De nuevo despiertos a unas horas intempestivas pero el motivo estaba más que justificado: íbamos a comprobar con nuestros propios ojos si las paradisiácas islas de Tailandia lo eran tanto. Sabíamos que era temporada de lluvias y no era la mejor época para visitarlas, pero era la única en la que podíamos hacerlo. También sabíamos que normalmente los pronósticos son mejores en esos meses para las islas del golfo en lugar de las del mar de Andaman, pero ¿qué queréis que os diga? Nací a finales de los 80, en mi adolescencia me enamoré platónicamente de Leonardo DiCaprio y cuando vi la película de “La Playa”, me prometí a mí misma que un día tenía que ir allí, así que decidimos que Koh Phi Phi sería nuestro primer destino costero en Tailandia.
El taxi nos recogió a la hora acordada y en apenas 15 minutos llegamos al aeropuerto, que a pesar de la hora estaba bastante concurrido. El vuelo salió puntual y en dos horas aterrizábamos en Krabi. Tras recoger las maletas, fuimos en busca de transporte directo a Koh Phi Phi. Más o menos, todas las agencias del aeropuerto nos ofrecían los mismos precios así que nos decidimos por una de ellas y compramos un combinado de autobús al puerto y ferry por 490 THB. Montamos en el autobús y nos dejaron en la oficina de la compañía para hacer tiempo hasta la salida del barco a Koh Phi Phi. Ahí había un bar y mi novio desayuno unas tostadas, tortilla y una coca cola por 90 THB. Yo tenía antojo de te matcha latte frio y fui al 7/Eleven a por uno por 25 THB.
Cuando llegó la hora, nos llevaron en autobús al puerto y comenzamos un trayecto que nada tuvo que ver con el de vuelta. Teníamos 3 asientos cada uno y nos echamos hasta un sueñecito. Más de una hora después, salimos al exterior para observar la llegada a la isla, y ver por primera vez los característicos karst de la zona.
A la llegada, tuvimos que pagar una tasa turística de 20 THB por persona en el mismo puerto. En Koh Phi Phi no hay coches. La isla se recorre a pie o en bicicleta y se rodea en barca. Cogimos el hotel teniendo esto muy presente. Hay zonas más inaccesibles y por lo tanto más tranquilas en las que se erigen los resorts, pero nosotros queríamos estar cerca del puerto, playas y comercios para tener libertad. Fue todo un acierto, porque cuando preguntamos en la oficina de turismo por nuestro hotel nos dijeron “a la vuelta de la esquina”, mientras que otros se las veían y deseaban para llegar al suyo. JJ Residence es un lugar que recomendamos totalmente. Su ubicación es perfecta, las habitaciones de madera, muy amplias y con una cómoda y enorme cama. Además, tiene dos piscinas que están prácticamente desiertas.
Dejamos las cosas en la habitación y nos lanzamos a cerrar el primer asunto pendiente: La contratación de una barca privada para ir a Maya Bay al día siguiente a primerísima hora. Los precios de los barqueros a los que preguntamos y vimos con carteles partían de los 2.500 THB por un tour de 4 horas y pretendíamos compartirlo con otros viajeros. Ya empezamos a preguntar en el ferry y lo hicimos también a los que parecían estar recién llegados a la isla y aunque todos parecían interesados, nadie se decidía. Finalmente dimos con otra pareja española que se lanzó.
Negociamos con un barquero un tour de 4 horas a Koh Phi Phi Leh, con material de snorkel incluido y saliendo a las 7:00 de la mañana por un total del 2000 THB, es decir, 500 THB por persona, prácticamente el mismo precio de las agencias por un tour masivo. Además había que tener en cuenta que el día siguiente era el fin del Ramadán, libre para la mayoría de los barqueros pues en esa zona el Islam está bastante extendido. En un principio quieríamos haber visitado también Mosquito y Bamboo Island pero la primera, según anunciaban agencias y barqueros, se encontraba cerrada y la otra (en realidad ambas), muy alejada de Koh Phi Phi Leh, por lo que suponía hacer el tour de día completo y que el precio se encareciera mucho. Le dimos 800 THB de señal y con el trato cerrado nos marchamos a comer al restaurante Amico. Nos apetecía una pizza, así que compartimos una de la casa y unos rollitos fritos que estaban riquísimos. Con las bebidas, nos costó 327 THB.

Después de comer fuimos a la playa de Lo Dalam y cual fue nuestra sorpresa al ver que el mar había desaparecido. Habíamos leído que la marea bajaba pronto en esa zona pero nunca imaginamos que a las 15:00 y que fuera de manera tan exagerada. Lo bueno de estar en mitad de la isla es que en un minuto nos plantamos en la otra parte para disfrutar de la playa de Ton Sai, que desgraciadamente está más sucia que la anterior por ser zona principal de desembarco.

La suiciedad fue una constante durante nuestras visitas a las playas y aunque probablemente parte de la basura sea generada por los turistas, me temo que son los locales los principales responsables pues en más de una ocasión vimos a los pescadores arrojar deshechos al mar. Eso por no hablar de la humareda negra que generaban los long tails. Insisto, es una pena que semejantes maravillas naturales no se conserven de una forma adecuada… de hecho, sólo vimos a un trabajador amontonar en la arena los deshechos sin retirarlos, un trabajo en balde ya que el mar se los volvería a tragar y esparcir nada más subiera la marea.
Pero bueno, el líneas generales, estábamos en un lugar precioso y no queríamos que nada lo empañara. Descansamos y nos relajamos tumbados en la arena y acabamos la tarde en la piscina pequeña del hotel… un lujo poderla tener para nosotros solos.

Cuando subimos a la habitación, nos quedamos inevitablemente dormidos. El día había empezado muy pronto para nosotros y el ajetreo de todo el viaje ya pasaba factura. Nos fuimos a cenar tarde y nos sentamos en uno de los pocos restaurantes aún abiertos al final de Tonsay, en dirección a Long Beach. Pedimos arroz frito y brochetas satay, todo por 290 THB.

Cerramos el día como venía siendo habitual con dos rotees por 100 THB y paseamos por la zona de discotecas, que aunque estaba más animada, tampoco se puede decir que estuviera concurrida.
GASTOS DEL DÍA PARA 2 PERSONAS
Bus y ferry a Koh Phi Phi: 980 THB
Desayuno: 105 THB
Tasa en Koh Phi Phi: 40 THB
Comida: 327 THB
Cena: 290 THB
Rotees: 100 THB
TOTAL: 1842 THB