Nuestro vuelo salía a las 23:55 del sábado 25 de Junio del aeropuerto de Barajas. Matamos el tiempo y nos nervios previos viendo un partido de la Eurocopa en las pantallas hasta que comenzó el embarque. Volar con Qatar Airways es una maravilla, con todo el sistema de entretenimiento modernizado, infinidad de películas (muchas de ellas recientes), series, documentales, música, juegos y una opción para ir monitorizando el vuelo que a mí me tenía muy tranquila, además de un pack con pantuflas, tapones, antifaz, artículos de aseo y por supuesto la manta.
Tuvimos 3 servicios de comida, toda bastante buena y entre tanto trajín y alguna que otra cabezada, llegamos a Doha a las 07:00 de la mañana. El aeropuerto esta completamente preparado para el tránsito de pasajeros y no tardamos nada en llegar a la puerta de embarque de nuestro siguiente vuelo, que salía a las 08:35.
Si el primer vuelo fue bueno, éste fue aún mejor. El servicio era el mismo, pero cambiaba el modelo de avión: el gran Airbus A380. Ni se movió durante todo el trayecto, una maravilla.
Aterrizamos en Bangkok 6 horas y media más tarde, a las 19:00 hora local. Pasamos los controles y recogimos las maletas sin incidencias. Lo primero que hicimos fue bajar a la zona donde se coge el BTS para cambiar dinero en la oficina de Superrich, que ofrece el mejor cambio de Tailandia según habíamos comprobado. Cambiamos tanto Bahts como a dólares para nuestra visita a Camboya y subimos de nuevo a la parte de arriba a buscar transporte.
Nuestro hotel estaba en Kao San Road, la zona de los mochileros, por lo que no tenía ningún sentido ir en metro ya que luego habría que coger un transporte adicional. Preguntamos a los taxistas y todos los pedían 400-500 THB y se negaban a poner el taxímetro, así que nos decidimos por la opción de una furgoneta compartida que nos dejaba directamente en Kao San Road por 100 THB cada uno. Tuvimos que esperar varios minutos a que apareciera algún viajero más y tras media hora nos adentramos en esta metrópolis comprobando por primera vez la imprudente forma de conducir de los tailandeses. Eso sí, no vimos ningún accidente durante todo el viaje.
La furgoneta nos dejó prácticamente en la entrada de nuestro hotel, el Rambuttri Village Plaza, un resort para presupuestos mochileros, como rezaban los carteles. La verdad es que o tenemos ninguna queja, limpieza, buenos servicios y buena ubicación. Para no llevar tanto efectivo, pensamos realizar el pago de todos los hoteles con tarjeta, pero nos avisaron que el banco cobrarían un 3% de comisión. No nos importó.
Tras una ducha rápida y el aviso a la familia, fuimos a por nuestro primer contacto con esta ciudad en la que tantas veces nos habíamos imaginado.

Paseamos por la siempre bulliciosa Kao San Road, plagada de puestos callejeros, pubs con música de todos los estilos en directo, tiendas de souvenirs y hordas de turistas jóvenes. Era tal y como la habíamos visto miles de veces en los programas Cuatro, que son muy de recurrir a esta zona.
Después de recorrer la calle en ambos sentidos, nos dirigimos a la paralela Rambuttri para cenar. Esta calle, si bien también está llena de puestos, locales de masaje y bares, es mucho más tranquila que la anterior.
Aquel día necesitábamos sentarnos para cenar y observar tranquilamente, dejando que nuestra mente se fuera haciendo todo lo que nos rodeaba. Lo hicimos en la terraza de Magic Thai Food, donde degustamos piña con arroz, pad thai de pollo y tres bebidas por un total de 146 THB ¡Viva Tailandia!

Nos encanta la gastronomía y somos asiduos de restaurantes asiáticos, especialmente tailandeses, allá a donde vamos. El pad thai nos vuelve locos y teníamos claro que en Tailandia iba a caer uno casi a diario. Estábamos deseando comprobar si el autóctono era mejor que las versiones preparadas en Europa y de momento no defraudaba.
De postre quisimos probar el dulce callejero más famoso del país: el rottee. Es un crepe de masa muy fina que puede ser dulce o salado y con distintos aderezos. Su preparación es todo un espectáculo, los cocineros hacen unos malabares la mar de vistosos con la masa. Compartimos uno de crema de cacahuete y plátano por 45 THB y regresamos al hotel para por fin, descansar bien. Prácticamente sólo teníamos un día para ver Bangkok y nos lo íbamos a comer.
GASTOS DEL DÍA PARA 2 PERSONAS
Van del aeropuerto a Kao San Road: 200 THB
Cena: 146 THB
Rotee de postre: 40 THB
TOTAL: 386 THB