MAPA DE LA RUTA

Una vez desayunados, recogemos el equipaje, nos despedimos de la señora y emprendemos camino a Dubrovnik, pero esta vez al contrario que ayer, cogeremos el ferry sólo hasta Orebic y desde allí ya iremos en coche por la península de Peljesac hacia Ston y finalmente Dubrovnik.
Llegamos pronto, ponemos el coche en la fila, compramos los tickets, 89 kunas y nos tomamos un par de cafés, 20 kunas (2.63€) mientras hacemos tiempo.
Echamos la vista atrás, despidiéndonos de Kórkula
Desde Orebic, tomamos el desvío a Ston y nos toca esperar 15-20 minutos a que los operarios despejen la carretera, ayer llovió mucho y ha habido varios desprendimientos que han cortado el paso.
Este trayecto es bonito, vas viendo el perfil de la costa, las islas, y muchos viñedos, esta es zona de vinos.
Llegamos a Ston, habíamos leído que poseía unas de las murallas más largas del mundo por detrás de la Gran Muralla china, lo que no sabíamos era que estuvieran tan bien conservadas.
Pero por lo que realmente es conocida Ston es por ser un importante centro productor de mejillones y ostras
Nos dejamos llevar por la intuición y nos sentamos en el Konoba Bakus, elegimos este principalmente porque era el que más gente tenía, así que nos sentamos en la terraza, nos pedimos media docena de ostras, un rissotto de sepia y dos cervezas y de postre un pastel de macarrones, especialidad de la casa.


Las ostras nos parecieron que estaban riquísimas y muy tiernas y el rissotto de sepia, sencillamente espectacular, muy, muy rico. El total de la cuenta 220 kunas (28,90€). Nos pareció un sitio muy recomendable
Y para Dubrovnik, disfrutando las vistas.
Llegamos por segunda vez a Dubrovnik, descargamos el equipaje en la habitación y vamos a descubrir lugares nuevos. Nos vamos a la fortaleza Lovrijenac. La entrada fueron 9 euros por los dos, ya que nos habíamos quedado sin kunas. Ojo, que nosotros no sabíamos que con la entrada a las murallas se incluye el acceso a esta fortaleza, es decir el primer día hubiéramos podido visitar ambas cosas sin el sobrecoste de esos 9 euros.
Para nosotros unos de los mejores sitios desde el que disfrutar de las vistas de Dubrovnik y sus murallas.
Empezamos la visita, entramos a uno de los patios de la fortaleza
El mar se pone bravo
Dubrovnik tras las murallas.
Te transportas a batallas medievales.
Y cuando disfrutamos de las vistas e hicimos unas cuantas fotos nos volvimos a la ciudad. Amenazaba lluvia, así que había que aprovechar todo lo posible, volvemos a recorrer la Stradum.
Llegamos a la zona del puerto, los Lazaretos.
Llueve intermitente, las calles se vacían.
Empieza a llover más fuerte, momento en el que aprovechamos para entrar en un supermercado y volvernos al apartamento a tomarnos unas cervezas y picar algo esperando que nos dé una tregua la lluvia.
Para de llover, volvemos a perdernos por sus callejas.
Y de nuevo salimos a la calle principal, se ve diferente ahora, le dan otro aspectos los brillantes adoquines.
Sus callejuelas nocturnas, vacías de visitantes.
Nos salimos del recinto de la Old Town, queremos ver sus murallas.
Hasta que llegamos a la zona en que se ubica la fortaleza Revelin
Nos comimos unos helados, ya que a pesar de lo desapacible del día, la temperatura era muy buena, estuvimos viendo una exposición sobre fotografía de la guerra de los Balcanes, que nos pareció interesante y dimos por finalizado el día.