Hoy he dormido como el culo. Vamos que a las 5:30 estaba totalmente desvelado y como había ya luz pues a ver quién se vuelve a dormir. 15 minutos después se han levantado los demás. Ya somos 4 los que dormimos en la cubierta, se ve que en los camarotes hace un calor para morirse y en la cubierta al menos corre el fresquete.
Hoy el día promete. Toca la parte más norte de Komodo, donde más posibilidades hay de ver tiburones. Hemos tomado un té y unas galletas y a las 7 estábamos ya preparando los equipos. Bueno preparando los equipos es relativo. Los preparan la tripulación, nosotros solo nos tenemos que poner el traje y los escarpines.
El primer punto ha sido "Crystal Rock". Es un Bajo que asoma solo un piquito de nada, cuando la marea esta alta se cubre entero. Aquí lo mismo que en las demás inmersiones, se bucea en la cara protegida ya que la corriente es tela. Nos dan a cada uno un gancho de corriente. En caso de que sea fuerte solo hay que engancharlo en donde se pille y a observar. Hemos bajado a 30 metros, una pasada, es como cuando en cabo palos está la época de la boga pero con peces tropicales, atunes, una especie de lecha y tiburones! En esta primera hemos visto 4 puntas blancas y dos puntas negras. Los blancos la verdad que no eran muy grandes, los negros sí que eran considerables pero a diferencia de los blancos estos no se acercaban a nosotros, pasaban a unos 10 metros a todo lo que daban. Los puntas blancas en cambio son más curiosos y te dan la vuelta o se posan en el fondo a descansar. En esta inmersión no sabía dónde mirar porque el espectáculo era por todos lados. El coral en este punto muy bonito. La inmersión ha sido 50 minutos. Entre que hemos estado rato a 30 metros y que no he parado de aletear de un lado a otro me he fundido la botella, he salido del agua cansado de todo lo que he podido aletear persiguiendo los tiburones.

Al salir hemos desayunado mientras el barco se refugiaba en una bahía de Komodo. Daba a una playa muy bonita con un solo árbol en el medio. Después del desayuno, hemos estado haciendo nada hasta que a las 10 hemos ido al otro punto. Castle Rock. Este punto es otro bajo muy cerca del otro y más grande. La inmersión igual, por el lado protegido. Esta vez los puntas blancas han sido constantes, hemos tenido la suerte de ver un tiburón gris, ha pasado por el azul acercándose un poco, imponente rodeado de peces piloto, no había narices a seguirlo porque avanzaba contracorriente a una velocidad increíble, se iba y volvía a favor de la corriente. Nos ha hecho tres pasadas mientras estábamos enganchados con el gancho en las piedras. Subiendo por el bajo un montón de vida. Ya es repetitivo pero no te cansas, por momentos aparecen bancos de peces con los atunes y otros que no se que son y se te queda cara de tonto. El coral y los peces de colores que primero me emocionaban pasas de verlos. Ves un pez unicornio, que es bastante curioso, y el pobre le falta darte en las gafas para llamar la atención. Muy chulas las dos inmersiones, han sido un no parar y salir con 20 bares y apurando...
Después del segundo buceo hemos estado tirándonos desde el barco haciendo snorkel. Tras la comida, un rato de no hacer nada hasta el siguiente punto. The Cauldron. Es algo así como "La olla". Es un estrecho entre un cabo y una isla. Aquí la corriente pasa muy fuerte y el buceo consiste en tirarse a favor de la corriente mientras bajas hasta los 20 metros, donde está una explanada de arena que es a lo que llaman la olla, realmente sería como una plaza de toros donde dentro de esa explanada se está protegido de la corriente. Hay un cañón que se sigue hasta que se termina en lo que es la pared de la explanada. En ese punto te vuelves a dejar llevar por la corriente mientras aleteas a la izquierda y terminas al refugio en una zona de coral.

La inmersión no ha sido tan frenética como las dos primeras pero ha sido bonita. El dejarse llevar por la corriente es una gozada, vas a una velocidad el triple que aleteando y no tienes que hacer nada. En la parte de la olla muchos peces se refugian y hemos visto un pez loro gigante, como los de Tulamben, y un Napoleón. La zona del cañón es preciosa. La inmersión ha sido larga ya que dejándote arrastrar se consume muy poco. Los últimos 10 minutos buscando vida pequeña, no es ver tiburones pero tiene su encanto.
Último buceo del vida a bordo por el centro / norte de Komodo. El barco vuelve a Labuan y hasta pasado mañana no es el vida a bordo por el sur. Mañana haré tres buceoscon el barco que hace las salidas diarias. Para esto hay que estar a las 7 en el centro porque son dos horas de navegación. El vida a bordo la verdad que ha sido un éxito, comida buena, inmersiones bonitas, bien organizado... Como peros la visibilidad no ha sido la que uno se imagina de ver vídeos de mares tropicales y, aunque la convivencia con el grupo ha sido buena, el padre de la familia escocesa al final cansineaba mucho. El tío con su prepotencia sin parar de decir los maravillosos viajes de buceo que ha hecho. Lo bueno es que del inglés desconecto fácil pero tengo el acento ese clavado en el hipotálamo.

En Labuan el hotel que me he pillado un éxito. "Komodo Lodge". Limpio, con aire, ducha separada del WC y un váter con una ruleta que si la roscas sale una pequeña manguera con un chorro que te limpia el culo. Lo máximo. El recepcionista, un chaval apasionado del fútbol y la liga española que me ha estado contando como fue el clásico y que él es del Betis por no sé qué jugador que yo, al menos, no sabía quién es. Del Betis, un indonesio con la camiseta del Chelsea y del Betis.