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3 días en LA GOMERA (CANARIAS). Una isla para enmarcar. 1ª parte. -Diarios de Viajes de España- Artemisa23
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Diario: DE VIAJE POR ESPAÑA  -  Localización:  España  España
Descripción: Pueblos, ciudades y naturaleza. En coche y rutas de senderismo. Destinos y recorridos clásicos y lugares no tan conocidos. Lo iré ampliando e incorporando etapas según vaya visitando nuevos lugares o recupere algunos del pasado.
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Índice del Diario: DE VIAJE POR ESPAÑA




































































































Etapa:  3 días en LA GOMERA (CANARIAS). Una isla para enmarcar. 1ª parte.  -  Localización:  España España
Artemisa23  Autor:    Fecha creación:   
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Nuestra visita a La Gomera formaba parte de un viaje combinado con la isla de El Hierro, cuya descripción figura en las etapas anteriores, números 39 y 40, de este diario. Todo fue preparado por libre, sin aprovechar ningún tipo de paquete vacacional vuelo + hotel, que resultaban bastante más caros. El itinerario completo fue el siguiente:

Día 1. Vuelo Madrid/Tenerife Norte; vuelo Tenerife Norte/aeropuerto de El Hierro.
Días 2, 3 y 4 en el Hierro.
Día 5. Ferry El Hierro/Puerto de los Cristianos; ferry Puerto de los Cristianos/S.Sebastián de la Gomera.
Días 6 y 7 en La Gomera.
Día 8. Vuelo La Gomera/Tenerife Norte. Noche en San Cristobal de la Laguna.
Día 9. Vuelo Tenerife Norte/Madrid.


Habíamos llegado al Puerto de los Cristianos en Tenerife desde la isla de El Hierro en un trayecto de dos horas y cuarenta minutos, durante el cual y desde las semi-vacías cabinas acristaladas del ferry pudimos contemplar buena parte del perfil oeste y sur de La Gomera, que era nuestro destino final. Actualmente no existe comunicación directa entre El Hierro y La Gomera, por lo que tuvimos que pasar por Tenerife tanto para ir por vía aérea (Aeropuerto de Tenerife Norte, Los Rodeos) como por vía marítima (Puerto de los Cristianos en el sur de Tenerife).

Una pena que, salvo la pequeña zona de popa donde estorbaban un montón las rampas para coches, este ferry de la Naviera Armas no tuviese cubiertas apropiadas para permanecer en el exterior, viendo el magnífico panorama que ofrecía La Gomera, con los Roques surgiendo desde las calderas verdes, envueltos en neblina. Los cristales sucios y rayados del ferry no ayudaban a captar fotos demasiado presentables, pero aun así no me resisto a poner alguna que muestra el accidentado relieve de la isla.

Perfil de La Gomera desde el ferry.

En esta foto se puede ver claramente Playa Santiago, y sobre el acantilado de la derecha, un hotel de lujo con campo de golf. Curioso, realmente.

Llegamos a Los Cristianos poco antes de las 16:30, así que dejamos las maletas en la consigna (cobran 3 euros por bulto) y fuimos a dar un paseo por el Puerto y las Playas, para entretener la espera, ya que nuestro ferry hacia La Gomera no salía hasta las 18:30. El trayecto nos costó 32 euros por persona. Se puede ahorrar algo comprando ida y vuelta, pero ese no era nuestro caso porque la vuelta íbamos a hacerla en avión.

Llegando al Puerto de los Cristianos.


Después de la tranquilidad que se respira en El Hierro, desprovisto del turismo masivo de sol y playa, ver aparecer aquella costa atiborrada de enormes edificios, hoteles, resorts y apartamentos unos casi encima de otros nos dejó un tanto descolocados. Ya conocíamos esta zona de una visita anterior, hace bastantes años, cuando estuvimos alojados en la Playa de las Américas. Entonces no nos convenció y volvimos a confirmar que no es nuestro tipo de vacaciones. Había miles de personas de múltiples nacionalidades disfrutando de la playa, los chiringuitos, el sol y una magnífica temperatura: 27 grados en pleno mes de enero. La verdad es que tengo ganas de volver a Tenerife, que es una isla que adoro, pero a lugares menos atestados de gente, que imagino todavía existen en la isla.




El ferry zarpó poco después de la puesta de sol. Así que llegamos a San Sebastián, la capital de La Gomera, ya de noche, con lo cual poco pudimos ver durante la travesía. Este viaje en barco ya lo habíamos hecho anteriormente en el curso de una de las típicas excursiones de un día que ofrecen las agencias cuando se visita Tenerife. Recuerdo que nos llamó mucho la atención lo seca y marrón que se veía la isla desde el mar, en contraste con el verdor y la majestuosa vegetación que encontramos en su interior. Pero aquello fue hace muchos años y estábamos deseando descubrirlo por nuestra cuenta, sin las ataduras de un tour organizado.

Puesta de sol desde el ferry.

SAN SEBASTIÁN DE LA GOMERA.

Como íbamos a llegar tarde y no nos apetecía conducir sin luz natural nada más arribar, por unas carreteras complicadas y sin ver nada, preferimos alojarnos esa noche en la capital, lo cual también nos permitiría conocerla un poquito, pues no recordábamos gran cosa de la vez anterior que estuvimos por allí.

Puerto de San Sebastián de la Gomera.

Reservamos habitación en el hotel La Colombina de tres estrellas, muy bien situado en el centro, en la Calle Ruíz de Padrón, a 10 minutos caminando desde el Puerto. Tiene buenos comentarios en internet y nos causó una estupenda impresión, ya que por el precio (55 euros con desayuno incluido) no se puede pedir más para una jornada de paso: ascensor, céntrico, edificio reformado, mobiliario nuevo, habitaciones amplias, incluso con aire acondicionado. La única pega es que en el bar/restaurante solo hay una persona que tiene que encargarse de todo y, claro, hay veces que no da abasto.

Tras dejar las maletas, cogimos el plano turístico que nos dieron en el hotel y salimos a cenar y a dar una vuelta. Como no teníamos mucha hambre ni ganas de complicarnos la vida, tomamos unas hamburguesas caseras en el restaurante del hotel. Estaban buenas.

Luego hicimos un recorrido básico por el casco viejo de San Sebastián, que es bastante pequeño y no requiere demasiado tiempo, lo que no significa que le falte encanto. Bajamos hasta el puerto por la Calle Real (la más bonita e histórica de la capital), llegamos hasta la Plaza de Las Américas, donde se encuentra el Ayuntamiento, dimos un paseíto por la Avenida de los Descubridores (el paseo marítimo, frente a la playa), vimos de lejos la Torre del Conde (está en el interior de un parque, cerrado ya) y volvimos a subir por la Calle Ruíz de Padrón hasta nuestro hotel. Una tranquila caminata, con muy buena temperatura, viendo iluminadas las estrechas y coloridas calles que recorrimos a la mañana siguiente más detenidamente.






San Sebastián de la Gomera tiene una historia muy unida a Cristóbal Colón, que recaló aquí para abastecerse de agua y víveres en sus viajes de 1492, 1493 y 1498 al el Nuevo Mundo. Se cuenta que mantuvo una gran amistad y, quizás algo más, con Beatriz de Bobadilla, viuda del Adelantado de Canarias, Alonso Fernández de Lugo, y que por entonces gobernaba la isla en nombre de su hijo Guillén, que era menor de edad.




Algunos de los lugares más interesantes de la ciudad están relacionados con temas colombinos, como el Museo Casa Colón (vivienda del siglo XVIII, levantada sobre otra anterior que supuestamente acogió al navegante), la Casa de la Aduana, que conserva el Pozo de la Aguada, de donde se sacó el agua para abastecer los barcos que partieron hacia América, y, sobre todo, la Torre del Conde, la más antigua fortificación militar que se conserva en las Islas Canarias y donde, se dice, tuvieron lugar los encuentros de Colón y Bobadilla. Es una torre gótica de planta cuadrada, con la intención de repeler los ataques e intentos de invasión de la isla de ingleses y holandeses, pero que también se utilizó para combatir motines de la población local. Se encuentra en el interior de un bonito parque, que se cierra por la noche. Alberga un museo de cartografía.

Torre del Conde.

Museo-Casa Colón.

Como edificios religiosos, hay que citar la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, que presenta una mezcla de estilos mudéjar, gótico y barroco Su origen se remonta a una ermita del siglo XV, de la que se conserva su nave central. Fue ampliada y reformada en el siglo XVIII, fecha de la que data la Capilla del Pilar, donde destaca un fresco que representa el intento de invasión de la isla por parte del almirante inglés Charles Windhan, en 1743. Si está abierta, merece la pena entrar a verla; y, además, es gratis.

Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción.


En la misma calle Real, a unas pocas manzanas, se encuentra la Ermita de San Sebastián, fundada en 1535. Vale la pena entrar y es gratis.




Además de la calle Real, donde se encuentran los edificios más bonitos de la capital, también es muy llamativa la calle de Guadalupe, que está por detrás de la Iglesia de la Asunción. Lo cierto es que San Sebastián presentaba una estampa muy atractiva, con las casitas de colores apareciendo sobre las calles del centro, coronando los acantilados que se presiden cualquier panorama en la población.


En el puerto, recogimos el coche que habíamos alquilado por internet con CICAR. Igual que en El Hierro, con seguro a todo riesgo, sin franquicias ni depósitos. Nos costó 90 euros por tres días y lo podíamos devolver en el aeropuerto, lo cual nos venía perfecto. Además, en vez del Opel Corsa que habíamos elegido, nos ofrecieron al mismo precio un Fiat 500, nuevo, con apenas una semana y 600 km. Les venía mejor para entregarlo a otros clientes que lo recogerían en el aeropuerto a nuestra marcha, y nos pareció bien. Enseguida empezamos nuestro periplo en coche por la isla.


La Gomera es una isla de orografía muy complicada, como una continua montaña rusa. Tiene forma prácticamente circular, con tremendos barrancos que bajan al mar en forma de tentáculos y la masa verde del Parque de Garajonay en medio. No existe una carretera que dé la vuelta a la isla (resultaría imposible dado el terreno), por lo cual es imprescindible estudiar bien el mapa y los destinos antes de emprender cualquier recorrido, dado que arrepentirse o modificarlo sobre la marcha puede hacer perder mucho tiempo. Sin embargo, como veríamos más adelante, tampoco es sencillo mantener un programa determinado con una climatología tan cambiante.


Fotografía del mapa turístico que nos dieron en el hotel. Las líneas rojas son las carreteras principales y la verde, de trazo grueso, representa los límites del Parque de Garajonay.

Antes de nada, queríamos ir al Centro de Visitantes del Parque de Garajonay para obtener información sobre los senderos para preparar los itinerarios de las tres jornadas para aprovechar el tiempo de la mejor manera posible, así que tomamos la GM-2, dirección Valle Gran Rey. Nada más abandonar la capital gomera, empezamos a subir acantilados, por una carretera muy virada, pero con muy buen firme, que inmediatamente empezó a mostrar vistas extraordinarias. Así no tardamos mucho en empezar el goteo incesante de paradas en los miradores, de los que se avisa en su mayor parte con su correspondiente indicador. Iré poniendo los nombres de aquellos que consiga identificar.

Mirador sobre San Sebastián de la Gomera. Al fondo aparece el perfil de la isla de Tenerife, con el pico del Teide sobresaliendo entre las nubes: espectacular.


Mirador de la Degollada de Peraza.

Uno de los más conocidos e impresionantes.




Hay vistas diferentes a cada lado de la carretera, pero el nombre del mirador lo toma de la vertiente oriental. El panel informativo explica que una “degollada” es el término canario para denominar a un collado o paso entre montañas. Desde aquí vemos el barranco de La Laja, que como la mayor parte de los de La Gomera tienen forma radial, es decir parten del centro de la isla y van a parar al mar en forma serpenteante, cortando el fondo como un tajo por la erosión causada por el agua. Un extraordinario paisaje.




Mirador de Vegalpala.
Mira hacia Playa Santiago, al sur. Por lo menos esas son las componendas que me hago yo, mirando el plano. Si no, es igual, lo que importa son las vistas.


Mirador de los Roques.

Otro de los platos fuertes, un imprescindible en La Gomera. Hay que ver las vistas de ambos lados de la carretera y, cuidado, porque el auténtico mirador está en un alto, detrás de unos árboles, y puede pasar desapercibido. Claro que lo que se ve desde la cuneta ya compensa con creces la parada, y larga porque quien más y quien menos no deja de mirar y de hacer fotos. Este es uno de los lugares que recordaba de nuestra visita anterior.


La mole inmensa del Roque de Agando te deja sin respiración, igual que el panorama que se pierde al fondo, entre barrancos, en el mar. En conjunto forman una estampa de la que seguramente contaríamos mil maravillas si estuviera ubicado en otro país. Lástima que diera el sol de cara y la imagen no saliese completamente nítida y revestida de un mejor color.


Hacía el otro lado, vemos una nueva sucesión de roques, en un paisaje no menos extraordinario.





Ya adentrándonos en el Parque Nacional de Garajonay, dejamos la carretera que continuaba hacia Laguna Grande y Valle del Rey, para girar a la derecha, a la transversal que atraviesa el Parque de norte y sur, y lleva al Centro de Visitantes en un recorrido de 9 kilómetros. Durante el trayecto, ya empezamos a disfrutar de la exuberante vegetación del parque y también vimos pequeños grupos de coches aparcados al principio de cada ruta o sendero.

Por el camino nos fuimos encontrando con más miradores.

Mirador de Vallehermoso.

Este extraordinario mirador nos muestra la población de Vallehermoso, asentada en un barranco que llega hasta la costa norte, entre bosques y con la seña espectacular de identidad que le da la inmensa mole del Roque Cano. El día era muy claro y se podían apreciar todos los detalles con claridad.


Mirador del Lomo del Dinero.

Este mirador, que apunta hacia el oeste de la isla, ofrece un panorama verde, de extensos bosques que se pierden en el horizonte. Se llama “la selva” porque no es una única masa boscosa, sino varias diferentes, con la laurisilva predominante hasta los 1.200 metros de altitud, y el fayal brezal por encima de esa altura, dada su menor exigencia en humedad y cambios de temperatura. Nos encontramos ante un ejemplo raro en Europa, de bosque que desarrolla su ciclo natural libremente, con la menor intervención posible por parte del hombre.


Llegamos al Centro de Visitantes, desde donde se puede apreciar un paisaje que apunta al noreste, hacia Agulo y Hermigua, sobre el que volvía a aparecer la punta del Teide. El edificio es de tipo canario, con un patio muy bonito y se puede ver un video y obtener todo tipo de información. Me atendió una chica muy amable, que me dio mapas y una guía de senderos, algo fundamental para organizar las caminatas por Garajonay, lo cual es más complicado de lo que puede parecer en un principio porque las rutas se conectan y se superponen en muchas ocasiones. Además, sus recomendaciones de sitios concretos nos vinieron muy bien. Sin embargo, para no alargar demasiado los relatos y no dispersar la información, todo lo relativo al Parque de Garajonay está en una etapa independiente del diario.

Desde el Centro de Visitantes, sale a la derecha una pista asfaltada que lleva a otro de los miradores más espectaculares de la isla.

Mirador de Abrante.

Ubicado en el risco de Abrantes, en días claros y sin niebla (como fue nuestro caso), ofrece unas panorámicas impresionantes hacia el norte, mostrando toda la población de Agulo, cuyos tres núcleos de caserío, el Charco, las Casas y la Montañeta, se distinguen perfectamente. Asimismo, pudimos distinguir perfectamente el perfil del sur de la isla de Tenerife con su hilera de edificaciones cerca del mar y, naturalmente, coronado por el Teide.


Por si fuera poco, además del mirador tradicional, se ha construido un edificio con una terraza suspendida 200 metros en el vacío, cuyo suelo de cristal permite ver desde una perspectiva diferente las casas de Agulo, el barranco, el mar bajo los pies y la imponente imagen de Tenerife y El Teide enfrente. Aunque para llegar se pasa por una cafería, la entrada es libre, sin que haya que consumir nada. Las vistas son espectaculares, como en los miradores exteriores, aunque en mi opinión resulta más vertiginoso visto desde fuera que una vez en el interior.




Esta carretera acaba aquí, así que retrocedimos hasta el Centro de Visitantes y allí enfilamos hacia la costa, en dirección Agulo y Hermigua. Como cualquier trayecto desde el centro de la isla al mar, el simple hecho de circular ya es impresionante por los enormes precipicios que salva la serpenteante carretera. Además, en un día tan claro hacia el este, los panoramas lucían todavía más, con el azul intenso del cielo y el mar, las motas verdes de vegetación salpicando los barrancos y las casitas de colores que anidan en pequeños núcleos sobre laderas y valles.

Ya casi a nivel del mar, nada más pasar un túnel, llegamos al Mirador de Agulo, que ofrece unas extraordinarias vistas de este pintoresco pueblo, en realidad compuesto por tres núcleos que antiguamente eran independientes. Como sabíamos que ésta era una de las localidades más interesantes de la isla, decidimos comer allí.

Mirador de Agulo.

AGULO.

Dejamos el coche en la zona habilitada para aparcamiento gratuito, que es bastante grande. Se nota que hasta aquí llegan los autobuses turísticos, aunque durante nuestra visita estaba todo muy tranquilo y no llegó ninguna excursión organizada.


En cuanto empezamos a pasear, notamos que estábamos en un pueblo realmente cuidado y bonito, ubicado en un emplazamiento único y con ganas de agradar al visitante, ya que abundan los paneles informativos, con rutas para recorrer el pueblo y sus alrededores. Leyéndolos, pudimos enterarnos de detalles de la historia del pueblo, como que se fundó en 1607 y que se le conoce como el Bombón de la Gomera por lo bonito que es y el lugar espectacular donde se encuentra, un promontorio rocoso sobre el mar, con unas vistas inigualables de Tenerife y el Teide.




Además, resulta muy agradable recorrer sus calles estrechas y empedradas, con hermosas casas de estilo canario de los siglos XVIII y XIX, sus fachadas pintadas de alegres colores, sugiriendo un rincón encantador al doblar de cada esquina. Siguiendo el itinerario marcado en los paneles, llegamos hasta la plaza, con el ayuntamiento y la blanca iglesia de San Marcos.


En pleno centro, vimos la terraza de un restaurante con buena pinta y unas bonitas vistas, y allá que fuimos. Se llama La Vieja Escuela. Nos dejamos aconsejar y fue todo un acierto, pese a que no pudimos tomar pescado porque no lo tenían del día, ya que el día anterior había sido fiesta y los pescadores no habían salido al mar. Probamos el almagrote típico canario, una especie de paté hecho con queso gomero viejo, ñora, ajo y aceite de oliva. Buenísimo para untar en pan, acompañado de una cerveza gomera (en nuestro caso de la marca Gara). Además, croquetas caseras, potaje de lentejas, conejo al salmorejo y cabrito, postres caseros y cafés. Todo por 36 euros.


Después de la visita y la comida, seguimos por la carretera hacia Hermigua hasta el hotel rural Ibo Alfaro, donde teníamos reservada habitación para dos noches. En los cinco kilómetros de trayecto pudimos contemplar la entrada del precioso valle verde que asciende desde el mar y se pierde muy al fondo, en los altos riscos que protegen Garajonay, con su toldo de nubes, como suele ser habitual, sobre todo por la tarde.


Mirador de la Punta.

Antes de llegar, nos detuvimos en este mirador, que se asoma a la Playa de Santa Catalina, de grava negra y bordeada por extensas plataneras; al fondo, todavía pueden verse los pilares de su antiguo pescante. Estos pescantes fueron construidos a finales del siglo XIX y principios del XX en la zona norte de La Gomera para facilitar el transporte en barcos de los productos agrícolas de la isla a otros mercados, el británico fundamentalmente, que constituyó una importante fuente de ingresos para la isla en aquella época.


HERMIGUA.

Se trata de un pintoresco pueblo, cuyas casitas de colores salpican las fértiles laderas de la montaña, cultivadas en terrazas y con numerosas plantaciones de plántanos, que todavía sigue siendo una gran fuente de riqueza para el municipio. Está muy extendido y es difícil determinar dónde está el centro del pueblo si no fuera por la inconfundible estampa de la Iglesia de la Encarnación. Otros lugares destacados son el Convento de los Dominicos y el Museo Etnográfico. Sin embargo, lo que más nos llamó la atención de Hermigua fue su maravilloso paisaje, que pudimos contemplar en todo su esplendor desde el balcón de nuestra habitación en el Hotel Ibo Alfaro.


Iglesia de la Encarnación.

Ibo Alfaro es un coqueto hotel rural de tres estrellas, ubicado en un paraje realmente idílico, que compensa con creces el acceso complicadillo y alejado del centro del pueblo, que obliga a coger el coche para casi todo. Por lo demás, está decorado en un estilo entre rústico y romántico muy agradable, las habitaciones son amplias y confortables (si bien carecen de televisión), ofrece un buen desayuno y, sobre todo, tiene una terraza sensacional, desde donde se domina todo el valle, de norte a sur, de este a oeste, un panorama solo empañado por los cables de unas torretas de la luz que pasan a unos metros mirando hacia Garajonay, por la zona del bosque del Cedro. Nos costó 75 euros por noche con desayuno incluido, pero realmente lo vale. Insisto, sin embargo, en la dependencia del coche para moverse a cualquier parte.


Ya con la llave de la habitación, nos dispusimos a aprovechar el resto de la tarde. Pasado ya el mejor momento para las caminatas, volvimos a la carretera por la que habíamos venido, superamos Agulo y seguimos hacia Vallehermoso, parando previamente en diversos miradores que, como el de Tamargada, nos ofrecieron vistas tan sorprendentes como éstas:





Según nos acercábamos, crecía ante nosotros el Roque Cano, monumento natural cuya enorme mole había aparecido majestuosa en el horizonte nada más superar el barranco de la Laja del Infierno.


Mirador del Almendrillo.

Desde este mirador se puede apreciar la altura y el volumen del Roque Cano, como un perpetuo vigía sobre la población de Vallehermoso, que se puede contemplar con todo detalle desde aquí. Según cuenta el panel informativo, la motas verdes que afloran al fondo son sabinas que se confunden a veces con los cultivos en terrazas, y los tonos amarillos de las laderas y las montañas que difieren de los del resto de la isla se deben a que en este lugar afloran las rocas más antiguas de La Gomera, que se formaron en el interior de la tierra.





VALLEHERMOSO.

Vista general de Vallehermoso.

Este es el municipio más extenso de la isla pues abarca las vertientes norte y sur con una gran diversidad de microclimas y paisajes. Merece realmente la pena pasear por este pueblo, con casas de arquitectura tradicional canaria. Es muy agradable caminar por la calle Real y llegar la Iglesia de San Juan Bautista, ver su interior y sentarse unos minutos en la pequeña plaza donde se ubica, llena de encanto.




Tampoco hay que hacer pereza para subir las empinadas escaleras que conducen a la parte alta del pueblo, con unas calles cuidadas y llenas de flores, que se asoman a un balcón privilegiado sobre el valle, la montaña que se pierde en Garajonay y el Roque Cano presidiéndolo todo. Muy bonito, especialmente al atardecer.






Vimos varios bares y restaurantes con suculentas ofertas. Seguramente hubiese sido un buen lugar para comer o cenar, pero no nos coincidía la hora pues aunque estaba anocheciendo, no eran ni las siete de la tarde. Así que aprovechamos los pocos minutos que quedaban de luz para ir hasta la Playa de Vallehermoso, donde se encuentra el Parque Acuático. Estaba en obras y cerrado; en la playa de grava negra, se veían algunas sombrillas de paja.



A la izquierda, envuelto en las sombras de la noche, a duras penas pudimos distinguir los restos del antiguo pescante, que durante un tiempo se aprovechó como pintoresco lugar de exposiciones y mirador. Se llamaba el Castillo del Mar y por las fotos que he visto, parecía un sitio muy pintoresco. Ahora se encuentra cerrado por problemas legales parece ser. Es una pena, no ya por la explotación turística del sitio (desconozco los pormenores de la situación), sino por el deterioro en que ha caído el lugar, al que ya no se puede acceder pues la pista que allí conduce está cubierta de piedras y cascotes, cortada incluso para ir a pie por el peligro de desprendimientos.


Ya sin luz natural, regresamos a nuestro hotel, en Hermingua.

Continúa en la etapa siguiente de este diario. Este es el enlace: www.losviajeros.com/Bl... hp?e=51099
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  Últimos comentarios al diario:  DE VIAJE POR ESPAÑA
Total comentarios 175  Visualizar todos los comentarios

Viajera_1985  Viajera_1985  10/10/2017 18:26
Pedazo diaro. Vaya curro. Enhorabuena

LANENA69  LANENA69  17/10/2017 20:57   
Hola artemisa23,me puedes decir que programa utilizas para subir las fotos?,yo uso Postimage pero últimamente me da error y no me deja subir ninguna foto y también el que utilizas para los collage,porque todos los que encuentra te ponen al final el nombre estampado en toda la foto,jajajajaja.Bonito diario de nuestra España que están destruyendo algunos salvajes.Saludos

Artemisa23  artemisa23  17/10/2017 22:03   
Viajera_1985, muchas gracias por tu comentario. Me alegro que te guste el diario. A ver si voy poniendo nuevas etapas, que últimamente lo tengo un poco parado.

Hola, LANENA69. Para subir las fotos últimamente estoy utilizando Flickr y de momento (toquemos madera) me va bien y no se han borrado las fotos. Para hacer los collages sigo utilizando Picassa pues aunque ya no almacena fotos si me deja hacer los collages con el programa antiguo. Luego archivo la foto resultante del collage en una carpeta de mi PC y la subo a Flickr, desde donde las incrusto en los diarios. Espero que te sirva de ayuda. Saludos.

Mayrit63  mayrit63  02/04/2018 10:43
Comentario sobre la etapa: LA VERA (Cáceres). Ruta otoñal por sus pueblos y su espectacular naturaleza.
Sólo decirte que tu diario de Viaje por España, es genial. Los textos, las fotos, todo me gusta. Es un enorme trabajo el que estás realizando y, personalmente, te lo agradezco mucho por lo que me está sirviendo de ayuda para mis viajes.
Muchas gracias.

Artemisa23  artemisa23  02/04/2018 19:02   
Muchas gracias, mayrit63. De verdad que anima mucho saber que los diarios son de utilidad para otros viajeros. Llevo un tiempo un poco parada por diversos problemas, pero pronto empezaré a añadir nuevas etapas y espero que también te gusten. ¡Saludos!

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Daniel3B
Daniel3B
Silver Traveller
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Jun 06, 2017
Mensajes: 12

Fecha: Mar Ene 09, 2018 09:35 pm    Título: Re: Viajar a La Gomera y El Hierro

Veo que esto lleva mucho tiempo tranquilo... El 28 de este mes voy voy a visitar las dos últimas islas que me quedan por conocer del archipiélago, El Hierro y La Gomera, pasaré tres días en cada una de ellas, el objetivo además de desconectar, es intentar hacer algunas de las actividades deportivas que puedan ofrecer las islas, como submarinismo, senderismo/bici, escalada... El itinerario previsto es: Vuelo Madrid - Tnf Norte, 28 de enero. Vuelo Tnf Norte - La Gomera 28 de enero. Vuelo La Gomera - El Hierro 31 de enero Vuelo EL Hierro - Tnf Norte el 3 de enero, ya que el 4 no...  Leer más ...
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Experto
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Oct 06, 2011
Mensajes: 234

Fecha: Mie Ene 10, 2018 07:31 pm    Título: Re: Viajar a La Gomera y El Hierro

El Hierro tiene muchos rincones con encanto, la verdad, me sorprendió. La gente dice que en un día lo has visto todo y que te aburres, pues yo en 5 días me quedé con ganas de más, en fin, para gustos... pero no te puedes perder la Cala de Tacorón (mucho mejor que La Restinga, aunque esté de moda por la última erupción submarina), el Garoé y el Sabinar y si puedes hacer la visita guiada del Julan para que te lleven a ver Los Letreros (Petroglifos) estaría muy bien. Con la Gomera no te puedo ayudar.
Espero que lo disfrutéis
Daniel3B
Daniel3B
Silver Traveller
Silver Traveller
Jun 06, 2017
Mensajes: 12

Fecha: Mie Ene 10, 2018 07:56 pm    Título: Re: Viajar a La Gomera y El Hierro

¡Apuntado queda todo! Muchas gracias Guiño
Daniel3B
Daniel3B
Silver Traveller
Silver Traveller
Jun 06, 2017
Mensajes: 12

Fecha: Jue Feb 08, 2018 11:04 pm    Título: Re: Viajar a La Gomera y El Hierro

Bueno, volví hace unos días de visitar las dos islas y tengo que decir que vengo enamorado... Habiendo recorrido todas las islas del archipiélago canario no sabría con cual quedarme, El Hierro y La Gomera son espectaculares, los paisajes, la comida y la calidez de su gente como siempre de lo mejor. Desgraciadamente no tuvimos muy buen tiempo debido al temporal, pero ha sido toda una experiencia el recorrer el corazón de las islas con viento, niebla y un poco de llovizna. En cada día de caminata nos podíamos cruzar por los senderos como máximo con 4-5 personas... La paz con la que he estado...  Leer más ...
carmencc
Carmencc
Super Expert
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Abr 27, 2008
Mensajes: 297

Fecha: Jue Mar 22, 2018 10:07 pm    Título: Re: Viajar a La Gomera y El Hierro

Hola.
Nosotros vamos a pasar la Semana Santa en La Gomera haciendo rutas, y aunque vamos bastante documentados, incluyendo la Guía Rother y sus tracks/GPS que se abren con Wikiloc, nos gustaría saber si la App es esa misma o es otra. Cuanta más información mejor. Y ya de paso una pregunta un poco subjetiva: ¿son muy vertiginosos los senderos? Trist Trist

Gracias y un saludo
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