La ciudad de Cuernavaca está habitada desde el 1200 a.C. Su nombre original era Cuauhnáhuac, muy parecido, que significa "lugar de árboles susurrantes".
El monumento más importante es el Palacio de Cortés, alzado sobre pirámides aztecas. Fue residencia del conquistador hasta 1540. Hay murales de Diego Rivera sobre la historia de México así como un museo regional arqueológico. No entramos.

El principal edificio religioso es la catedral de la Asunción, con una colorista fachada amarilla y rojiza. Data de 1520 y también tiene murales hechos por artistas traídos de China o Filipinas.



En el antiguo claustro de la catedral está el Museo Robert Brady, con obras de este artista y de otros como Frida Kahlo. El Museo Robert Brady es uno de los espacios culturales más icónicos de Cuernavaca. Esta casa museo, emplazada detrás de la catedral, en la llamada Casa de la Torre, es uno de los lugares emblemáticos que deben visitarse.

La Casa de la Torre, del siglo XVI, fue remodelada por el segundo obispo de Cuernavaca, Francisco Plancarte y Navarrete (1898-1911), a comienzos del siglo XIX para servir de observatorio astronómico. El elemento que caracteriza y da nombre a la vivienda, la esbelta torre elevada sobre el acceso principal. Brady la compró en 1961.
La entrada cuesta 40 pesos. En la casa, todas las estancias están llenas de objetos de todo tipo. Hay 1.400 piezas. Pintura, escultura, cerámica, crucifijos... Un espacio recargado y colorista.
Las habitaciones, aunque hay muchas cosas, me gustaron. El cuarto de baño es muy amarillo. Quizás una de las estancias que más me gustó fue la cocina aunque las habitaciones son bastante interesantes también.

No todos los objetos son mexicanos. Vi cosas que parecían asiáticas o africanas. Es que hay muchísimas.
En el bonito jardín, lleno de flores y plantas y muy bien cuidado, está la tumba de Brady (una sencilla losa en el suelo) y al lado las de dos de sus perros.
El bonito Jardín Borda era el favorito de los emperadores Maximiliano y Carlota. Lo mandó construir José de la Borda en el siglo XVIII. Está ubicado en lo que fue la mansión de veraneo del acaudalado minero taxqueño.
Es un lugar precioso, con un lago, fuentes, muchas plantas (algunas exóticas) y algunos animales. No me extraña que lo eligieran como lugar de veraneo. Destaca la Fuente Magna, que ésta construida al estilo barroco así como el pórtico con enrejado que imita a los jardines de la Alhambra en Granada. Tiene entrada de pago (creo que actualmente son 30 pesos).
También hay un museo del muralista David Sequeiros.