11 de octubre. Me levanté bastante temprano para comenzar la visita a conciencia de la ciudad antigua de Yazd. El desayuno, pese a ser buffet, no tenía demasiadas cosas que me llamaran la atención y varias de las que probé no me gustaron demasiado, así que éste y los otros días acabé rápido con el desayuno.
Salí de la plaza en la que se encuentra el hotel en dirección contraria a la del día anterior, atravesando un arco por una calle hacia el hotel Almas. Justo enfrente del hotel Fazeli hay un edificio con 4 torres del viento o badgirs.
Salí de la plaza en la que se encuentra el hotel en dirección contraria a la del día anterior, atravesando un arco por una calle hacia el hotel Almas. Justo enfrente del hotel Fazeli hay un edificio con 4 torres del viento o badgirs.

Torres del viento hay en muchos lugares de Irán, pero son una de las señas de identidad de Yazd.
Extraído de la guía Lonely Planet, que lo explica mejor de lo que lo puedo hacer yo:
Hay varios tipos de badgirs según el número de direcciones desde las que puede capturar el viento: 1 dirección, 2, 4 y hasta 8 direcciones. Todos tienen unas aberturas o salidas de aire para capturar el aire caliente e impedir que penetre en las casas, aletas para redirigir la circulación del viento y una cubierta en el techo. Las corrientes de aire que entran en la casa suelen pasar por encima de un estanque de agua fría, lo que las refresca, mientras que el aire caliente es redirigido hacia arriba y sale de la casa por una abertura diferente. Los postes horizontales que hay a cada lado de las aberturas tienen varias funciones: andamio, mantenimiento, palomar (para recoger el guano).
Caminando en la casi más completa soledad, fui recorriendo la calle observando los diferentes edificios de adobe, los arcos de la calle.
Extraído de la guía Lonely Planet, que lo explica mejor de lo que lo puedo hacer yo:
Hay varios tipos de badgirs según el número de direcciones desde las que puede capturar el viento: 1 dirección, 2, 4 y hasta 8 direcciones. Todos tienen unas aberturas o salidas de aire para capturar el aire caliente e impedir que penetre en las casas, aletas para redirigir la circulación del viento y una cubierta en el techo. Las corrientes de aire que entran en la casa suelen pasar por encima de un estanque de agua fría, lo que las refresca, mientras que el aire caliente es redirigido hacia arriba y sale de la casa por una abertura diferente. Los postes horizontales que hay a cada lado de las aberturas tienen varias funciones: andamio, mantenimiento, palomar (para recoger el guano).
Caminando en la casi más completa soledad, fui recorriendo la calle observando los diferentes edificios de adobe, los arcos de la calle.

Pasé por otro ab anbar con sus torres del viento, por una galería porticada, hasta llegar a una gran plaza en obras en la que había varios edificios de interés: la Prisión de Alejandro, el hotel Fahadan Museum y la Tumba de los 12 Imanes. El precio de la entrada en la prisión es de 150000 IRR.



De aquí fui a ver una casa tradicional llamada Khan-e Lari, en la que no tuve que pagar entrada. Como en otras casas que vi posteriormente, las diferentes habitaciones están situadas en torno a un patio con jardín. En esta casa desde mi punto de vista destacaban lo trabajadas que estaban las ventanas y puertas, o la sala con retratos de mujeres occidentales en el techo (al hijo de los dueños de la casa, en el siglo XIX, le fascinaban).



Cerca de esta casa vi una indicación hacia el Molino de Agua de Kushknoo y allá que me fui a descubrir qué era.

Ni más ni menos que un molino de agua de la época pre-islámica bajo el que se cruzan 3 qanats de más de 2500 años de antigüedad, 2 de los cuales proporcionaban el agua necesaria para mover el molino. Está situado a 22 m bajo el nivel de la superficie y hay 7 aberturas para proporcionar luz y ventilación. Por cierto, me puse bajo una de ellas y me empezó a caer barro de arriba (salí por patas porque me pareció un poco peligroso). Como dato curioso, la temperatura es 15ºC más baja que en el exterior durante el verano. Para bajar tiene unos 85 escalones así que es complicado para personas que tengan algún problema de movilidad reducida (como casi todos los monumentos de Irán). La entrada al molino me costó 150000 IRR.

Tras visitar el molino fui a la Art House, en una calle con cubierta abovedada justo detrás de la Tumba de los 12 Imanes.

Es una pequeña galería de arte con cafetería en la azotea, desde la que se contempla una de las mejores panorámicas de la ciudad antigua.

Aproveché para tomar un aperitivo en tan fantástico lugar:
- Zumo de granada
- Tarta de zanahoria y nueces
Pagué 220000 IRR.
www.tripadvisor.es/ ...vince.html
Tras descansar un rato me fui paseando por otras calles en dirección al hotel. Es fácil desorientarse y perderse durante unos minutos, porque la ciudad antigua es un entramado de calles que discurren en todas las direcciones. Aproveché para entrar en el Mausoleo de Bogheh-ye Sayyed Roknaddin. Por fuera la imagen de la cúpula es espectacular. Por dentro lamentablemente estaba completamente andamiado, por lo que era muy difícil contemplar la decoración de techo y paredes, aunque lo poco que vi era realmente impresionante.
Para comer fui al restaurante Silk Road. Existe la opción de tomar el buffet o de pedir a la carta, que fue lo que hice:
- Sopa Shuli
- Curry de pollo
- Zumo de sandía
- Zumo de granada
- Tarta de zanahoria y nueces
Pagué 220000 IRR.
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Tras descansar un rato me fui paseando por otras calles en dirección al hotel. Es fácil desorientarse y perderse durante unos minutos, porque la ciudad antigua es un entramado de calles que discurren en todas las direcciones. Aproveché para entrar en el Mausoleo de Bogheh-ye Sayyed Roknaddin. Por fuera la imagen de la cúpula es espectacular. Por dentro lamentablemente estaba completamente andamiado, por lo que era muy difícil contemplar la decoración de techo y paredes, aunque lo poco que vi era realmente impresionante.
Para comer fui al restaurante Silk Road. Existe la opción de tomar el buffet o de pedir a la carta, que fue lo que hice:
- Sopa Shuli
- Curry de pollo
- Zumo de sandía

La cuenta fue de 420000 IRR.
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Después de comer me fui caminando por la calle Masjed Jame, hasta llegar a la torre del reloj y de ahí seguí por la calle Iman hasta llegar la plaza Amir Chakhmag, donde esperaba ver varios lugares.
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Después de comer me fui caminando por la calle Masjed Jame, hasta llegar a la torre del reloj y de ahí seguí por la calle Iman hasta llegar la plaza Amir Chakhmag, donde esperaba ver varios lugares.

Por un lado, el Complejo Amir Chakhmag, que aparentemente es un edificio de 3 niveles con 2 minaretes en el centro, uno a cada lado de la puerta de entrada y una sucesión de ihwans en cada nivel. Parece que va a dar entrada a un edificio espectacular y es sólo una fachada a través de la cual se accede a una galería abovedada en la que actualmente parece que hay un mercado. En la plaza también está la Mezquita de Amir Chakhmag, pero estaba cerrada (no tenía horarios de apertura en la guía) y otra reserva de agua con sus badgirs. Este depósito ha sido reconvertido en un zurkhaneh o "casa de fuerza", que se considera como el gimnasio iraní tradicional, cuya historia se remonta a más de mil años. En éste de Yazd, a partir de las 7 de la tarde más o menos se puede entrar, pagando entrada, para ver en qué consisten los ejercicios de fuerza. Me hubiese gustado asistir, pero eran las 3 de la tarde y no iba a esperar 3 horas y pico por la zona.


A pocos metros de la plaza está el Museo del Agua, en el que básicamente está explicado en qué consiste el sistema de canalización del agua de los qanats y cómo se construyen. La entrada cuesta 150000 IRR.

Visto el museo me fui caminando por el bazar, que estaba casi completamente cerrado y desde allí me fui orientando con los minaretes de la Masjed-e Jameh, que se veían a lo lejos, para llegar hasta la mezquita. Menos mal que no me lié, porque daba un poco de cosa caminar por allí solo, por si me desorientaba. Afortunadamente no tuve ningún problema.

Por la noche fui a cenar al restaurante César. Está bastante alejado, por lo que hay que ir en taxi. Con todo, la ida y la vuelta me costaron 150000 IRR cada trayecto. Es uno de los restaurantes de moda por lo que es recomendable ir con tiempo o reservar. Los precios están en consonancia. La comida es fundamentalmente occidental. Yo pedí lo siguiente:
- Limonada con menta
- Sopa de champiñones (servida en un recipiente de pan)
- Calzone de pepperoni
- Limonada con menta
- Sopa de champiñones (servida en un recipiente de pan)
- Calzone de pepperoni


