Después de una ducha reparadora y un desayuno bastante flojo, si lo comparamos, con el que habíamos tenido el día anterior en el hotel de Surabaya, nos dirijimos a conocer nuestro nuevo chofer, que estaba durmiendo en su coche, se había levantado a las 01:00am para llegar hasta el Hotel Nadia, ya que el vivía en Banyuwangi, un pueblo a una media hora, del volcán Kawah Ijen.
En Banyuwangi, precisamente teníamos nuestro siguiente hotel, el Kampoeng Joglo Ijen y allí teníamos que llegar, para hacer noche antes de empezar el ascenso al volcán Kawah Ijen.
Lo que no sabíamos, era que para llegar hasta allí, ibamos a tardar unas 7 horas.
Por eso el chófer, se había levantado tan pronto, conduciendo toda la noche, para venir a buscarnos.
No recuerdo el nombre, pero también fue un conductor y persona excelente, siempre que le preguntamos nos contestó y hablamos de varios temas, respecto a las costumbres de Indonesia y la isla de Java.
Sobre las 13:00 pm, paramos en un sitio, donde había supermercado, tiendas, bares, restaurantes, así que aprovechamos para comprar en el supermecado, algo para picar en el coche, mientras nuestro chófer, se fué a comer algo, en un restaurante, nosotros no teníamos hambre, ya que habíamos desayunado bastante mas de lo que solemos hacer, así que nos comimos un helado del super.
No había nadie occidental por el lugar y eramos la atracción de todas las miradas, fuimos al bar a sentarnos, mientras esperabamos al chófer, me acerqué a la barra, para pedir una cerveza, las chicas que atendían me dijerón muy amablemente, que no vendían alcohol, tendría que volver a esperar hasta que llegasemos al hotel para poder tomarme mi cervezita.
Ya que estabamos sentados en aquellas mesas, pensé que al menos pediría algo, ya que había que consumir algo, así que me decidí a tomar un café.
En una pizarra, había 5 o 6 tipos de café, de los cuales, no tenía ni idea que tipo de café eran, si con leche, sin leche o que, así que pedí el mas caro que había(no recuerdo el nombre), que costaba 10000rupias, menos de 1€.

Lo que no esperaba cuando me tomé este café, es que estaba lleno de café molido dentro, no sé si me explico, estaba como si no lo hubierán colado, es como si te tomarás café con arena o algo así.
Empecé a mirar a los lados, no sabía que tenía que hacer, tenía ganas de escupir, todo aquello sólido que tenía en mi boca, pero tenía miedo que la gente me mirara mal, así que por suerte, en la mesa había un servilletero, cogí una servilleta de papel y escupí dentro todo el café molido. Así lo fuí haciendo, durante cada sorbo, hasta que casí me terminé el café, no se acababa nunca, que cosa mas molesta, tomarse el café de esta manera, no me gustó nada.
El café estaba bueno, lo líquido, pero que tuviera posos o todo el café molido, no le ví la gracia, supongo que son costumbres.
Por el camino, otra vez en el coche, le pregunté al chofer, sobre este café y me dijo que usaban, los posos del café para limpiarse los dientes, que entre sorbos, lo masticaban un poco y así se limpiaban o eso entendí que me explicaba, recordad que hablamos Spainglish y tampoco no nos quedó muy claro.
El trayecto hasta el hotel, se nos hizo muy largo, no estamos acostumbrados a estar tantas horas dentro de un coche, aunque pasas por paisajes muy bonitos y también ves bastantes vehículos pintorescos, entre motos, coches, camiones, que diría que en España, si circularamos en esas condiciones, nos darían una multa y significaría la retirada del carnet de conducir seguro.
Por fin llegamos al hotel sobre las 18:00 horas.

El tute de coche que nos habíamos metido, se nos olvidó al llegar al hotel.
Era un hotel muy bonito, rodeado de arrozales y un pequeño arroyo que pasaba por ahí, que aprovechaban para tener una pequeña piscina con peces de colores, las habitaciones Eran unas casitas de construcción tradicional y había una piscina enorme, con una zona con camillas, para poder darte un masaje, si te apetecía.
La habitación que nos tocó, era enorme, preciosa, con 2 baños, sala de estar y 4 camas, quedamos maravillados,.

Después de instalarnos, fuimos a pedir el horario del restaurant, ya que cenariamos allí, el hotel está alejado del pueblo.

Las niñas nos suplicaba que querían nadar en la piscina, aún teníamos tiempo y el agua no estaba fría, así que fuimos a ponernos el bañador, al agua patos

El baño en la piscina antes de la cena, nos vino de lujo.

Cenita y a dormir, que otra vez, nos teníamos que levantar a las 03:30am.