Salimos de casa a las 4’00 de la mañana hacia el aeropuerto que nos llevará en vuelo de Air France hasta Paris, luego a Atlanta y finalmente a Lima. Es lo que tiene buscar tarifas baratas, que recorres medio mundo antes de llegar al destino. Nos íbamos, como siempre, con nuestras hijas adolescentes.
Como nos pasa siempre que entramos en Estados Unidos, al llegar a Atlanta y hacer los trámites migratorios, aunque solo estemos en tránsito, mi marido tiene que pasar que pasar un segundo control de pasaporte pues se llama Gómez y su nombre coincide con el de algún capo del cárter mejicano con orden de búsqueda y captura. Ya estamos acostumbrados pero no deja de ponernos nerviosos pues no sabes nunca cuanto tiempo nos tendrán retenidos en la comisaría de la aduana pidiendo información a la Interpol y con el riesgo de perder el vuelo de conexión como ya nos pasó una vez.
Actualmente puedes intentar evitar estas retenciones solicitando el Redress Number al Departamento Homeland Security que completa tus datos personales y permite hacer las comprobaciones mucho más rápido. Si a alguien le pasa que sepáis que se puede pedir aquí solicitar online en la web del Departamento de Homeland Security.
Como digo después de la retención de rigor en la aduana de los EUA cogimos finalmente el vuelo de Atlanta y después de 6 horas llegamos a Lima a las 23’30 de la noche.
Lo primero que hicimos fue recoger el coche que teníamos alquilado y vino el primer problema y es que para nuestra sorpresa encontramos a un peruano, Luís, que nos esperaba al salir del avión, cosa sorprendente pues no contactamos nunca con ninguna agencia. El chico lo enviaba una casa de alquiler de coches local y nos subió en un taxi y nos llevó lejos, a 15/20 minutos del aeropuerto a un hangar para darnos un coche.
Cuando vi los papeles dije que yo no había contratado sus servicios (era cierto pues había pagado con otra compañía) y que nos devolvieran al aeropuerto. En fin se deshizo el entuerto pues era una compañía para la que yo había pedido información pero no había confirmado nada. Lo digo porque creo que nos vinieron a buscar para llevarse el cliente, pero les salió mal.
Nos devolvieron al aeropuerto y nos dirigimos al local que rentalcars tiene al lado del aeropuerto. Otra vez problemas pues el coche que nos asignaron era una pick up cuando habíamos en la reserva habíamos insistido en qué no fuera un 4x4 pero no una pick up (en Perú se viaja mucho con este tipo de coches). En fin, después de discutir durante dos horas nos llevamos el coche del chico de recepción que nos atendía, que era un poco tonto, la verdad, un Renault motor 1600 (se necesita motor potente) y quedamos que en Arequipa nos lo cambiaran si o si pues necesitábamos un 4x4 para ir al Valle del Colca (aparte de que habíamos pagado por un 4 x 4 y que nos compensaran las diferencias).
Buena llegada a Lima!!!. Nos quedaba aún buscar el hotel que habíamos reservado cerca del aeropuerto, solo para dormir. Eran las 3’00 de la madrugada y llevábamos el cansancio de todo el vuelo. Así que como acostumbra a pasar cuando me enfado, mi marido hace de poli bueno y yo de poli malo, monté el gran número por el tiempo perdido y las horas que eran y el cansancio y pedí que nos guiaran hasta el hotel. No sé cómo me vieron pero nos guiaron con un coche y suerte que lo hicieron pues estaba entre calles sin nombres en un barrio cutre, con la casa destrozada y prácticamente sin anuncio en la puerta. Yo llevaba impreso el mapa de google y aun así le costó encontrarlo.
Dormimos en Limper B&B que era como un apartamento, limpio y grande.
Decir dormimos es mucho pues nos metíamos en la cama a las 3’30 y teníamos previsto levantarnos a las 5’00 pues había planificado un día muy lleno. Estábamos cansadísimos, llevábamos más de 24 horas sin ver una cama, pero aun así yo prácticamente no pude dormir.
Hace frío en Lima
Gastos:
Hotel Limper b&b una noche habitación para 4 a 76,76€
Como nos pasa siempre que entramos en Estados Unidos, al llegar a Atlanta y hacer los trámites migratorios, aunque solo estemos en tránsito, mi marido tiene que pasar que pasar un segundo control de pasaporte pues se llama Gómez y su nombre coincide con el de algún capo del cárter mejicano con orden de búsqueda y captura. Ya estamos acostumbrados pero no deja de ponernos nerviosos pues no sabes nunca cuanto tiempo nos tendrán retenidos en la comisaría de la aduana pidiendo información a la Interpol y con el riesgo de perder el vuelo de conexión como ya nos pasó una vez.
Actualmente puedes intentar evitar estas retenciones solicitando el Redress Number al Departamento Homeland Security que completa tus datos personales y permite hacer las comprobaciones mucho más rápido. Si a alguien le pasa que sepáis que se puede pedir aquí solicitar online en la web del Departamento de Homeland Security.
Como digo después de la retención de rigor en la aduana de los EUA cogimos finalmente el vuelo de Atlanta y después de 6 horas llegamos a Lima a las 23’30 de la noche.
Lo primero que hicimos fue recoger el coche que teníamos alquilado y vino el primer problema y es que para nuestra sorpresa encontramos a un peruano, Luís, que nos esperaba al salir del avión, cosa sorprendente pues no contactamos nunca con ninguna agencia. El chico lo enviaba una casa de alquiler de coches local y nos subió en un taxi y nos llevó lejos, a 15/20 minutos del aeropuerto a un hangar para darnos un coche.
Cuando vi los papeles dije que yo no había contratado sus servicios (era cierto pues había pagado con otra compañía) y que nos devolvieran al aeropuerto. En fin se deshizo el entuerto pues era una compañía para la que yo había pedido información pero no había confirmado nada. Lo digo porque creo que nos vinieron a buscar para llevarse el cliente, pero les salió mal.
Nos devolvieron al aeropuerto y nos dirigimos al local que rentalcars tiene al lado del aeropuerto. Otra vez problemas pues el coche que nos asignaron era una pick up cuando habíamos en la reserva habíamos insistido en qué no fuera un 4x4 pero no una pick up (en Perú se viaja mucho con este tipo de coches). En fin, después de discutir durante dos horas nos llevamos el coche del chico de recepción que nos atendía, que era un poco tonto, la verdad, un Renault motor 1600 (se necesita motor potente) y quedamos que en Arequipa nos lo cambiaran si o si pues necesitábamos un 4x4 para ir al Valle del Colca (aparte de que habíamos pagado por un 4 x 4 y que nos compensaran las diferencias).
Buena llegada a Lima!!!. Nos quedaba aún buscar el hotel que habíamos reservado cerca del aeropuerto, solo para dormir. Eran las 3’00 de la madrugada y llevábamos el cansancio de todo el vuelo. Así que como acostumbra a pasar cuando me enfado, mi marido hace de poli bueno y yo de poli malo, monté el gran número por el tiempo perdido y las horas que eran y el cansancio y pedí que nos guiaran hasta el hotel. No sé cómo me vieron pero nos guiaron con un coche y suerte que lo hicieron pues estaba entre calles sin nombres en un barrio cutre, con la casa destrozada y prácticamente sin anuncio en la puerta. Yo llevaba impreso el mapa de google y aun así le costó encontrarlo.
Dormimos en Limper B&B que era como un apartamento, limpio y grande.
Decir dormimos es mucho pues nos metíamos en la cama a las 3’30 y teníamos previsto levantarnos a las 5’00 pues había planificado un día muy lleno. Estábamos cansadísimos, llevábamos más de 24 horas sin ver una cama, pero aun así yo prácticamente no pude dormir.
Hace frío en Lima
Gastos:
Hotel Limper b&b una noche habitación para 4 a 76,76€