Desayuno en Behique y luego cervecitas en la barra húmeda de la piscina del behique tanto dentro como fuera en las tumbonas, charlando de vez en cuando con Edward y con Felix. También almorzamos en el Behique.

Luego, ya por instinto, pues íbamos poco menos que en procesión hacia el santuario que era la barra del palace con nuestro compadre el tiburón, básicamente era para que el ron invadiera nuestro castigado cuerpo, ¡echate otro tibu que me tienes botaaaao! Esa frase activaba al pez más peligroso del mar Caribe, mano de santo. Al igual que si le pedias una mamajuana, te miraba sonriendo y te decía: “la mamajuana la pone duuuura” , jajaja, que crack.
Luego sobre las 18h, sabedor de que era difícil coger sitio para cenar en el steakhouse, me fui a hacer cola, había unas 20 personas, llegue a pedir mesa y dije que sobre las 21h la quería y me dijo que había la primera mesa sobre las 19,30h…. “mujer que soy de Sevilla, que yo a las 19,30h estoy recién levantao de la siesta en verano miarma”, me dijo: tomate algo en el bar (que está en el mismo pasillo de la cola) y espera a que pase gente y luego te metes en la cola. Dicho y hecho, me clave otro ron y al momento me metí, me miro la muchacha y se rio y me dijo: “a las 21h, ¿no?” , jajaja, le digo: que maquina eres. ¡Y poco contento que iba yo!
Me fui a descansar a la habitación y a eso de las 21h ya estábamos para cenar. Esta vez en vez de solomillo pedí el rib-eye (entrecot), churrasco no había. Estuvo muy bien también, aunque el solomillo que probé dos días antes me gusto más. Para los que les guste la carne poco hecha o en su punto en Punta Cana funciona de otra manera, el punto es pasado, tienes que decir medio punto o un cuarto, dependiendo de lo poco hecha que la quieras.
Luego nos fuimos al heminway a tomar unas copas y vimos a Graciela y José y echamos un rato agradable. Visita corta a la disco y fui al sports bar a recordar que me pusieran el Sevilla-Benfica de final de la uefa el miércoles 14 de mayo. A dormir.