Hoy iba a ser un día algo más relajado (al menos sobre el papel), así que nos levantamos un poco más tarde. Nada que decir sobre el desayuno (abundante como siempre) salvo que nos entendieron mal la hora a la que lo queríamos y hubo que esperar un poco (ayyy Daffodils
Emprendimos camino hacia la fábrica de té Macwood’s Labookellie, una de la más grandes de la zona (diría que la más grande, pero como no tengo la anotación, lo dejo ahí). Fueron algo más de 30 minutos de trayecto, con alguna parada rápida intermedia para ver paisajes. Insisto en que Hassan conduce de una forma híper prudente y tranquila, lo que da mucha confianza. Qué acierto conocerle (por cierto, llevo desde que volví con él en Facebook intentando aclararme para que me dé un link a su página de tripadvisor y hacerle una buena review pero nada, me pasa su nombre una y otra vez y con eso no hago nada porque no le encuentro!! Hashaaaaan!! Where are you at tripadvisor my friend??
La visita a Macwood’s es gratuita y bastante completa. Al acabar nos tomamos uno de sus té (for free) con un par de cakes (160LKR por dos pastelillos). Luego dimos una vuelta por el entorno, que es una maravilla.

Ahí nos cayó un buen chaparrón bajando al río, así que volvimos de nuevo a la factoría y de ahí al tuk-tuk para ir a la fábrica de té Blue Bird. Otra visita gratuita y completa y otro té. Ahí aprovechamos para hacernos con un poco de té de recuerdo (600LKR… Teníamos que haber comprado más porque está bien bueno
Así que sí, visitamos en total 3 factorías de té (una el día anterior y dos en esta jornada). Tal vez demasiadas, pero no se me hizo pesado. Podríamos haber hecho algo de senderismo y/o haber ido a Horton Plains, pero parece que apetecía un día algo más tranquilo por una vez (aunque al final no lo fue tanto).
Tras salir de Blue Bird fuimos hacia las Ramboda Falls. Los paisajes que hay de camino son preciosos. Qué naturaleza, qué maravilla. Y qué contraste tan grande con lo que habíamos visto hasta el momento los días pasados.

Algo antes de llegar al Ramboda Falls hotel, Hashan se detuvo en una curva a izquierdas en la que hay un puente y desde donde se ve en lo alto una cascada (siento no ser más precisa) y nos propuso subir. Claro que sí, ahí que fuimos
. Él vino con nosotros. Fueron unos 20 minutos de subida y en el tramo final íbamos un poco con la lengua fuera pero desde luego mereció la pena:
Hashan propuso ir dando saltos por las piedras mojadas para llegar cerca de una piscina natural en la base de la cascada, pero como desde la posición que teníamos ya la veíamos y no queríamos correr el riesgo de un esguince (típico también en mis viajes), le dijimos que mejor emprendíamos la bajada.
La siguiente parada era el Ramboda Falls Hotel. Dejamos el tuk tuk y abordamos con Hasahan la empinadísima bajada que hay hasta el hotel. Me hizo gracia comprobar que cuentan con un transporte para llevar a los huéspedes y sus maletas desde el hotel hasta donde dejamos el tuk tuk. No habrá más de 7 minutos andando pero tela con la cuesta (salvando todas las distancias, me venía a la cabeza el alojamiento en Kandy y su accesibilidad


Estuvimos allí un rato contemplando el paisaje y luego subimos la infernal cuesta para llegar hasta el tuk tuk e ir hasta la última parada del itinerario, el Tea Bush Hotel. En el camino aún pudimos parar a hacer alguna foto del tremendo paisaje:

Llegamos al hotel y accedimos a sus miradores desde los que se puede admirar este magnífico entorno:

Con esto dábamos por concluido el tour que habíamos pensado. La verdad es que estuvo muy bien
. Sabíamos que al ser Domingo no había recolectoras de té trabajando y esa espinita se nos quedó clavada por mucho que ya estuviera previsto. Entre pitos y flautas, ¡eran cerca de las 3pm! Hashan estuvo de acuerdo en que era hora de volver y emprendimos la vuelta. Fue casi 1 hora de trayecto en el que aprovechamos para comer unas galletas y unas patatas fritas. Le pedimos que nos llevara al centro de Nuwara Eliya para cambiar dinero. En Daffodils nos indicaron una joyería (Aaruna Ajanita) donde hacerlo así que tras contactar con Sangeeth y pedirle sus bendiciones sobre el lugar (le sonaba y nos las dio), fuimos allí. Hashan nos acompañó al trámite, qué crack el tío
Estábamos en el centro de Nuwara Eliya, así que dimos un garbeo por allí. Cantidad de tiendas de ropa con imitaciones a un precio razonable y siempre dispuestos a negociar
El paseíllo hasta el lago se lleva un rato al final, así que entre unas cosas y otras el día tranquilo que se preveía fue completado con bastante pateo. El lago y su entorno es muy bonito. La idea era bajar hasta el borde, pero ¡oh sorpresa!: 200LKR por cabeza. Nada, mejor lo recorremos desde la acera adyacente a la carretera.

El restaurante tenía vistas al lago y al parque y comimos bastante bien aunque algo más caro de lo habitual por la ubicación. Fueron en total 2340LKR.
Al salir la idea era volver al hotel en tuk tuk, pero ¡qué demonios! ¡Vamos a bajar la comida! Así que nos metimos otro paseo al cuerpo
Ducha, algo de merecido descanso y a dormir. Al final el día había resultado bastante completo y agradable.