Día 10: Pai- Chiang Mai
Nuestra van hacia Chiang Mai salía a las 13, pero queríamos aprovechar la mañana visitando alguna cosa en Pai, así que nos levantamos temprano igualmente y antes de las 9 ya estábamos en marcha.
Nos dirigimos (andando) hacia el templo más importante de Pai debido a su famoso Buda blanco gigante, el Wat Phra That Mae Yen. Aunque lo más habitual es acercarse hasta la entrada del templo en bici o moto, nosotros fuimos caminando y tardamos poco más de media hora en llegar.

Localizado a unos 2 km al este de Pai, en la aldea de Mae Yen, el recinto que alberga al famoso buda destaca por su sencillez y por las impresionantes vistas de todo el valle desde la cima de la colina. Debe de ser un buen sitio para ver la puesta de sol, pero no fue nuestro caso, ya que no disponíamos de tiempo para visitarlo por la tarde y además había un montón de nubes, para variar…
Ésta es la entrada, dos bichejos (leones o dragones) custodian el paso:

Desde la entrada al recinto hay que subir una cuesta y un tramo de escaleras bastante criminal para llegar hasta el templo, de ahí la cara de circunstancias al ver lo que se avecinaba. Pero bueno, de perdidos al río, que se noten esas clases de step


Si vais en moto o en coche, podréis llegar hasta arriba por una carreterita que rodea la montaña. Una vez en el templo, aparte de un pequeño chedi muy mono, destaca otra escalera, esta vez con sus nagas, por la cual se accede a la cima donde se encuentra el Gran Buda Blanco. El chedi:


Y la dura ascensión hasta el Gran Buda


Por desgracia el color plomizo del cielo no permite obtener buenas fotos con el blanco nuclear del buda contrastanto con el azul que sería de esperar, pero es lo que hay


Y las vistas desde la terraza del Buda, que lo controla todo:


De vuelta al templo, mencionar que las puertas del wihan principal representan escenas de la naturaleza y la vida humana. Éste es otro más pequeño pero cuco:

La verdad es que no nos cruzamos con demasiada gente, imagino que el tiempo no acompañaba o que era demasiado temprano.
Por el camino de vuelta a Pai captamos algunas escenas rurales interesantes:




Nos lo tomamos con mucha calma, per acabamos regresando al pueblo y nos fuimos a tomar un café a un bar muy chulo llamado Medio de Pai.
Finalmente fuimos al alojamiento a recoger nuestras mochilas, pero todavía era temprano, así que nos quedamos un rato hablando con la simpática propietaria. En ese momento estaba lloviendo, así que decidimos pedir un taxi que nos llevase hasta la estación de autobús, más que nada por no acabar con las mochilas y todo su contenido hecho una sopa. La propietaria nos lo encargó y cuando llegó el taxista lo dejó pagado, nosotros alucinamos con su amabilidad y generosidad.
Sobre las 12:15 estábamos en la estación de autobús y confirmamos la reserva, nos dijeron el número de van y de asiento que nos correspondía y solo quedaba esperar. Mientras tanto, fuimos a comprar algo de comer al 7 Eleven y nos lo comimos allí porque no queríamos arriesgarnos a llegar tarde, aunque visto lo visto nos hubiera dado tiempo de sobras de ir a un restaurante y pedir tres platos, postre, café, copa y puro. Teníamos que salir a la 1, pero nuestra furgo llevaba retraso y nada, que no salíamos… cosas que pasan en Tailandia. Además, hubo un lío y teníamos el mismo número de van y asiento que dos chicas chinas, por suerte me di cuenta y fuimos a ventanilla a arreglarlo (nuestros tickets eran correctos, pero a ellas les habían dicho un número de van equivocado). Por suerte soy una cotilla y vi en sus papeles que ponía lo mismo que en los nuestros, que si no, llega el momento de partir y allí hubiera habido hostias por pillar los dos sitios. Encima tuvieron suerte: la van que realmente les tocaba salió mucho antes que la nuestra, así que ya pueden estarme agradecidas
Finalmente salimos a las 13:45, pero por suerte ya estamos mentalmente preparados para este tipo de cosas en países como Tailandia, es lo que hay.
De camino hacia Chiang Mai se para sobre las 15 en un sitio donde hay restaurante, tiendas y puede irse al lavabo, una especie de área de servicio en medio de la montaña y de las curvas. El viaje debería de ser de unas 3 horas, pero al entrar a Chiang Mai había mucho tráfico y acabamos llegando a las 17:15 a la estación de bus de Arcade, tres horas y media totales de viaje. En días de desplazamientos por carretera siempre hay que prever que los trayectos pueden ser más largos de lo indicado (bueno, y en ferry también, lo vivimos el año anterior para ir de Phi Phi a Ao Nang). Yo en esos casos voy ya con la calma, pensando que lo único que voy a hacer es desplazarme y llegar, sea cuando sea.
En la estación de Arcade decidimos tomar un songthaew hasta nuestro alojamiento, ya que quedaba bastante lejos para ir caminando cargados con las mochilas (de no haberlas llevado, seguramente hubiésemos andado). Tuvimos que esperar un poco, ya que aparte de nosotros hacían falta otros clientes para salir, es lo que tienen los songthaews. Pero bueno, luego nos dejaron a nosotros primero, fueron 40 bath por persona.
Esta vez nos alojamos en la zona de Warorot Market, ya que la idea inicial era visitar Lamphun al día siguiente y estar estratégicamente situados para tomar la van que va hacia allí. Pero como en Elephant Nature Park no encontramos disponibilidad para los días anteriores que estuvimos en Chiang Mai, tuvimos que hacer un cambio de planning y finalmente no aprovechamos la cercanía de la parada. Con todo y con eso, el alojamiento resultó estar muy bien y con buena situación para ir a cenar al Riverside y visitar el Night Bazaar, así que me gustó la experiencia de probar una zona nueva.
Tras instalarnos y ya pasadas las 6 decidimos ir a cenar al Riverside, un restaurante muy recomendado al otro lado del río. Estaba a tan solo 10 minutos andando del alojamiento (750 m) y es uno de los restaurantes que la Guest House recomienda (nos dieron un mapa con varios locales y su descripción). Con muy buenas vistas, como su nombre indica:


Vale la pena y no es caro para el nivel que tiene, por menos de 10 euros cada uno comimos (incluyendo postres y cerveza). Está muy bien decorado y además hay musiquilla de fondo (y música en directo algo más tarde).


Al volver pasamos por Warorot Market, que estaba muy animado, como podréis intuir por la foto


Luego nos retiramos a descansar. Al día siguiente nos esperaba una maravillosa jornada entre elefantes, otro de los momentos estrella del viaje
.Información práctica:
- Desplazamiento Pai- Chiang Mai: en transporte púbico, con la compañía Prem Pracha.
Precio: 150 bath por persona
Página web: premprachatransports.com/
Frecuencia: salían vans cada hora, lo que pasa es que a la práctica se solapaba unas con otras (por ejemplo nosotros partimos a las 13:45 en lugar de las 13, coincidimos con la de las 14)
Tiempo: estimado, unas 3 horas. Real: 3 horas y media, más 45 minutos de retraso
Llegada a Chiang Mai: Arcade Bus Station

- Restaurante Riverside en Chiang Mai: The Riverside Restaurant-Bar
- Alojamiento: Rustic Guest House
Precio: 1683 bath, dos noches. Habitación doble superior, alojamiento y desayuno.
Guest House algo escondida pero muy bien cuidada y con una gran relación calidad/precio. La habitación era chulísima: con el suelo y una de las paredes de madera y decorada con todo tipo de detalles, todo muy nuevo, con aire acondicionado, ventilador, TV, secador, dos mesas y dos sillas, cama gigante y lavabo con ducha separada por una cortina (¡lo nunca visto en Tailandia!). Muy arregladito y no le falta detalle.
Habitación común con mesas, microondas y café y té a disposición de los clientes, así como fruta y galletas gratis. Se puede comprar comida o cena y calentarlo para comer allí, y también es la sala donde se desayuna (a elegir entre varios platos de una carta). Muy bien, de lo mejor que encontramos en el viaje, aparte del Jasmin Resort, que también era chulo.