El domingo 12 de marzo salimos temprano del lago Taupo tras un muy buen desayuno en el Lakeland Resort y pusimos rumbo a la capital del país, Wellington. Nuestro plan era conducir por la State Highway 1 y pasar por el Tongariro National Park, y sacar allí unas cuantas fotos del reino de Mordor y hacer una pequeña ruta por alguna track que estuviese señalizada; pero el navegador nos informó de que estaba cortada por varios sitios debido a inundaciones causadas por la lluvia (sí, hasta ese punto el clima jugaba con nosotros...) por lo que nos vimos obligados a ir por la SH 5 hasta Napier, en la costa este,


y desde allí a través de la SH 2 alcanzar la capital. Nos dio mucha pena prescindir de esa visita, pero son cosas que no están en nuestra mano. Lo cierto es que vimos las imágenes de esas inundaciones en la televisión local e imponían mucho respeto. A primera hora de la tarde llegamos a nuestro alojamiento, el Best Western Wellington situado en Johnsonville, a unos diez minutos de la ciudad pero perfecta y estratégicamente situado para embarcar al día siguiente en el Interislander que nos dejaría en la isla sur. El alojamiento resultó ser un estupendo apartamento de dos habitaciones, cocina equipadísima, con balcón y muy amplio:



Pagamos por él unos 139 € al cambio, lo que nos pareció muy correcto. El entorno se parecía más a un polígono industrial que a un pueblo, pero no nos importó demasiado. La ventaja era que había dos Countdown abiertos hasta tarde, con lo que podríamos aprovisionarnos perfectamente al volver al motel. Tras el rápido check-in y acomodarnos un poco nos dirigimos a Wellington y allí descubrimos que, al menos en domingo, la ciudad se adormece por completo ya que ni siquiera Starbucks estaba abierto: ¡cierra todos los días a las 17:30!




Al descender ni siquiera pudimos comprar unos souvenirs en ningún sitio; sabíamos que era domingo, pero aún así, en una ciudad de 200.000 habitantes... en fin...