Día 2 de Agosto
Teníamos esta mañana libre, así que nos levantamos un poco más tarde, desayunamos y salimos a las 9:30 h, salimos paseando del hotel, la primera visita fue el museo UXO Laos, que es de la organización que se dedica a limpiar de bombas Laos, pues es el país que más toneladas de bombas a recibido, 2.000.000 de toneladas de material explosivo, 270.000.000 de bombas, actualmente todavía quedan unas 80.000.000 sin explotar, es terrorífico, cada año mueren unas 300 personas en accidentes con alguna bomba enterrada en Laos, una salvajada. La exposición es bastante pequeña, solo un par de salas, pero interesante para darse uno cuenta de lo que han sufrido estos países.

Después hicimos un paseo por la población, vimos el monumento al presidente Souphanouvong, que está muy cerca del museo UXO,

seguimos por la calle principal hasta el antiguo puente de hierro, que actualmente solo se puede cruzar a pie o en moto, cruzamos el río por el puente de acero, que da bastante mal rollo, pues tiene varias tablas rotas dejando ver el rio abajo, continuamos por la calle Phetsarat Road, donde has muchas tiendas de alimentación, carnicerías, pescaderías, tiendas de arroz variado, todas ellas sin ningún tipo de refrigeración pero todo parecía de muy buena calidad.




Como me iba orientando con la aplicación maps.me, nos dirigimos al puente Nam Khan River Bridge, que me marcaba la aplicación la sorpresa fue que una vez allí no había ningún puente, por suerte había un barquero que por un módico precio ( 5000 Kips ) te cruzaba al otro lado del rio, menos mal porque si no nos tocaba hacer una vuelta enorme.
Para ir regresando al hotel, cogimos un camino que rodeaba la colina del Phousi, disfrutando de unas bonitas vistas de los tejados con las montañas al fondo, he de reconocer que me ha encantado Luang Prabang.



Comimos en el restaurante de nuestro hotel y solo tocaba esperar a que llegara el transporte al aeropuerto para ir a Hanói, volamos con la compañía Lao airlines.
Llegamos al aeropuerto con suficiente antelación, al ser un aeropuerto pequeño todos los trámites fueron bastante rápidos, así que esperamos un poco, nuestro avión era de hélices un TR72, muy curioso porque la azafata tenía un asiento central mirando hacia los pasajeros, fue un vuelo agradable, pudimos volver a ver las inmensas selvas que rodean Luang Prabang, el vuelo tuvo una duración de una hora y veinte minutos.
Al llegar a Hanói tuvimos que hacer los trámites del visado, pues al haber entrado ya el día 26 superábamos los 15 días permitidos sin visado, el trámite se alargó un poco más de la cuenta, ya que primero nos equivocamos de cola y una vez en el mostrador correcto los funcionarios tampoco es que fueran muy rápidos.
Recogimos nuestras maletas que se habían quedado solas en la cinta y al salir del aeropuerto, al principio no encontrábamos a nuestro guia, pero a los quince minutos apareció, nuestro nuevo guía se hacía llamar Camilo o Thant en Vietnamita, nos explico que vivió treinta años en Cuba, incluso se casó allí y tuvo tres hijos, si bien era vietnamita su carácter era cien por cien cubano.
Nos llevaron al hotel "The Lapis Hotel", situado en pleno centro de la ciudad, una vez hecho el check in, fuimos a cenar en un restaurante que había justo enfrente , el "Ngon" , que es de una pequeña cadena de restaurantes, con una decoración muy moderna y gran variedad de platos en el menú, estaban a punto de cerrar la cocina, ya era las 21h pasadas, pero por los pelos pudimos cenar, cenamos estupendamente y regresamos al hotel para descansar.