Quería conocer una ciudad dominicana y descarte Santo Domingo por estar muy lejos, así que decidí conocer Higuey y hacerlo como un dominicano más. Cesar y Ana nos iban a acompañar pero ella se levantó pachucha y se quedaron en el hotel. Desayunamos en las Torres y nos fuimos en busca del autobús que nos llevara a Higuey en Friusa. Nos costó unos 3 euros a cada uno y tras algunas paradas llegamos a Higuey, a la Basilica de la Altagracia donde habíamos quedado con nuestro camarero-guia, el maquina de Felix. Yo le había dicho: Felix yo lo que quiero en Higuey es: ver la basílica de la Altagracia, comprar los regalitos para la familia, llegarme al super iberia a comprar Barcelo Imperial y pasear un poco por el centro de la ciudad, y sobre todo que me apartara a los pesaos que no me dejaran ni andar pa venderme algo. Felix se portó. Vi la basílica, tocamos la foto de la virgen, vi otras iglesias, plazas, cambie dinero a 58,50 creo, fui al super iberia y compre puros, ropa para la familia, Barcelo Imperial a 17$,etc… de vuelta me tome una presidente allí en Higuey y ya fuimos a por el autobús de vuelta, le regale a felix una bolsa llena de ropa, le di medicamentos, geles, y le di 1000 pesos creo, me lo agradeció mucho, y me dijo: “pero si yo no le pedí dinero”, sé que me lo agradeció de corazón y yo con gusto se lo di, se lo merecía.

Llegamos al hotel y almorzamos en el Arrecife, bien y con tromba de agua incluida. Luego nos tomamos una copa con una pareja de Huesca muy maja en el lobby del Punta Cana. Luego fui a mi barrita del tiburón a ver si veía a los Ceyan y estaban allí. Fui a reservar al Chef Rafaelle para la noche y me tome otra esperando para no ir cojo…
Cenamos mi niña y yo en Chef Rafaelle y no nos gusto mucho, le puse un 5, la pasta estaba pasadilla, sin mucho sabor. Nos fuimos al heminway, una y pa casa.
