Al día siguiente, 10 de octubre, llegaba el momento de despedirse de Kermán para ir a Yazd. Había acordado el trayecto en el hotel por un total de 40€, realizando varias paradas.
Primero hice el check-out del hotel y me sorprendió que tuviese que pagar un total de 10€ por las 3 cenas. De acuerdo que es una cantidad insignificante, pero me hubiese gustado que de antemano me dijeran que la cena no estaba incluida en el precio y la tenía que pagar. Hubiese cenado en el hotel de igual manera.
El conductor creo que me recogió en torno a las 8 de la mañana. Era el mismo con el que había hecho el día anterior la excursión a Bam y Rayen.
Estuvimos como 3 horas en carretera antes de llegar a Meymand, durante las cuales lo más relevante, aparte del consabido paisaje desértico, fue nuestro paso cerca de una central térmica u otro tipo de industria que emitía por las chimeneas una densa nube de humo que tenía aspecto de ser contaminante a más no poder. Hasta el conductor estaba sorprendido y le hizo una foto.
Según la información que pude leer sobre Meymand en el propio lugar, el paisaje cultural de este lugar es un área de 12 km cuadrados, situados al noreste de la ciudad de Shahr-e Babak y al noroeste de Kermán. Es el resultado de la interacción entre los seres humanos y la naturaleza, demostrando el uso sostenible de los recursos.
Primero hice el check-out del hotel y me sorprendió que tuviese que pagar un total de 10€ por las 3 cenas. De acuerdo que es una cantidad insignificante, pero me hubiese gustado que de antemano me dijeran que la cena no estaba incluida en el precio y la tenía que pagar. Hubiese cenado en el hotel de igual manera.
El conductor creo que me recogió en torno a las 8 de la mañana. Era el mismo con el que había hecho el día anterior la excursión a Bam y Rayen.
Estuvimos como 3 horas en carretera antes de llegar a Meymand, durante las cuales lo más relevante, aparte del consabido paisaje desértico, fue nuestro paso cerca de una central térmica u otro tipo de industria que emitía por las chimeneas una densa nube de humo que tenía aspecto de ser contaminante a más no poder. Hasta el conductor estaba sorprendido y le hizo una foto.
Según la información que pude leer sobre Meymand en el propio lugar, el paisaje cultural de este lugar es un área de 12 km cuadrados, situados al noreste de la ciudad de Shahr-e Babak y al noroeste de Kermán. Es el resultado de la interacción entre los seres humanos y la naturaleza, demostrando el uso sostenible de los recursos.

Este paisaje consta de 3 escenarios diferentes que son utilizados por los habitantes de Maymand durante el año:
- Migración a Sar-e Aghol: la gente se beneficia de los pastos y llanuras existentes para el ganado alrededor de Meymand durante los 4 primeros meses del año.
- Migración a Abadi: para utilizar productos de granjas y jardines en los siguientes 4 meses del año.
- Migración al pueblo troglodita de Meymand: es lo que visité realmente. Su historia se remonta a hace 2000-3000 años, durante el período aqueménida. Consta de unas 400 unidades residenciales excavadas en la roca, con un total de unas 2500 habitaciones. En los últimos 4 meses del año, aparte de refugiarse del frío en estas viviendas, los habitantes del pueblo se dedican a la realización de artesanía.
- Migración a Sar-e Aghol: la gente se beneficia de los pastos y llanuras existentes para el ganado alrededor de Meymand durante los 4 primeros meses del año.
- Migración a Abadi: para utilizar productos de granjas y jardines en los siguientes 4 meses del año.
- Migración al pueblo troglodita de Meymand: es lo que visité realmente. Su historia se remonta a hace 2000-3000 años, durante el período aqueménida. Consta de unas 400 unidades residenciales excavadas en la roca, con un total de unas 2500 habitaciones. En los últimos 4 meses del año, aparte de refugiarse del frío en estas viviendas, los habitantes del pueblo se dedican a la realización de artesanía.

Estuve curioseando un rato por el pueblo e incluso un viejecillo me invitó a entrar a una de las casas que era un templo del fuego, eso sí, previo pago. Otros lugares de interés eran una mezquita y unos baños antiguos, pero esos ya no los vi.

[align=justify]Continuamos el viaje en dirección a Yazd parando al cabo de una hora y pico de viaje en el caravanserai de Zein-o-din. Es uno de los más importantes o reconocidos de Irán porque se encontraba en la Ruta de la Seda. Su construcción se remonta ni más ni menos que al siglo XVI. Hoy en día funciona como un albergue pero su ubicación actual no me motiva demasiado para dormir ahí, pese a ser un edificio histórico. Está al lado de la autovía que va a Yazd, en una orilla del desierto, pero que parece un descampado con tierra, piedras y matorrales. Yo no le vi encanto.
Es uno de los dos caravanserais en los que las torres son circulares. En el interior, alrededor de un patio circular con un pequeño jardín, se distribuyen las habitaciones y también está la sala del comedor, que esa sí que me impresionó por la arquitectura y por todas las alfombras. Allí me tomé un té. No hubiese sido mal lugar para almorzar, aunque el lugar estaba lleno de moscas, para ser sincero. La visita al caravanserai cuesta 100000 IRR.

Para variar paramos a comer en un restaurante de carretera. Me imagino que el correspondiente kebab. Ni me acuerdo. La cuenta fue de 390000 IRR, por lo que me imagino que al conductor le pagué el almuerzo como el día anterior.
Encontrar el jardín histórico de Pahlavan Pour, en la localidad de Mehriz, no fue tarea fácil. El conductor tuvo que preguntar a unas cuantas personas porque daba vueltas por la zona pero no lo llegaba a localizar. No debe ser un lugar especialmente visitado. La entrada cuesta 200000 IRR. No se trata del jardín que más me gustó en Irán precisamente y visité unos cuantos. A pesar de haber los correspondientes canales de agua me dio la impresión de que las plantas y el terreno estaban bastante secos. La visita del jardín se puede complementar con la de un museo que alberga diferentes tipos de piezas, como cerámica. Está en la lista de jardines Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
Encontrar el jardín histórico de Pahlavan Pour, en la localidad de Mehriz, no fue tarea fácil. El conductor tuvo que preguntar a unas cuantas personas porque daba vueltas por la zona pero no lo llegaba a localizar. No debe ser un lugar especialmente visitado. La entrada cuesta 200000 IRR. No se trata del jardín que más me gustó en Irán precisamente y visité unos cuantos. A pesar de haber los correspondientes canales de agua me dio la impresión de que las plantas y el terreno estaban bastante secos. La visita del jardín se puede complementar con la de un museo que alberga diferentes tipos de piezas, como cerámica. Está en la lista de jardines Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.


Alrededor de las 5 de la tarde llegamos a Yazd y me despedí del conductor junto al hotel Fazeli. La ubicación de este hotel es fantástica, porque se encuentra en los límites de la ciudad antigua de adobe. A solo un par de minutos está el mausoleo de Sayyed Roknaddin y a un par de minutos más la mezquita Masjed-e Jameh o mezquita del Viernes.
El hotel es nuevo pero imita la arquitectura de una casa tradicional. Las habitaciones están alrededor de un patio y la mía en concreto era la más cercana a la recepción, lo cual no fue un problema durante los 3 días que estuve en Yazd. Ningún ruido me llegó a molestar lo suficiente como para incomodarme. Me sorprendió que la habitación fuese triple. De espacio estaba suficientemente bien. Sin holguras pero sin incomodidad para moverse. Eso sí, la cama en la que dormí tenía el colchón más duro que una piedra. El suelo de la habitación era de madera, cubierto por una bonita alfombra. Había un frigorífico en el que dejaban botellas de agua cada día. Si estar junto a la recepción no fue molesto, el frigorífico todo lo contrario. Era muy ruidoso y me dificultó dormir bien. También había en la habitación un espejo, un escritorio, sobre el que dejaron una caja de pañuelos y tuvieron la consideración de poner también un ejemplar del Corán para rezar. En lo que respecta a la televisión, solo había canales en farsi, por lo que no me molesté en volverla a encender. Había disponible un par de zapatillas para la habitación y unas sandalias para el cuarto de baño. En éste, la ducha no estaba separada del resto, por lo que el suelo se inundaba.
El hotel es nuevo pero imita la arquitectura de una casa tradicional. Las habitaciones están alrededor de un patio y la mía en concreto era la más cercana a la recepción, lo cual no fue un problema durante los 3 días que estuve en Yazd. Ningún ruido me llegó a molestar lo suficiente como para incomodarme. Me sorprendió que la habitación fuese triple. De espacio estaba suficientemente bien. Sin holguras pero sin incomodidad para moverse. Eso sí, la cama en la que dormí tenía el colchón más duro que una piedra. El suelo de la habitación era de madera, cubierto por una bonita alfombra. Había un frigorífico en el que dejaban botellas de agua cada día. Si estar junto a la recepción no fue molesto, el frigorífico todo lo contrario. Era muy ruidoso y me dificultó dormir bien. También había en la habitación un espejo, un escritorio, sobre el que dejaron una caja de pañuelos y tuvieron la consideración de poner también un ejemplar del Corán para rezar. En lo que respecta a la televisión, solo había canales en farsi, por lo que no me molesté en volverla a encender. Había disponible un par de zapatillas para la habitación y unas sandalias para el cuarto de baño. En éste, la ducha no estaba separada del resto, por lo que el suelo se inundaba.


Como ya casi se hacía de noche, me dispuse rápidamente a explorar los alrededores del hotel, como aperitivo del día siguiente.

Muy cerca del hotel se encuentra el mausoleo de Sayyed Roknaddin. Construido hace 700 años, destaca por su gran cúpula de azulejos azules que es visible desde muchos puntos de la ciudad. A esa hora de la tarde estaba entrando mucha gente a rezar al mausoleo. Me acerqué a una mujer a preguntarle si iba por el camino correcto para llegar hasta la Mezquita del Viernes, pero me miró con cara de susto y aceleró el paso para entrar en el mausoleo.


Un par de minutos después llegué a la calle Masjed Jameh, que comunica la Torre del Reloj con la Mezquita del Viernes. Había bastante ambiente, con muchas tiendas abiertas (sobre todo de souvenirs), gente paseando y comprando, cafés, bazares. Lo que quería visitar sí o sí esa tarde era la mezquita, pero antes me di una vuelta por el bazar Sarrafha. Estaba lleno de tiendas con buena pinta y objetos diciendo “cómprame, cómprame” y de buena gana me hubiese llevado unas cuantas cosas, pero al final me contuve, tanto que me terminé yendo de esta ciudad sin adquirir nada.

La mezquita impresiona antes de entrar a ella, por el iwán, que es un gran porche con un arco y un espacio rectangular abovedado y con muros en tres de sus lados. Sobre el iwán hay dos minaretes. La mezquita, construida en el siglo XV por Sayyed Roknaddin, destaca por el colorido de sus azulejos y mosaicos así como por las inscripciones religiosas. Una de las salas del edificio está dedicada a museo. La entrada completa cuesta 90000 IRR.



Una vez concluidas las visitas que tenía previstas esta tarde, me fui a cenar al restaurante Marco Polo Rooftop. Se encuentra en el hotel Orient, a un par de minutos de la Mezquita del Viernes. El restaurante se encuentra en una terraza descubierta de la azotea del hotel, desde la cual se puede contemplar la mezquita iluminada y diversas cúpulas, como la del mausoleo.

Probé varios platos que resultaron estar muy buenos:
- Shuli: es una sopa de verduras que lleva principalmente remolacha, lentejas, judías verdes y cebolla.
- Fesenjan e Morgh: es un estofado de pollo con salsa de nueces y granada acompañado de arroz. Este plato tiene un sabor dulce.
- Dulces de Yazd
- Shuli: es una sopa de verduras que lleva principalmente remolacha, lentejas, judías verdes y cebolla.
- Fesenjan e Morgh: es un estofado de pollo con salsa de nueces y granada acompañado de arroz. Este plato tiene un sabor dulce.
- Dulces de Yazd

Con la bebida, la cuenta ascendió a un total de 540000 IRR, o unos 3’6€ al cambio que tenía. Se paga en la oficina que hay a la entrada del hotel.
Un restaurante recomendable en el que tenía claro que iba a repetir.
www.tripadvisor.es/ ...vince.html
Finalizada la cena, me quedé unos minutos viendo el patio y luego ya me marché a mi hotel, que al día siguiente iba a comenzar temprano la visita de Yazd.
Un restaurante recomendable en el que tenía claro que iba a repetir.
www.tripadvisor.es/ ...vince.html
Finalizada la cena, me quedé unos minutos viendo el patio y luego ya me marché a mi hotel, que al día siguiente iba a comenzar temprano la visita de Yazd.

