ETAPA 4: SIENA Y SAN GIMIGNANO
Cuarto día y nuevo madrugón, esta vez para coger el coche rumbo a Siena. Fuimos por autovía y en hora y cuarto estábamos aparcando por los alrededores del estadio Artemio Franchi. Aunque había muchísimo coche, conseguimos encontrar un hueco donde dejar el nuestro.
Desde allí nos adentramos por las callejuelas de Siena. La verdad es que es una delicia pasear por una ciudad de calles estrechas con constantes subidas y bajadas y poquísimo tráfico. Nos acercamos hasta el Palazzo Salimbeni y de ahí nos acercamos a la Piazza del Campo. Por pocos días no llegamos a las fiestas del Palio. Ese día realizan carreras de caballos alrededor de la plaza y toda la ciudad se viste como si de la Edad Media se tratase.
Piazza del CampoNos tomamos un spritz en la misma plaza y continuamos nuestro paseo hacia la Catedral. Teníamos intención de subir pero no nos vendían entradas hasta las 3 de la tarde y teníamos más cosas planeadas para ese día, así que desistimos.
Volvimos sobre nuestros pasos con calma, compramos una botella de vino de la tierra en la Enoteca Emporio Mediterráneo. Nos dieron a probar tres de los vinos que tienen en la tienda y nos explicaron varias cosas sobre el vino de la zona. Fue curioso y, como digo, acabamos llevándonos una botella.
VespaCogimos de nuevo el coche rumbo a San Gimignano, parando a comer de camino en la Taverna di Bibbiano. Es un restaurante preparado para banquetes, pero tiene una terraza con vistas a San Gimignano preciosa. La comida estaba buenísima aunque era poca cantidad para lo que cobran, sin ser tampoco precios estratosféricos. Salimos contentos de allí.
Vistas Taberna di Bibbiano15 minutos después estábamos aparcando a las puertas de San Gimignano. Nos adentramos en la ciudad medieval de los rascacielos por su vía principal, nos adentramos en el Museo de la Tortura y nos impresionamos con las inmensas torres de piedra que coronan este bellísimo pueblo. Es una auténtica gozada adentrarse en un pueblo que evoca al medievo.
Torre Grossa
San GimignanoSobre las 7 de la tarde nos volvimos hacia Florencia. Una vez allí nos dimos una última vuelta por esa maravillosa ciudad, recorriendo una vez más la Piazza del Duomo. Cenamos en la Piazza di Santa Croce, en el restaurante Finisterrae. Unas pizzas aceptables a un precio también aceptable.
Con esa cena nos despedimos de Florencia, o eso creíamos