener en mitad de la ciudad, estos kiwis lo tienen todo muy bien montado…
Volvimos al Kingdom of Zion y la empleada de la tienda/recepción nos cobro la entrada y nos hizo pasar, a los pocos minutos apareció nuestra guia de la cual no recuerdo el nombre: una chica rubia, menuda y de unos veintipocos años, tenia unos ojos verdes preciosos.
Volvimos al Kingdom of Zion y la empleada de la tienda/recepción nos cobro la entrada y nos hizo pasar, a los pocos minutos apareció nuestra guia de la cual no recuerdo el nombre: una chica rubia, menuda y de unos veintipocos años, tenia unos ojos verdes preciosos.

Zion da miedito hasta cuando bosteza...
Se puede decir que fue muy paciente porque nos tenia que explicar las cosas varias veces (maldito ingles kiwi). Le hicimos muchas preguntas sobre los animales. Habia muchos, en jaulas no muy grandes, pero ella nos explico que cada cierto tiempo van moviendolos y asi todos pasan unos dias en los 3 grandes recintos que hay en el centro del parque. Son jaulas igualmente pero de muchos metros de diametro y en ellas los animales pueden moverse con mas libertad. Esta planificada una ampliación para agrandar el resto de recintos pero pasa lo de siempre, eso cuesta dinero y aun no hay bastantes fondos.
Vimos guepardos, tigres, tigres albinos, leones, leones albinos, panteras… Lastima que estuviesen detrás de unas rejas aunque he de reconocer que agradecí que esos alambres se interpusieran en su camino cuando un par de animales intentaron hacerme trizas solo por apuntarlos con la camara…
Los leones albinos son realmente preciosos y vimos una leona enorme que estaba siempre atenta a todo, y el león Zion, el de Narnia. Que es uno de los mas viejos pero que impresiona mucho cuando abre esa bocaza.
Vimos guepardos, tigres, tigres albinos, leones, leones albinos, panteras… Lastima que estuviesen detrás de unas rejas aunque he de reconocer que agradecí que esos alambres se interpusieran en su camino cuando un par de animales intentaron hacerme trizas solo por apuntarlos con la camara…
Los leones albinos son realmente preciosos y vimos una leona enorme que estaba siempre atenta a todo, y el león Zion, el de Narnia. Que es uno de los mas viejos pero que impresiona mucho cuando abre esa bocaza.

Me pareció ver a un lindo gatito...
Al salir fuimos a comer a un Mc Donalds y despues decidimos pasarnos a ver a Megan, la abogada que nos habia ayudado en el aeropuerto el primer dia. Su oficina estaba en Whangarei y el GPS nos llevo allí sin problemas. Entramos, preguntamos por ella y esperamos a que terminase su visita actual. Cuando salió y nos vio alli alucinó bastante.
Hizo el descanso para el café y fuimos los 3 a una cafteria cercana. Allí le explicamos el porque no habiamos ido al dia siguiente que es cuando tocaba y estuvo de acuerdo en que era mejor que hubiesemos ido antes porque para el dia siguiente se esperaba un tormenton. Llamó a su marido y le explicó y por lo que hablaron me pareció que nos esperaban al dia siguiente para hacer alguna cosa, me supo mal haberles chafado los planes pero tampoco imaginamos que se currarian alguna cosa, vaya tela los kiwis… hospitalarios como pocos.
Le enseñamos a Megan muchas fotos con el mobil, le explicamos nuestro viaje y la incitamos a recorrer la isla sur porque alucinaria, ella nunca habia ido aun. Casi una hora despues ella tuvo que volver al trabajo y despues de despedirnos afectuosamente volvimos a Auckland.
Hizo el descanso para el café y fuimos los 3 a una cafteria cercana. Allí le explicamos el porque no habiamos ido al dia siguiente que es cuando tocaba y estuvo de acuerdo en que era mejor que hubiesemos ido antes porque para el dia siguiente se esperaba un tormenton. Llamó a su marido y le explicó y por lo que hablaron me pareció que nos esperaban al dia siguiente para hacer alguna cosa, me supo mal haberles chafado los planes pero tampoco imaginamos que se currarian alguna cosa, vaya tela los kiwis… hospitalarios como pocos.
Le enseñamos a Megan muchas fotos con el mobil, le explicamos nuestro viaje y la incitamos a recorrer la isla sur porque alucinaria, ella nunca habia ido aun. Casi una hora despues ella tuvo que volver al trabajo y despues de despedirnos afectuosamente volvimos a Auckland.

Gemma mojandose de camino a la playa de Kare Kare
El camino de vuelta lo hicimos mas rapidamente que el de ida y aun faltaba bastante para anochecer cuando llegamos a la ciudad. Decidimos pasarnos por la playa de Kare-Kare que esta a pocos kilometros al oeste de Auckland. Todo el mundo la recomienda y ademas es donde se grabó la peli de “El Piano”. Tenemos una gran amiga que es muy fan de esa peli y nos pareció que su recuerdo de NZ podria ser un poco de arena de Kare-Kare, sabia que le haria mucha ilusion.
Para llegar hay que subir unas colinas bastante altas y con una vegetación muy exuberante, la carretera serpentea entre arboles enormes y arbustos frondosos. No tardamos en descubrir el porqué de tanto follaje: es como la cota oeste de la isla sur, llueve muchos dias al año, y ese dia tocaba…
Para llegar hay que subir unas colinas bastante altas y con una vegetación muy exuberante, la carretera serpentea entre arboles enormes y arbustos frondosos. No tardamos en descubrir el porqué de tanto follaje: es como la cota oeste de la isla sur, llueve muchos dias al año, y ese dia tocaba…

Kare Kare bajo la lluvia
A medio subir las colinas ya empezó a llover, a veces flojo y a veces a mares, grabamos unos videos por el camino, para que nuestra amiga viese el marron en el que nos estabamos metiendo para llevarle la arena. Vimos muchas casas enormes con grandes terrenos y deducimos que estabamos en una especie de zona residencial para gente de pasta.
Cuando llegamos abajo encontramos un parking con el baño publico de madera tipico de NZ. La diferencia es que estos baños tambien tenian cambiadores y enseguida vimos la razon: los surfistas. Incluso con la lluvia habian 4 o 5 surfistas acarreando sus tablas de regreso al coche.
Como seguia lloviendo decidimos ponernos ropa que teniamos en el coche y que estaba por lavar, cambiamos las bambas por las chanclas y dejamos la ropa que llevabamos puesta a salvo en el coche. Salimos y el riachuelo que serpentaba al lado del camino que llevaba a la playa estaba bastante crecido, así que decidimos ir por otro camino, que atravesaba un bosquecillo y unas colinas de hierba y arena.
Cuando llegamos abajo encontramos un parking con el baño publico de madera tipico de NZ. La diferencia es que estos baños tambien tenian cambiadores y enseguida vimos la razon: los surfistas. Incluso con la lluvia habian 4 o 5 surfistas acarreando sus tablas de regreso al coche.
Como seguia lloviendo decidimos ponernos ropa que teniamos en el coche y que estaba por lavar, cambiamos las bambas por las chanclas y dejamos la ropa que llevabamos puesta a salvo en el coche. Salimos y el riachuelo que serpentaba al lado del camino que llevaba a la playa estaba bastante crecido, así que decidimos ir por otro camino, que atravesaba un bosquecillo y unas colinas de hierba y arena.

Playa inmensa, volveré a pisarla cuando haga sol. Algún día...
Y finalmente pisamos la playa, espectacular. Con esos acantilados, las rocas que hay en el agua, las olas del furioso Mar de Tasmania… Me encantó. La arena era negra y color miel, como a vetas superpuestas de uno y otro color. Se ve un sitio muy salvaje e incluso inospito y viendo las olas se entiende que sea una de las playas mas peligrosas del pais.
De vuelta al coche nos cambiamos en los vestidores que habian junto a los baños, y bien secos nos volvimos al hotel. El viaje de vuelta fue durillo porque ya nos habia anochecido y la lluvia seguia cayendo, pero llegamos sanos y salvos y nos metimos directamente en la cama, agotamiento total…
De vuelta al coche nos cambiamos en los vestidores que habian junto a los baños, y bien secos nos volvimos al hotel. El viaje de vuelta fue durillo porque ya nos habia anochecido y la lluvia seguia cayendo, pero llegamos sanos y salvos y nos metimos directamente en la cama, agotamiento total…