
Último día en las Rocosas. Mañana nos vamos para Calgary y cogeremos un avión que nos llevará a Whitehorse, capital del Yukón. Pero antes, el plan del día: mañana en Sunshine Meadows y tarde por el pueblo para patearlo un poco y comprar recuerdos.
Como ya comenté en la etapa anterior lo mejor que tiene este alojamiento es, en mi modesta opinión, el desayuno. Bajamos mi mujer y yo al salón donde se encontraba el desayuno, en la mesa estaban sentados 6 personas, entre ellas tanto la dueña como la chica barcelonesa. Nosotros íbamos tímidos por vergüenza, nos daba palo sentarnos con diferentes personas que no conocíamos y encima con nuestro patético nivel de inglés. Pero al final pasamos un desayuno además de delicioso y abundante, super cómodos. Resultó que otras dos clientas eran españolas también, de Valencia, una madre e hija. La madre había ido a visitarla a ella ya que vivía en Calgary desde hacía años y bueno, el poder comunicarte bien con otras personas facilita mucho las cosas. Estuvimos hablando los españoles un buen rato, sobre como son los canadienses, las diferencias entre un país y otro y dudas que nosotros teníamos que nos resolvieron, como ¿en un cruce quién tiene preferencia? La respuesta el primero que llega.
Con la panza llena nos vamos para Sunshine Meadows. Llegamos al pueblo en menos de 15 minutos y allí mi mujer se da cuenta de que no lleva el ibuprofeno que creía haberse echado - ayer se dobló un poco el tobillo - y como tiene un poco de molestias, vamos a andar y estamos cerca, volvemos al alojamiento a coger una pastilla.
Una vez, de nuevo en Sunshine Village, dejamos el coche en el amplio parking y vamos a comprar los tickets para la góndola (el teleférico) que nos lleve hasta arriba. Son algo más de 45 CAD por barba, pero aunque parezca algo caro no está nada mal, ya que como esto es una estación de esquí y es temporada baja no hay mucha gente y van metiendote en las cabinas sin mezclarte. Los que sean familia en una para ellos, los que como nosotros eramos dos, pues los dos solos y la subida dura más de 15 minutos y vas viendo un paisaje de aúpa. Además de las posibilidades de poder ver fauna desde la cabina. Llegados arriba cogimos una telesilla para que nos llevara más arriba aún pues nuestro punto de partido para la ruta que íbamos a realizar empezaba donde la telesilla te deja.
La idea y lo que realizamos es ir desde donde te deja la telesilla por la ruta 2 hasta la plataforma de observación de los tres lagos. Luego ir por la ruta 3 para seguir por la 1 a continuación hasta el mirador del Rock Isle Lake. Volvemos por nuestros pasos hasta Twin Cairns Jt. y allí seguimos la ruta 5 y luego la 6 completa, Monarch Viewpoint incluido, hasta que llegas donde la góndola te dejó.
Todo eso es poco más de 6,5 km, con apenas subidas (de hecho bajas bastante, todo lo que la telesilla nos subió) Desde ya os digo que es la mejor excursión que realizamos en el viaje. Las vistas son para quitar el hipo, gente solo verás al principio porque la mayoría hace la circular de los tres lagos, es cómoda y las flores... madre mía que cantidad de flores alpinas había. También vimos una cierva, además de decenas de ardillas y bueno, cuando llegamos arriba nos digeron los empleados que tuvieramos cuidado que a las 10 de la mañana se había visto un grizzly en Rock Isle Lake, así que ya sabéis que por ahí rondan.



Vistas de los tres lagos desde la plataforma. Rock Isle Lake cerca de su mirador. Cierva




Detalles de la ruta 5, de Twin Cairn to Monarch Viewpoint. Ardillas, praderas, flores


Monarch Viewpoint


Ruta 6: meadow Park Trail. El descenso
Una vez abajo cogimos de nuevo la góndola, que nos llevó hasta el aparcamiento. Y del aparcamiento a Banff. Pensamos qué hacer ya que es la hora de comer (la española
Nos tiramos hasta las 20:30 de tiendas de regalos a tiendas de regalos, que hay decenas en la calle principal. Son grandes, pero luego te das cuenta que venden las mismas chinadas casi todos. Al final no compro nada

Para cenar nos metemos en Rose & Crown un pub que tiene música en directo casi todos los días y que hoy jueves también, un grupo de rock que empieza a las 10 de la noche. Así que nos sentamos en una buena mesa y allí nos pedimos unas birras con un plato de vegetales mi mujer y yo un poutine, que por cierto me pareció muy sabroso.

El concierto no estuvo mal, tocaban bien, pero las voces eran mejorables. La gracia es que según la canción cantaba el guitarrista, o el bajo o el batería. Vamos que se nota que les faltaba una voz solista.
Tras el concierto a la habitación que es tarde y mañana a las 10 sale nuestro avión de Calgary.
Distancia recorrida: 82 kms
