Mostrar/Ocultar
Mostrar/Ocultar Blogs / Diarios
Mostrar/Ocultar Fotos / Pics
Mostrar/Ocultar Ads


Vuelo sobre el Delta del Okavango. Llegamos a Moremi. -Diarios de Viajes de Botswana- Alejandria
Indice
Indice
Más leidos
Más leidos
Últimos Diarios
Últimos Diarios
Más Votados
Más Votados
Diarios por paises
Diarios por paises
Ayuda
Ayuda

Compartir enlaces Compartir enlaces

 
 
Enlace:    Corto  Largo
Copia el texto de uno de los cajones para compartir el enlace

Diario: POR ZIMBABWE Y BOTSWANA, DE NOVATOS EN EL AFRICA AUSTRAL  -  Localización:  Africa Sur  Africa Sur
Descripción: Viaje distinto a todos los demás que hasta ahora habíamos realizado. Un viaje sobre el que teníamos ciertos temores pero que nos fue enamorando día por día, asombrándonos a cada poco. Un viaje dinámico y cambiante pese a lo repetitivo de algunas actividades. Lleno de vivencias y sensaciones no experimentadas anteriormente. Nos ha creado otros puntos de vista de viaje y expectativas de viajes futuros.
Autor:    Fecha creación: 
Compartir: 
Compartir:



Etapa:  Vuelo sobre el Delta del Okavango. Llegamos a Moremi.  -  Localización:  Botswana Botswana
Descripción: 6 de agosto. Hoy toca abandonar este rinconcito del corazón del delta del Okavango. Aunque aún nos queda un traslado en mokoro. Sobrevolamos el delta y parte de la Reserva de Moremi. Safari en Moremi y noche de acampada salvaje en las cercanías de la Reserva
Alejandria  Autor:    Fecha creación:   
Compartir: 
Compartir:


Hoy toca abandonar este rinconcito del corazón del delta del Okavango. Aunque aún nos queda un traslado en mokoro. Sobrevolamos el delta y parte de la Reserva de Moremi. Safari en Moremi y noche de acampada salvaje en las cercanías de la Reserva.

Levantada temprano, sobre las 6:00, para no perder la costumbre. Desayuno con los primeros claros del día, recogida de equipajes y ya estamos listos.
Despedida de Liliam y de los chicos que se quedan levantando el campamento. En poco tiempo aquello quedará sin apenas rastro de nuestra estancia. Nuestro amigo el elefante podrá ahora visitar los jackalberry sin que nadie lo moleste.

Nosotros nos desplazaremos en mekoro y nuestro equipaje se traslada igualmente en otros mekoro, amontonado, guardando un equilibrio precario que, no obstante, no perdieron.

La navegación de hoy va en otra dirección. Nos desplazamos hacia otra isla del delta donde se encuentra un pequeño aeródromo que tiene por nombre Xaxaba , como el poblado de nuestros poler, aunque se encuentre en Eagle Island.

Intento guardar en mi recuerdo estas últimas imágenes directas del delta. Mentalmente intento tranquilizarme con estas bonitas imágenes. Estoy aterrorizada con el vuelo que tenemos que hacer, y, a la vez, deseando hacerlo.

Hasta el aeródromo hay que andar un poquito. Nuestros sufridos poler acarrean el equipaje hasta la pista del mismo.

Es una pista de aterrizaje sin asfaltar que sirve a varios campamentos de esta zona y de algún Lodge exclusivo del corazón del delta.


Tienen que venir dos avionetas a recogernos. Tiempo para ir al baño que, aunque no está señalado, ellos saben perfectamente que el tronco seco de árbol es de mujeres y adentrándose en los árboles es el de hombres.


Hay que despedirse de Walter y los poler que nos han acompañado en toda nuestra estancia. En esta ocasión habíamos pensado cantarles una canción. Se decidió “Al partir” de Nino Bravo que muchos recordábamos. Como esta gente parece llevar la música en el cuerpo, enseguida se pusieron a bailar. Cuando esta canción finalizó, alguien enganchó con “Algo se muere en el alma cuando un amigo se va” y ya casi todos estábamos bailando. Fue bastante bonito bailar entremezclados, dos culturas distintas unidas por la música, bailando sobre el suelo arenoso de una isla del delta del Okavango.



El ruido de las avionetas acelera la despedida. Nos dividimos en dos grupos. El grupo con el que yo viajaba, conocedor de mi “problemilla” y susto con los aviones decidió que yo ocupara el asiento del copiloto, que en nuestra avioneta estaba libre. Gesto precioso por el que les estaré eternamente agradecida.




Me agarré firmemente a los brazos del asiento y cuando me quise dar cuenta ya estábamos a cierta altura y los paisajes se veían magníficamente desde esta posición. Y no estaba mareada. No podía creérmelo. Parece que la combinación de pastillas, sofrología y la pericia del piloto habían obrado el milagro.

Que puedo decir de esta travesía aérea. Me quedo sin palabras. Estaba en un estado de nirvana tal que ni siquiera me había fijado en los mandos del copiloto. Luego me preguntaron y no supe responder nada.

A la vista de aquella majestuosidad allá abajo y consciente de lo que ello significaba, hubo varios momentos en que las lágrimas pugnaban por escapar. El paisaje es una mezcla de colores, el azul del agua, con el verde de los árboles y los ocres y amarillos de las tierras secas. Las marismas anegadas brillan con el sol y las lenguas serpenteantes de agua se desparraman hasta desaparecer engullidas por las lenguas de tierra.




Hemos explorado y disfrutado del delta navegando por sus canales, caminando en la sabana de sus islas, captando y recreándonos con sus detalles, y ahora lo contemplamos desde el aire. Y precisamente desde el aire es como verdaderamente apreciamos la magnitud y grandeza de este prodigio de la naturaleza.




No hemos realizado un vuelo escénico, es un traslado desde nuestro campamento en el delta hasta nuestro siguiente destino en Moremi.

Por ello a las vistas del entramado de canales y zonas anegadas de parte del delta hay que añadir las de las tierras secas de la lengua de tierra que se adentra en el delta, Moremi. Tierras secas mezcladas con isletas verdes de los bosques de acacias o mopanes y algunas lagunas bien visibles. Finalmente, cerca del destino, aparecen de nuevo canales de agua serpenteantes y algunas lagunas, correspondientes a la red fluvial del río Kwai y sus afluentes.





Lo que no hemos visto, al menos yo no los distinguí, son las manadas de animales que recorren la sabana y que, dicen, se ven desde el aire.

Después de unos 30 minutos aterrizamos en Khwai River Airport. Este es otro pequeño aeropuerto que da servicio a los campamentos y lodges que se encuentran alrededor de la aldea de Khwai y dista unos 4 kilómetros de la puerta norte de la reserva de caza Moremi.

Aquí nos están esperando tres jeeps de apariencia militar, dos para trasladarnos a nosotros y un tercero que con el equipaje partió hacia el campamento. Tenemos nuevo personal, tanto de guías – chófer como luego en el campamento.

Rápidamente nos ponemos en marcha, comenzamos un safari apresurado porque tienen un aviso de avistamiento importante. Recorremos en varias direcciones una zona densamente arbolada y vemos que hay otros jeeps que parecen buscar lo mismo que nosotros. Tras varias idas y venidas por los mismos caminos dimos con el motivo de tanto movimiento. Un licaón solitario medio camuflado entre la vegetación. Según comentaron desde otro automóvil, había varios concentrados para este avistamiento, el aviso inicial era de una manada de perros salvajes o licaones, pero se habían dispersado debido a este acoso de vehículos quedando este ejemplar solitario que pronto se escapó hacia la espesura del bosque.



Merecía la pena habernos desviado de la ruta prevista para ver estos raros animales. Pero como nosotros ya habíamos visto a una jauría completa en Hwange, no nos emocionó en extremo.

Nos dimos cuenta de que a partir de ahora los safaris restantes del viaje iban a seguir la misma tónica. Adiós a la casi soledad de los safaris en Hwange, Matobos, Makgadikgadi, Delta del Okavango. El movimiento de vehículos en los safaris y en los traslados aumentaba considerablemente, no en vano estábamos ya en las zonas más populares de Botswana para realizar los game drives.

De camino a este punto de búsqueda fuimos pasando por algunas llanuras y vaguadas que presentaban un aspecto fantasmagórico con muchos troncos de árboles secos, tocones de algunos troncos ya blanquecinos, contrastando con áreas de arboleda de hoja perenne que se alinean a los bordes. Paisaje correspondiente a las llanuras aluviales del complejo sistema hidrológico del río Khwai y sus afluentes. Cuando la llanura se inunda, cubre parte de la arboleda y matorral y al retirarse el agua va dejando esqueletos de árboles.


El río Khwai es el elemento principal de esta zona, a la que también da nombre. Se extiende desde el río Okavango y forma parte de la frontera norte con la Reserva de Caza Moremi . Está influenciado por el ciclo anual de inundación del río Okavango, lo que quiere decir que en época seca, entre junio y agosto, tanto el río como sus afluentes, así como las lagunas y pantanales, se alimentan de las lluvias caídas meses antes en las sierras de Angola. Y esto es independiente de las lluvias locales que caen entre noviembre y marzo. Circunstancias ambas que hacen que la vida se sustente en las dos estaciones.





En los paisajes de Khwai, al igual que los de Moremi, se mezclan planicies aluviales, algunos canales, lagunas, charcas, salinas, amplias praderas de sabana, bosques de acacias y mopanes y bosques ribereños junto al río y sus afluentes.




Después de este improvisado safari con el único fin de ver los licaones, nos dirigimos hacía el poblado de Khwai comenzando ya a ver algunas aves de las muchas que también se concentran en esta parte del delta, gansos egipcios, chorlitos.

La aldea de Khwai se encuentra cercana a la puerta norte de la Reserva de Caza Moremi. Comenzó a desarrollarse en la década de 1960, cuando a los pobladores de la zona de Moremi se les animó a establecerse en aldeas al declararse ésta Reserva de Caza. La zona de Khwai comprende una concesión de tierras pública y en ella se vienen desarrollando programas de ecoturismo. Se organizan safaris y numerosos campamentos así como varios lodges están asentados en sus alrededores.

En la aldea se puede hacer acopio de víveres y unas cuantas tiendas que flanquean la carretera. Nos habíamos acercado hasta la misma para la compra de bebidas destinadas a los dos días de acampada y hacer una parada técnica

De camino hacia el campamento los avistamientos no nos sorprendieron porque no vimos nada nuevo. Aves palmípedas, varios elefantes en una charca, unos cuantos kudus. Uno de estos kudu tiene un pájaro en el lomo. Sale la conversación de que los pájaros ayudan a los herbívoros a librarse de insectos, pero también de que se ha comprobado que en realidad son parásitos pues a la vez que se comen los insectos producen al animal pequeñas heridas con sus picotazos.

Algunos ñus solitarios, jirafas, grupo de facóceros camuflados entre la alta hierba…, bastantes cebras cercanas en el camino.





Y nos enteramos ahora, los de nuestro coche, después de haber visto tantas cebras, de que es el animal nacional de Botswana, por sus rayas blancas y negras. Los mismos colores que figuran en la bandera del país, además del azul que representa el agua. El blanco y el negro representan la convivencia de blancos y negros. El primer presidente de la Botswana independiente estudió en Reino Unido y se casó con una mujer de raza blanca. Dicha historia inspiró la película “Un Reino Unido”.

Nuestro nuevo campamento está instalado dentro de una concesión privada, en un entorno idílico. Cercano a un pequeño afluente que forma parte del conjunto fluvial del río Khwai que se encuentra flanqueado por vegetación ribereña. No tiene mucha agua pero sí la suficiente para reflejar, en algunos momentos, los árboles que la rodean.




Las tiendas de campaña son similares a las del Delta del Okavango, tipo domo, pero algo más pequeñas. Los camastros son del mismo estilo. Carecemos de anexo de baño para cada tienda. Hay dos baños para toda la expedición y dos duchas de campaña que se dividieron entre hombres y mujeres




Nos presentan a los nuevos componentes del equipo, cocinero, ayuda de campo. Se adjudican las tiendas de campaña y procedemos a comer. Carne estofada con cuscús y verduras y ensalada. No podemos decir que la comida fuera mala, pero ya no estaba tan sabrosa como la cocina del cocinero del camión o la de Liliam.

Ya tenemos a dos miembros del viaje algo pachuchos. M. se recuperó en poco tiempo y F. tardó algo más. Aunque en un par de días volvió a ser el que era, gracias a una buena dieta y a los mimos de su mujer I., y los cuidados de nuestra guía.

Después de un corto descanso nos ponemos en marcha para otro safari por la zona a ver lo que nos encontramos.

La Reserva de Moremi es la única zona protegida del delta del Okavango y ocupa un tercio de su extensión total. Comprende la isla Chief y la lengua de tierra de Moremi. Fue llamado así por el jefe Moremi de la tribu batawana que habitaba la región. Por el mismo jefe de la tribu fue que su coto privado en la isla fue llamado Chief’s Island.

En 1962 tuvo lugar, por primera vez en toda Africa, una iniciativa popular del pueblo batawana que decidió convertir una zona de caza en una reserva para detener la reducción de fauna en la misma. No se llegó a formar un parque nacional para que los pueblos San, que allí vivían, pudieran seguir utilizando la reserva. Es más bien un mero trámite ya que tiene todas las protecciones y reglamentos de un parque nacional.

En la década de 1970 se añadió el coto real de caza del Jefe Moremi y en 1992 se completó con otra franja de tierra al noroeste.

La reserva de Moremi combina áreas secas con otras de agua permanente creando contrastes sorprendentes. Sus paisajes son similares a los descritos anteriormente para la zona de Khwai.

Entre Moremi y Khwai no hay vallas y los animales se mueven libremente por lo que las oportunidades de avistamiento de fauna también son similares. Además la zona de Khwai es conocida por su concentración de zonas arboladas que son el hogar del perro salvaje africano, el licaón, y el leopardo.

Así que esta zona es buena oportunidad de hacer safaris y conseguir alojamiento o zonas de acampada sin los altos precios y las grandes restricciones del interior de la reserva.

Bueno, por la mañana ya habíamos visto al licaón, así que ahora por la tarde tocaba ver al leopardo.

Pero no hubo suerte. Por más que mentalmente rogábamos porque se nos diera la oportunidad, se nos resistieron, tal y como nos pasó en Hwange.

Los avistamientos fueron numerosos, de eso no podemos quejarnos, pero eran animales que ya habíamos visto y nos faltó esa chispa que aporta lo inesperado.

Varias manadas de impalas, a la carrera, dando saltitos, semiescondidos… y algunos ejemplares solitarios. Varios kudus, tanto hembra como macho, ñus, cebras, jirafas, elefantes…. Una charca con varios hipopótamos sumergidos. Un tsessebe que es el antílope más rápido de Africa, algunos lechwe rojo….





De avifauna volvimos a ver la carraca de pecho lila, ya comenté que la convertimos en el pájaro oficial del viaje, el pájaro cabeza de martillo, estornino azulado, pájaro drongo.. El pájaro drongo africano es llamado también el pájaro de las falsas alarmas pues es capaz de imitar la alarma de 50 especies. Con ello engaña a otros animales y les quita la comida con estas falsas alarmas. Añadimos gallinas de Guinea, jacana africana… y dos cigüeñas lanudas.





En el recorrido nos topamos con un gran elefante macho que tuvimos bastante cerca y que estaba deambulando en soledad. Sobresalía su enorme cabeza arrugada y uno de sus colmillos rotos. Me vino a la memoria la imagen de un mamut. Se nos queda mirando largo rato con unos ojos tristes y cansados, es un elefante muy mayor y por eso camina solo.


En relación a esta imagen se produce la conversación respecto a la leyenda del cementerio de los elefantes, un mito popular por el que se creía que era el lugar adónde los elefantes se retiraban en sus últimos días. Fue buscado por el supuesto marfil que debía de atesorar. La leyenda fue surgiendo porque en ocasiones se encuentran esqueletos juntos de elefantes, cerca de algunas fuentes de agua. Lo que ocurre es que los elefantes antes de morir, por instinto, buscan el agua y muchos de ellos mueren cerca de ella y puede haber varios de ellos. También suelen buscar estas zonas de agua porque tienen más abundancia de hierba que es la que pueden mejor masticar cuando son mayores. Su tipo de alimentación hace que los dientes se vayan desgastando. Su dentadura se renueva varias veces en su vida pero llega un momento en que se desgasta y ya no se renueva más. Al no poder comer, mueren de inanición.

En otras pequeñas lagunas tuvimos ocasión de ver, un par de veces, grupos de elefantes recreándose en otro de sus entretenimientos, además de comer, el de solazarse en el barro y el agua. Uno de esos grupos era también de adultos viejos, reconocibles por sus colmillos rotos o gastados.




Es gratificante ver la gran cantidad de agua que hay en todo este sistema fluvial del río Khwai.
En ocasiones los caminos cruzaban riachuelos que había que vadear. Necesario sin lugar a dudas un coche potente del tipo 4x4 y buena pericia al volante. Los caminos tienen además tramos con muchos baches y por culpa de uno de ellos tuvimos al final de la jornada un percance.



En la tarde atesoramos algunas imágenes preciosas. Algunas de ellas la simple contemplación de una zona de río bordeada de vegetación y esqueletos de árboles o de varias especies de árboles con las ramas descarnadas por la falta de hojas.




Una pequeña laguna en cuyos bordes se pasean varias especies de aves, gallinas de Guinea, estorninos brillantes y otras clases de aves de agua. Un grupo grande de cebras merodean por su alrededor y al filo de la charca, alguna asustando a los estorninos. Otro grupillo de cebras juguetea al filo de la charca quedando sus figuras dibujadas en el reflejo del agua. Precioso.




De similar forma nos encontramos otra gran charca en la que merodean las cigüeñas lanudas. Este tipo de cigüeñas tiene el plumaje negro con el vientre blanco. En el cuello el plumaje es más claro y en la parte delantera tiene largas plumas que pueden producir iridiscencias cobrizas. Un par de estas cigüeñas se encuentran al filo del agua, mirándose en el espejo que forma la superficie calma de la laguneta y que parecen estar posando para nosotros. Una imagen muy bonita la de estas dos cigüeñas, transformada en cuatro de ellas por el efecto espejo del agua.



Una parada para el atardecer. Junto a un afluente del río Khwai en el que había un hipopótamo casi sumergido. Pero, al parecer, nuestra presencia prolongada no era de su agrado. Se levantó algo sobre el agua y abriendo sus mandíbulas todo lo que podía nos enseñó sus feos dientes y sus enormes caninos inferiores, parecía que estaba bostezando. Pero en realidad estos abrimientos de boca son señales amenazadoras mostrando su agresividad y defendiendo su territorio.



Estábamos todos encantados con la escena y sobre todo los grandes fotógrafos del grupo. A nosotros se nos había roto la cámara nueva hacía poco rato. Y rota se quedó, no hubo forma de arreglarla.

A este atardecer parece que no le prestamos mucha atención.





De regreso al campamento tuvimos el único percance automovilístico de todo el viaje. El jeep en el que nosotros viajábamos, que iba el segundo, se coló la rueda trasera derecha en un gran hueco y casi volcamos. Yo iba al lado del guía Jorge que casi sale despedido por el vuelco, porque tuvo buenos reflejos y saltó. Estábamos en la parte trasera, justo encima de la rueda hundida.

Con una cuerda atada al primer coche y éste tirando y empujando los compañeros el coche accidentado, se logró resolver la situación.

De primeras la guía nos decía que no bajáramos del coche. No entendíamos la razón si estábamos a pique de volcar. Yo creo que su temor eran los animales salvajes que no atacan a los coches ya que los ven como un todo homogéneo y ya no les temen. Pero todos allí sueltos y revoloteando alrededor de los coches…. No sé….




Vuelta al campamento y organización de duchas. Establecer turnos y no gastar mucha agua pues somos diez en cada ducha.

Los baños no necesitan organización, ambos se pueden usar por todos. En una rama de un árbol cercano se colocaba el rollo de papel higiénico. Si llegabas y el rollo estaba en el árbol significaba que aquel baño estaba desocupado. Resultaba hasta divertido.

Comenzábamos a darnos cuenta de lo que significaba aquello de acampada salvaje en mitad de la selva africana. La guía nos dio fuertes instrucciones que había que cumplir a rajatabla. Todas las cremalleras completamente cerradas. Nada de salir de la tienda. Y si en la noche no había más remedio que ir al baño, levantar con cuidado la cremallera, hacer un barrido en la zona con el frontal o linterna, y si se ven ojos brillantes, para adentro deprisa. Hasta nos requisó cualquier cosa que tuviéramos de comida, incluso los chicles.

Cenamos arroz con pollo guisado y ensalada, de postre natillas con fruta. Los pachuchos, dieta.

La charca que teníamos enfrente del campamento parecía no estar frecuentada por fauna salvaje, afortunadamente. Pero sí que tenía que estar plagada de ranas o sapos que nos ofrecieron todo un concierto al aire libre. Unos coros bien orquestados para atraer pareja o proclamar a todo croar, su territorio.

Rato de tertulia en el fuego del campamento con los cantos de las ranas de fondo y al catre que mañana nos espera otro gran madrugón. Tenemos un largo trayecto hasta el nuevo campamento en Savuti. La guía nos avisa de que será el día más duro de todo el viaje.

En esta tienda había algo menos de espacio pero los catres seguían siendo cómodos y no tardé mucho en quedarme dormida. Antes de quedarme dormida, pero algo ya adormecida, notaba en la lona de la tienda que algo la rascaba, claramente. Pero mi marido me dijo que eran figuraciones mías y acabé por dormirme.

Al día siguiente supe que había estado en el campamento una hiena pequeña merodeando y con toda seguridad era la que rascaba la lona de la tienda. Un componente del grupo, junto con la guía, tuvo ocasión de verla.

Menos mal que a toro pasado las cosas asustan menos.


MOMENTOS Y MOMENTAZOS.

En el relato de la etapa he ido dando pistas de los momentos preferidos del día. Como no podía ser de otra forma, el gran momentazo del día había sido el vuelo sobre el Delta del Okavango y la Reserva de Moremi. Había completado la visita al delta, navegando, por tierra y finalmente, por el aire.
Momentos importantes fueron el poder volver a ver un perro salvaje, contemplar los bonitos paisajes del intrincado complejo fluvial del río Khwai, las cebras y cigüeñas reflejadas en el agua, la puesta de sol con el hipopótamo enfadado.
Volver arriba

Compartir:
Ver más diarios de Alejandria Ver más diarios de Botswana Etapa anterior Etapa anteriorEtapa siguiente Etapa siguiente



VOTACIONES A LA ETAPA
Mes Puntos Votos Media
Actual 0 0
Anterior 0 0
Total 0 0
Votos
0 Votos
0 Votos
0 Votos
0 Votos
0 Votos
Para votar esta etapa debe registrarse como usuario

Registrate AQUÍ
Visitas mes anterior: 30 Visitas mes actual: 20 Total visitas: 349

  Últimos comentarios al diario:  POR ZIMBABWE Y BOTSWANA, DE NOVATOS EN EL AFRICA AUSTRAL
Total comentarios 28  Visualizar todos los comentarios

Alejandria  alejandria  10/01/2019 15:49   
Gracias peloto 5 por pasarte por aquí.

ALFMA  ALFMA  10/01/2019 20:02   
Estupendo diario alejandria, como todos los tuyos. Es un placer leerte. Es un destino que de momento no me atrae, pero veo que tu lo has disfrutado mucho a excepción del pequeño percance del final, que finalmente quedará como una anécdota para contar. Me han gustado mucho los alojamientos, muy originales. Todas mis estrellas para ti. Un saludo!!

Alejandria  alejandria  11/01/2019 00:48   
Gracias ALFMA. Muchas gracias por dedicarle tiempo y tus halagadoras palabras. No es un destino muy recurrente, la verdad, tiene que haber algo allí que te atraiga sobremanera, como a mi el delta del Okavango. Cada uno tiene sus manías ....

Meha  meha  13/01/2019 23:33   
Hola Alejandría,
¡Qué viaje tan emocionante! Me alegra que te haya dado tantas satisfacciones y tantos buenos momentos. El último momentorro hay que olvidarlo y quedarte con los momentazos y los buenos recuerdos.

Alejandria  alejandria  14/01/2019 22:11   
Si meha, fue un viaje emocionante. Al menos, distinto de todos los demás que hasta ahora había hecho. Y lleno de muchos buenos momentos, así que el último día lo borraré de mi memoria. Salvo para recordarme no volar con esa compañía..
Gracias por pasarte por el diario, tu opinión siempre es bienvenida.

Visualizar todos los comentarios >>
CREAR COMENTARIO EN LA ETAPA

Registrate AQUÍ
Volver arriba


Foros de Viajes
Pais Tema: Viajar a Zimbabwe
Foro África del Sur Foro África del Sur: Foro de Viajes del Sur de África: Sudáfrica, Namibia, Zimbabwe, Bostwana, Mozambique
Ultimos 5 Mensajes de 46
40177 Lecturas
AutorMensaje
aritz306
Aritz306
Dr. Livingstone
Dr. Livingstone
Ene 10, 2009
Mensajes: 6411

Fecha: Mar Feb 12, 2019 08:59 pm    Título: Re: Viajar a Zimbabwe

Con un mes entero yo miraría en incluir más zonas como Botswana, Kenia, Tanzania, Namibia o Sudáfrica
mkheyi66
Mkheyi66
Experto
Experto
Mar 21, 2017
Mensajes: 154

Fecha: Mar Feb 12, 2019 09:08 pm    Título: Re: Viajar a Zimbabwe

aritz306 Escribio:
Con un mes entero yo miraría en incluir más zonas como Botswana, Kenia, Tanzania, Namibia o Sudáfrica

Creo que puede ser demasiado.Kenia y tanzania estan ubicado al este de Africa.Las distancias son enormes.Vale la pena?
aritz306
Aritz306
Dr. Livingstone
Dr. Livingstone
Ene 10, 2009
Mensajes: 6411

Fecha: Mar Feb 12, 2019 09:23 pm    Título: Re: Viajar a Zimbabwe

Con un vuelo interno te plantas en nada en cualquier país de esos.
Yo No se Sudáfrica,zim,zam,Botswana y seychelles en poco menos de un mes
globaltrote
Globaltrote
Super Expert
Super Expert
Sep 29, 2013
Mensajes: 279

Fecha: Jue Feb 14, 2019 11:03 pm    Título: Re: Viajar a Zimbabwe

Zimbabue es un país muy interesante y con una gente excepcional. Yo le dedicaría un mínimo de 15 días y lo completaría con Botsuana o Zambia.
Por lo que cuentas, si tus intereses son faunísticos, tiraría por Botsuana, una vez vistas la cataratas Victoria, pasaría a Kasane y desde allí haría un mobile safari Kasane - Chobe - Moremi - Okavango y tomar el vuelo de regreso en Maun (7 días). La naturaleza es excepcional, es muy seguro pero bastante caro.

Una alternativa más barata sería visitar en Zambia los PN de Lower Zambezi y South Luangwa.
khris._.tian
Khris._.tian
New Traveller
New Traveller
Feb 12, 2019
Mensajes: 3

Fecha: Vie Feb 15, 2019 09:22 pm    Título: Re: Viajar a Zimbabwe

Muchas gracias!!Lo de Botswana me encantaría, pero me duele gastar tanto por dormir y supongo que los safaris también cuestan lo suyo.. otro año será!! Muy feliz Creo que si que haré Zambia... También me gustaría ir al Mana Pools, que se puede ir por libre.


Se agradece la información y perdona las molestias!!
CREAR COMENTARIO EN EL FORO
Respuesta Rápida en el Foro
Mensaje:
Registrate AQUÍ






All the content and photo-galleries in this Portal are property of LosViajeros.com or our Users. LosViajeros.net, and LosViajeros.com is the same Portal.
Aviso Legal - Publicidad - Nosotros en Redes Sociales: Pag. de Facebook Twitter - Política de Privacidad