Último día en Isabela. Desayuno fuerte teniendo en cuenta que no comeremos nada hasta que lleguemos a Puerto Ayora.

Fuimos a Playa Concha Perla para disfrutar de un lugar espectacular. En la plataforma había varias iguanas y dos lobos en cada escalera por lo que no había ni entrada ni salida al agua. Una mujer se metió entre las laderas y saltó desde allí al agua. Minutos más tarde se movieron un poco y pudimos bajar. Eran las 9 de la mañana y el agua estaba fresca pero tolerable y no se podía desperdiciar ese lugar. El agua estaba menos transparente que ayer pero de todas formas es una pecera inmensa. Apareció un pingüino que tenía la misma conducta que ayer y lo pude ver debajo del agua nadando o “volando” (no olvidemos que es un ave). Es muy veloz y tiene el movimiento característico del vuelo aún con las cortas aletas que tiene.
También apareció cerca un lobo pero cuando quise acercarme se alejó en segundos sin que pudiera seguirlo.

Volvimos al departamento, nos duchamos y comimos un pedacito de piña que nos quedaba y esperamos el taxi que nos llevaría al puerto (ahora sí lo cumplieron). Viajamos a las 14 hs. en la lancha Angy; era bastante incómoda ya que teníamos que ir de costado, al menos para mí complicado porque me hace mal por lo tanto viaje con posiciones bastante incómodas. Tenía una extensión de nylon detrás y suavemente conseguí despegar el velcro (cinta de cierre) para que ingrese algo de aire durante el viaje. No saltó mucho pero fue imposible dormitar, se hizo largo, hubo pasajeros que vomitaron y parecía que el reloj no avanzaba nunca.

Hacia Isabela durante el día durante la mañana viajar a la derecha por el sol y a la tarde a la derecha. Hacia Puerto Ayora por la mañana a la izquierda y por la tarde a la derecha pero si hay sol te dará igualmente de atrás o el costado.
Al llegar devolvimos la máscara y caminamos hasta el hostal; encontramos a Omar antes de retirarse y por suerte nos cambió a otra habitación con ventana al exterior. Nos dimos una ducha y salimos a caminar hasta el malecón y cenamos pescado al ajillo, sopa de crema de vegetales y jugo de tomate de árbol por $ 5. Agregamos una limonada $ 2.- porque es el mejor jugo natural que probamos.
Volvimos tranquilos, preparamos la mochila y a dormir.