Debido a nuestra mala cabeza del día anterior no pudimos empezar la jornada hasta las 9 de la mañana, hora a la que abría la oficina de cambio del Superrich. Después nos fuimos en BTS hasta la parada de Saphan Taskin, donde está el embarcadero para montar en barco por el río Chao Phraya. Hay dos tipos de barco, el de la bandera azul, que cuesta 40 baht, que es turístico y tiene menos paradas, y el de la bandera naranja, que es el normal, y cuesta 15 baht. Tuvimos que preguntar por el de la bandera naranja, porque todo el mundo nos mandaba al de la bandera azul.
El paseo por el río es agradable, viendo los edificios de ambas orillas. Y cuidado que te puedes llegar a mojar del agua del río, que no es precisamente cristalina. Cuando pasamos por el Wat Arun, el templo del amanecer, nos llevamos un pequeño chasco. Sabíamos que estaba en obras, pero es que estaba totalmente andamiado. Una lástima, porque dicen que es una de las joyas de Bangkok.
Nos bajamos en la parada 9, Ta Chang, la más cercana al Palacio Real. No era nada difícil encontrar la entrada, solo había que seguir a toda la muchedumbre que se dirigía hacia allí. Compramos el ticket, 500 baht por persona y nos fuimos hacia dentro. No se puede entrar con las rodillas y los hombros descubiertos, pero si no llevas ropa adecuada, allí te prestan. Nada más entrar nos maravillamos con los magníficos edificios, las majestuosas y extrañas estatuas, las pagodas, los colores,…
Empezamos por la zona del Wat Phra Kaew. Todo el recinto está rodeado por una galería con murales de mitología e historia con simbología budista. Era agradable recorrerlos, porque además nos servían de refugio contra el calor.
Los guardianes y las estatuas nos gustaron mucho, con su colorido y su gran altura. Hicimos muchas fotos, todo nos gustaba, no sabíamos a donde mirar.
En el edificio principal está el Buda Esmeralda. Es muy pequeño, pero es el principal icono religioso de Tailandia. En el interior no se pueden hacer fotos y hay que descalzarse para entrar. El exterior tiene una decoración impresionante.
Después fuimos a ver los edificios del Palacio, con sus coloridos tejados y rodeados de pequeños árboles. Todo muy bonito.
Salimos del recinto y nos dirigimos al Wat Pho, uno de los templos más importantes de Bangkok. Se llega bien andando desde el Palacio Real, solo hay que salir y bordear el muro. Por el camino nos encontramos al típico tuctusero que nos dijo que estaba cerrado. En fin, ni caso.
La entrada cuesta 100 baht e incluye una botella de agua. Buen detalle, teniendo en cuenta el calor que se pasa. Lo primero que visitamos fue el gran Buda Reclinado. Sabía que era grande, pero aun así me sorprendió lo alto que era. 46 metros de largo y 15 de alto, impresionante. Una lástima que no pudiéramos ver los pies, que estaban sufriendo labores de mantenimiento (hasta noviembre de 2015), ya que tienen incrustaciones de madreperla y dicen que son muy bonitos.
Seguimos visitando el esto de edificios del recinto del templo. Nos llamaron la atención sus estatuas de sombrero de copa, que parecían fuera de lugar, y las coloridas estupas.
El Wat Pho no solo era un templo, sino que era uno de los mayores centros de conocimiento de Tailandia. Son muy curiosos los murales donde se señalan los puntos de acupuntura en diferentes figuras.
Una de las visitas principales es el Ubosot, el templo de oración para los monjes, que alberga un gran Buda. Alrededor de este templo hay galerías con cientos de imágenes de Buda. Como pudimos comprobar en otros templos budistas que visitamos en Tailandia, esta galería existe en la mayoría de ellos.
Salimos del Wat Pho y ya era hora de comer. Buscamos un puesto que recomendaban en la Lonely Planet por sus currys. Pero tuvimos varios inconvenientes, primero que nos equivocamos al tomar la dirección a la salida del templo. Y luego que, tras mucho buscar el puesto y preguntar, nos enteramos de que había cerrado. Así que malcomimos en otro puesto que encontramos cerca de Tha Tien.
Nuestra intención era visitar el Wat Traimit en Chinatown. La idea era simple, ir al embarcadero de Tha Tien y esperar el barco de bandera naranja. Pero tras 20 minutos esperando el barco llegó lleno y no nos dejaron subir. Salimos y paramos a un taxi, que no nos quiso poner el taxímetro, alegando que era hora punta. Preguntamos a varios más y el mismo cuento. Todos nos derivaban a un tuc tuc, opción que preferíamos evitar. Con tanto preguntar se nos hizo tarde y acabamos cogiendo un tuc tuc hasta el hotel, ya que los templos estaban cerrados. El tuc tuc nos costó 160 baht tras mucho regatear y no nos gustó la experiencia, ya que tragamos todo el humo del tráfico de Bangkok. Tardamos casi una hora en llegar al hotel.
La visita al Palacio Real y al Wat Pho había sido impresionante, pero la tarde nos había dejado mal sabor de boca. Bangkok es una ciudad caótica, y hay que contar con el tráfico en hora punta.
Un bañito en la piscina del hotel y salimos a darnos un masaje tailandés. Escogimos un local recomendado por la Lonely Planet, Ruen-Nuad Massage Studio, en Convent Road. Un poco más caro que otros sitios de masajes anunciados en la calle (350 baht), pero fue el mejor masaje que nos dimos en Tailandia.
Cenamos en el Feuang Nara, cerca de la estación de BTS de Chong Nonsi. Muy bien, un curry y un salteado de verduras acompañados de 2 buenas cervezas Chang. La única pega el picante de las verduras.
Después queríamos ir a tomar una copa a un bar panorámico. Fuimos al Above Eleven, utilizando el BTS. Como no teníamos reserva para el restaurante, nos mandaron al bar al aire libre que está en la terraza. No nos importó, porque solo queríamos tomar una copa. Pero el bar estaba hasta arriba, no había ningún sitio donde sentarse, ni siquiera barra para apoyar la copa. Así que no iba a poder ser nuestra idea de tomar algo tranquilamente disfrutando de las vistas. Hicimos algunas fotos y nos fuimos. Intentamos coger un taxi y tampoco tuvimos éxito en que nos pusieran el taxímetro, así que volvimos en BTS.
GASTOS DEL DÍA (2 PERSONAS)
Entradas Palacio Real: 1000 baht
Entradas Wat Pho: 200 baht
Barco: 30 baht
BTS: 180 baht
Tuc tuc: 160 baht
Comida: 140 baht
Cena: 810 baht
Masajes: 700 baht