Otro de los puntos fuertes de este viaje eran las Cataratas del Iguazú, se pueden recorrer desde los dos países que las conforman, del lado argentino y del lado brasilero, le dedicaríamos un día para cada lado porque queríamos recorrerlas tranquilas, sin prisas y son muy diferentes los paisajes y sensaciones desde ambos lados.
A nosotras nos habían recomendado mucho el lado Argentino porque ves las cataratas desde dentro, pasas muy cerquita de ellas y las puedes sentir más, además que llevan más tiempo porque ocupan el 80% del parque y por eso empezamos por este lado. Sin embargo desde el lado brasilero se ven los mejores paisajes, unas vistas panorámicas increíbles.
Compramos en el Super las cosas para hacernos bocadillos y algo para tomar, porque dentro del parque es todo muy caro y fuimos a la la terminal de bus de Foz, primero cogimos un bus, que luego de pasar la frontera entre ambos países y bajarnos a sellar el pasaporte, nos dejó en un sitio donde nos bajamos todos y habían muchos taxistas ofreciendo sus servicios para llevarnos a las cataratas, llegamos a un acuerdo con el chófer y fuimos con él.
Nos dejó en la entrada del Parque Nacional de Iguazú donde te encuentras varias maquinas o ventanillas para comprar la entrada, el ticket cuesta unos 12 euros, al entrar te dan un número para el tren que recorre todo el parque. Está muy bien organizado, te montas al tren y te bajas en la parada que tu quieras, nos dieron un folleto con una especie de mapa del parque y el taxista nos había recomendado mas o menos que recorrido hacer.
Existen tres circuitos: paseo superior, inferior y Garganta del Diablo.
Nosotras empezamos por todo lo alto con el mejor paisaje de las cataratas: la Garganta del Diablo, de donde te deja el tren fuimos caminando como hormigüitas uno detrás de otro por unas pasarelas de hierro y parando en los diferentes miradores con vistas muy bonitas hacía el río, hasta llegar a la Garganta del Diablo, que nos dejó completamente impresionadas. Es una cascada en forma de U, de más de 80 metros de altura y el agua cae con una fuerza que va dejando como una nube alrededor que te salpica y apenas te deja ver, esto junto con el sonido mágico que desprende, te deja hipnotizado sin poder dejar de mirarlas.
Esperamos un buen rato hasta que ya se empieza a ir la gente y antes de que llegue el próximo tren, puedes quedarte tranquilo un rato disfrutando y sacando fotos de esta maravilla.

Fuimos por el mismo camino que habíamos venido hasta el tren, te dan un número nuevamente y tienes que esperar a tu turno para montarte e ir hasta tu siguiente parada. Nosotras fuimos al circuito superior, comenzamos a caminar por las pasarelas y ves las cataratas desde arriba a un lado del camino. Aquí empiezas a ver varias cascadas a la vez, una al lado de la otra, formando como una fila infinita de cascadas, es muy bonito el paisaje desde todos los puntos de donde lo mires. Luego de recorrer todas las pasarelas de este nivel, volvimos al sitio de donde sale el tren.

En esta zona habían varias mesas y bancos para sentarte a comer, unas al aire libre y otras metidas dentro de jaulas. Pronto descubriríamos porque la gente come encerrada y los animales están sueltos dando vueltas alrededor, se encuentran por todo el parque los famosos coaties, nosotras era la primera vez que los veíamos, y son muy bonitos, pero son muy confianzudos y si veían a alguna persona comiendo algo se le abalanzaban para quitárselo. Así que hicimos como la mayoría de la gente y entramos a comer dentro de las jaulas, hubo un pequeño incidente y un coatí se coló dentro de la jaula cuando entró una persona, ante el miedo de los que estábamos ahí dentro, unos chicos muy valientes estuvieron un buen rato intentando sacarlo, hasta que finalmente lo lograron jeje. En todo el parque está lleno de carteles que ponen que no alimentes a estos animales que podrían arañarte o morderte.

Por último fuimos al circuito inferior y nos gustó muchísimo, al igual que los anteriores, en cada uno ves las cataratas desde una perspectiva diferente, en este caso las vimos desde abajo, sintiéndonos muy pequeñitas ante esas inmensas cascadas encima nuestro.

Ya habíamos recorrido los tres niveles y nos quedamos muy impresionadas de principio a fin, el parque está muy bien diseñado para que los visitantes puedan recorrerlo muy cómodamente y pasar muy cerca de las cascadas.
En este caso mi amiga tenía expectativas mucho más altas que yo, y simplemente acepté ir porque me gusta ponerle mucha variedad a los viajes y disfrutar de la naturaleza, pero me sorprendió muchísimo y recomiendo totalmente en un viaje a Brasil o Argentina incluir las Cataratas del Iguazú.