
El día empezó tempranito, a las 6 estábamos de pie y tras terminar de recoger todo y tomarnos un café que la dueña nos preparó la noche anterior, cogimos el Jeep y nos fuimos para el aeropuerto de Calgary. Aún en Banff vimos a unos cuántos ciervos y así, medio dormidos, hicimos el trayecto de una hora y media que separa Banff del aeropuerto. Antes de dejar el coche llenamos el depósito y tras perdernos un poco en el aeropuerto sacamos nuestros pasajes con Westjet.
En el aeropuerto lo de siempre, pasar los controles que nos supuso algo menos de 30 minutos y luego esperar a embarcar. El avión salía a las 10 y llegaba a las 11:42 de Whitehorse, que es una hora menos que en Calgary. Pero a lo tonto no sé por qué el avión no despegó hasta pasadas las 10:30 y llegamos pasadas las 12. El trayecto normal, al menos nos dieron unas galletitas y bebida.
El aeropuerto de Whitehorse es muy pequeñito y la recogida de maletas fue rápida. Los problemas empezaron con la recogida del coche con Budget. Nos dieron un Ford Focus Sedan con más 70000 kms y con 3 ó 4 picazos en el cristal delantero además de un rallajo que cruzaba todo el cristal por la parte baja. Además de un montón de picazos por todo el coche. Nos decían que en el Yukon era normal tener así los coches por las carreteras, que muchas son de grava. A nosotros nos pareció un mierdón. Nos montamos y parecía que tocábamos el suelo con el culo. No sé si es por el cambio de llevar dos semanas y media en el Jeep y notamos mucho la diferencia pero me dio esa sensación.

Lo primero que hicimos fue ir a un Save on Foods a comprar provisiones para todos los días que vamos a estar por aquí. Allí ya vimos que estamos en la gran nada y es que el Yukon tiene 482443 km2, algo menos que España, pero más que Alemania y solo viven 40483 habitantes, de los cuales algo más de 30000 están aquí en la capital. A lo que iba, que al estar tan lejos de todo y para tan poca gente, muchas cosas son escasas, como pudimos ver con las ensaladas, que había pocas y casi todas caducaban al día siguiente. Así que compramos todo lo que no es perecedero y fuimos a un Walmart próximo, que tenía menos género aún que el Save on Foods, así que volvimos al primero para pillar las ensaladas, que es en lo que basamos nuestros picnics. Después buscamos una licorería para comprar las cervezas, que están a precio de oro. También vimos que hay mucho indigente por la ciudad.
Salimos de la ciudad dirección Haines Jt. nuestro centro de operaciones hoy y mañana. Siguiendo esta guía de vida salvaje del Yukon nos desviamos por la Fish Lake Rd. para llegar a una zona pantanosa donde se dice que es posible ver castores, ratas almizcleras o nutrias. Llegamos sin dificultad y decidimos comer ahí, mirando la zona, que muy bonica no es, todo sea dicho, y donde pega un solano de aúpa. Comiendo me doy cuenta de que no llevo puesta la gorra que había comprado en Stewart y que se había hecho inseparable de mi. La busco y no la encuentro por ningún lado. Joder, seguro que me la dejé por el aparcamiento del supermercado, ya que me quité la sudadera por el calor que hacía.
Tras no ver bicho alguno, volvemos a la Hwy 1 y cuando llevamos 10 kms decidimos volver al aeropuerto a quejarnos por el coche, porque es que nos vemos que nos revienta el cristal y además ya hemos comprobado que la cámara trasera de la marcha atrás tampoco funciona. Que nos han cobrado más de 400 euros por los seis días que vamos a estar aquí, cuando hemos tenido un coche fantástico 18 días por menos de 600. Llegamos al aeropuerto y vamos a la oficina de Budget a quejarnos y de que nos den otro coche que eso es un peligro en nuestro inglés penoso. El de la oficina que no, que no, que no tienen más coches disponibles hasta mañana, que bla, bla, bla Nos tiramos un cuarto de hora protestando y lo único que nos ofrece son algo menos de 50 euros de descuento. Voy a Driven Force, la otra agencia que hay en el aeropuerto a preguntarles si tienen coche disponibles, pero me dicen que no hasta mañana...
En fin, salimos más cabreados y cuando vamos a coger el coche llega un coche recién limpiado y sin apenas desperfectos. Le pregunto si es que van a dejarlo y si es de Budget y me dicen que sí, así que entro de nuevo y les digo que ya no nos vale la excusa de que no tienen coches. Tras otro tira y afloja al final ceden y me dan el coche. El coche es un Ford Escape con casi 50000 kms y esto sí es otra cosa. Más amplio, menos kms y sin problemas en los cristales.
Tras el traspaso de todas las compras entramos de nuevo en Whitehorse a comprar más cerveza porque la que pillamos la probamos mientras estábamos comiendo y no sabe a nada, así que pillamos una de aquí, del Yukon que sí ya os digo que está rica. La más de hora y media que separa Whitehorse de Haines Jt. se pasa sin nada reseñable. Solo decir que el paisaje es bastante feo, curiosamente árboles pequeños, la hierba menos verde y más quemada, el tramo de la carretera donde era previsible ver elks, según la guía, sin bicho alguno.... Llegamos a Haines Jt. tarde, así que hemos perdido prácticamente todo el día. Lo que hicimos es ir directos al trail que tenía pensado para hoy, el Dezadeash River Trail, un sendero de 5,5 kms situado a 500 metros del cruce entre la Hwy 1 y la Haines Rd. dirección Haines (que no es lo mismo que Haines Jt. ya que el primero es un pueblo de Alaska) Al final cuando llevamos menos de un km nos volvimos porque aparte de que el sendero era feíllo, íbamos solos y en el sendero por lo visto es probable ver grizzlies e íbamos acojonados, sobre todo cuando vimos un mierdón.
Fuimos para el hotel el Alcan Motor Inn bastante aceptable y allí nos duchamos, abrimos las maletas, cenamos y nos dijimos que había sido el peor día, sin duda, de todo el viaje. Mal comienzo en el Yukón
Distancia recorrida: 372 kms
