Como he mencionado, a las 3:30 nos trasladamos desde el hotel Ramada Plaza hasta el aeropuerto de Calgary. Era el primer servicio del hotel de ése día. Nuestro vuelo salía a las 6:45, con destino Jackson Hole haciendo escala en Salt Lake City. Volábamos con Delta. Nos encontramos con la agradable sorpresa de que Delta te cobra al facturar por las maletas, obligatorio pagarlo con tarjeta de crédito. Al cambio, unos 18€, cada uno.
El motivo de llegar tan temprano al aeropuerto era porque en el mismo se hacen los trámites de entrada a EEUU. Y no nos sobró nada de tiempo, tan solo para desayunar. Desde este aeropuerto hay muchos vuelos a EEUU, tienen un gran dispositivo allí montado. Tuvimos la suerte de que nos tocara un chico muy amable que hablaba perfectamente español. Yo no tuve ningún problema pero a mi marido lo llevaron a una habitación, el mismo guardia lo acompañó, le dijo algo así como “lo siento Manuel, pero te ha tocado”. Allí estuvo como una media hora, y mientras tanto yo esperando fuera con cara de circunstancias. Parece ser que había algún problema con sus huellas dactilares.
A las 12:30 estábamos aterrizando. Desde el avión conseguimos nuestra primera mirada de las cumbres triangulares de los Tetons.
Aquí teníamos reservado un Hyunday Accent, de similar categoría al de Canada, con Budget, a través de Autoescape. Nos entregaron un flamante Ford Focus con un gran maletero. Nada que ver con la miniatura que nos dieron en Canada. Ganamos en coche y en amabilidad del personal. Budget compartía stand con Avis y sus coches estaban aparcados delante de la terminal del pequeño aeropuerto. Vimos que otras compañías trasladaban a sus clientes a otros aparcamientos fuera del aeropuerto.
Hay que recorrer un trayecto muy corto para salir del aeropuerto. Desemboca en la carretera 26/89/191, en la que se tuerce a la izquierda. A la derecha sería la dirección para ir a la ciudad de Jackson. A muy corta distancia ya nos encontramos el cruce de Moose Juntion, en el que se puede conectar con la Teton Park Road desviándose a la izquierda.
Seguimos en la misma carretera, la otra la dejamos para la vuelta.
Esta parte de la carretera 89, hasta Jackson Lake Juntion, junto con la Teton Park Road y Signal Mountain Road, forman como un círculo al que llaman 42 Mile Scenic Road Loop, que no hay que perderse en este Parque Nacional de Grand Teton.
Este parque se encuentra en el estado de Wyoming, al sur del PN Yellowstone. Recibe su nombre de las montañas Grand Teton que dominan el horizonte del parque. Esta palabra sabemos su significado, si bien fueron los franceses los que las nombraron así por la forma de sus picos montañosos. Fue nombrado parque nacional en febrero de 1929 incluyendo sus picos y lagos en la base de los mismos, en 1950 fue ampliado el ámbito del parque incluyendo la mayor parte del valle adyacente.
Protege impresionantes paisajes de montaña y una gran variedad de vida silvestre. Aunque a priori pueda parecer que este pequeño parque palidece ante su vecindad al famoso y enorme parque Yellowstone, es el sexto parque más visitado de los EEUU. Y cuando lo visitas comprendes porqué. Aunque yo soy de la opinión de que muchos visitantes van de paso, para entrar o salir de Yelowstone, pues las hordas de turistas que se ven en Yellowstone no se ven aquí. Un punto más a favor de este parque.
Tenía el firme propósito de no perdernos ningún mirador. Y nos perdimos el primero de ellos, Blacktails Ponds Overlook. Y es que se encuentra casi enfrente de la desviación a Antelope Flats Road que conduce a Mormon Row. Como desde dónde estamos se ven a lo lejos las granjas, mirándolas nos despistamos. (De todas formas no hubiéramos podido verlo porque estaba cerrado, según tuvimos conocimiento posteriormente).
El siguiente mirador es el Glacier View Turnout. Las grandes montañas de la cadena Tetón son visibles desde aquí. De izquierda a derecha, South Teton, Middle Teton, Grand Teton, Mt. Owen y Teewinot . En las quebradas que hay entre ellas, los glaciares. Resquicios mermados de los glaciares que en su día colgaban de estas montañas. Postal viviente ante tus ojos: cielo azul adornado con nubes blancas, picos puntiagudos y crestas montañosas con recuerdos de glaciar, forman el telón de fondo de la misma, tras una fila verde oscuro de los pinos lodgepole a los que se antepone una extensa pradera verde plateada de artemisa.
El siguiente punto que nos queríamos detener era Schwabacher Landing al que se llega desviándose a una carretera de una milla de largo, cuesta abajo y en malas condiciones. Se encuentra cortado su acceso con palos y tablas de madera. No sé si podríamos haber bajado andando, no se nos ocurrió. De todas formas no había en la carretera dónde aparcar. Y fue una gran decepción pues era uno de mis puntos favoritos. El río Snake forma un meandro y hay una balsa construida por los castores dónde se reflejan las montañas.
Teton Point Turnout. Otro punto de vista de esta cadena dentada de montañas en la que no existen colinas. Su pico más alto es el Grand Teton con 4.197 m., pero hay otros doce picos de más de 3.500 m. y sus estribaciones más bajas están cercanas a los 2.000 m. Cumbres de granito azotadas por el viento, laderas alfombradas de bosque, llanuras con prados que en verano se cubren de color.
Snake River Overlook. Este es el famoso mirador desde el que se ve el río Snake serpenteando en el valle con el telón de fondo majestuoso de las montañas Teton. La conocida fotografía que Ansel Adams hizo de esta curva en 1942 difiere de las actuales. Y es que en 73 años el paisaje ha cambiado lógicamente. Los árboles han crecido ocultando parte del rio. Aunque él no lo tuvo fácil como ahora para llegar aquí. La carretera por la que hemos llegado no se construyo hasta 1958. De todas formas las vistas siguen siendo preciosas.
Tenemos una cámara de fotos normalita, de las automáticas, y nulos conocimientos de fotografía. En este parque he deseado como nunca tener una buena cámara y suficientes conocimientos como para poder plasmar parte de la grandeza de lo que vemos.
Desde este punto la carretera se aleja del río y no se aproxima al mismo hasta cerca de Moran Junction.
Cunningham Cabin Historic Site. Tiene su correspondiente aparcamiento y un corto sendero, flanqueado por rebosante hierba, conduce hasta una cabaña de madera, de dos habitaciones que dan a un corredor central, cubierto todo por la misma techumbre. Formó parte de la granja que construyó John Pierce Cunningham en 1888. La misma se encuentra al sur del pequeño arroyo llamado Spread. Los Cunningham dejaron la granja en 1928, cuando las tierras estaban siendo adquiridas para el futuro parque nacional. Aquí tuvieron lugar algunos acontecimientos históricos con sabor del Viejo Oeste. Con ladrones de caballos tiroteados y una batalla contra los indios.
La única edificación de la granja que queda es esta cabaña que fue reconstruida en 1958.
En Moran Junction esta carretera gira a la izquierda. En pocos metros nos encontramos las garitas de madera de entrada al Parque. Aquí compramos la entrada conjunta de este parque y el de Yellowstone, 50$, válida para siete días. La entrada por vehículo, únicamente a este parque, es de 30$ desde el pasado uno de Junio. Igualmente en Yellowstone. Es solamente un ticket de caja que grapan a un plano del parque y te hacen entrega también del periódico del parque. Nos atendió una ranger madurita que chapurreaba el español. Nos indicó que para comer, había un sitio cercano, bastante caro y otro barato más adelante.
Oxbow Bend Turnout. Cerca de Jackson Lake Junction. Es uno de los miradores más famosos del parque. El río Snake hace una curva y parece que sus aguas se ensanchan y embalsan. Pueden formar una pantalla dónde se refleja el MT. Morán. También se dice que es un sitio perfecto para ver vida salvaje. Pues ni lo uno, ni lo otro, al menos para nosotros. No serían los momentos oportunos. Ahora bien, son unas soberbias vistas del río y la vegetación que lo rodea, coronadas por las montañas Tetón, siendo la más cercana el Mt. Moran.
Wilow Flats Overlook. Pasado Jackson Lake Junction y antes de llegar a Jackson Lake Lodge. Otra agradable panorámica del Mt. Moran pero en esta ocasión con el lago Jackson a sus pies y parte de las extensas praderas que se hallan desde el mirador hasta el lago, llamadas Wilow Flats.
De las explicaciones de la ranger dedujimos que el sitio más cercano para comer y más caro sería Jackson Lake Lodge y el otro Colter Bay Village. Nos desviamos para Colter Bay y algo tuvimos que hacer mal porque llegamos hasta unas edificaciones en las que no se veía nadie. Comenzábamos a girar cuando se nos acercó un joven guarda parques a preguntarnos que buscábamos. Nos indicó que más adelante, siguiendo la carretera general, había una pizzería muy recomendable. En la desviación a Leeks Marina estaba esta pizzería, con el mismo nombre, creo recordar. Las pizzas tenían una pinta estupenda, aunque nosotros comimos otra cosa. Ya era tarde y apenas si había comensales. Nos atendieron amablemente y la comida era buena de calidad y precio. El lugar es un puerto deportivo del lago Jackson con bonitas vistas.
Y ya pusimos rumbo a Yellowstone. Tan sólo paramos para hacerle una foto al cartel de madera. Me hizo mucha ilusión ver el letrero del parque por primera vez, luego lo veríamos a diario.
Dentro del parque Yellowstone hicimos una parada en las Lewis Falls, a medio camino entre la entrada sur y Grant Village. Son unas cascadas pequeñitas, 9 m. de alto, formadas por el río del mismo nombre. El río Lewis es afluente del río Snake y en su corto recorrido forma el lago del mismo nombre, estas cascadas y algunos rápidos. Se sube a un repecho a la izquierda de la carretera, en esta dirección, pero desde allí las vistas son parciales. Se pueden ver un poco mejor desde el puente que cruza este río, aunque no se llegan a ver completas.
Luego nos llegamos hasta Grant Village para recopilar folletos e información del parque. Grant Village fue construido en 1963 y recibe su nombre del presidente Ulises S.Grant. Los edificios de alojamiento se construyeron posteriormente en la década de 1980. Los edificios de alojamiento, centro de visitantes, restaurante, tiendas… están construidos en madera y muy bien integrados en el entorno natural en que se encuentran. La misma tónica la encontraremos en el resto de centros, Canyon Village, Old Faithfull, Lake Village….
Nos concedimos un ratito para explorarla y tomarnos un capuccino. Nos marchamos de allí con bastantes folletos, (donativo 1$) e información de rutas.
Y ya no volvimos a parar hasta llegar a West Yellowstone dónde tenemos nuestro alojamiento para las próximas cuatro noches, Lazy G.Motel. No es que sea una maravilla, pero es confortable, con dos amplias camas, y la señora que lo atiende se desvive por atenderte. Además tiene un precio razonable, dentro de lo que la zona significa.
Cuando los viajes se piensan con poca antelación tienen estos inconvenientes. Serios problemas en encontrar un alojamiento. No ya dentro del parque, que lo tenía totalmente descartado, (aunque miraba frecuentemente por si quedaba alguna vacante), sino en esta población. Lo único que quedaba era unos cuantos hoteles a precios astronómicos. Esto en varios buscadores tipo booking. Finalmente lo conseguí en este hotel poniéndome en contacto directamente con ellos.
En todo el trayecto hasta esta localidad, atravesando paisajes del PN de Yellowstone, de los que no me perdía puntada, no cesaba de decirme, “estamos en Yelowstone”. Es nuestro primer contacto con EEUU, y creo que hemos comenzado a lo grande.