Nos levantamos desayunamos y a patear! Antes de nada, nos tocaba volver a cambiar el reloj, cambiábamos al horario de invierno y a las 2:00 eran la 1:00. Para coger el autobús, nos habíamos descargado la app munimobile. Con ella desde el móvil puedes comprar los tickets de autobús y de tranvía. El pase de un día vale 5$, pero cogimos el de 13$ que incluye los tranvías. Merece la pena porque un viaje en tranvía vale 8$.
Cogimos el autobús hasta nuestra primera parada el barrio de Castro. Donde vimos su famoso teatro y sus pasos de cebra arcoíris.

De ahí volvimos a coger el autobús hasta Alamo Square, para ver las Painted Ladies. Estas casas me hacían mucha ilusión por la serie padres forzosos, pero lo que no sabía es las vistas de la ciudad que se tienen desde aquí.



De ahí fuimos a Union Square, comimos por allí, y estuvimos descansando en Yerba Buena Gardens, que son los jardines del Centro de Arte Moderno. Aquí vimos mucha gente rara. Nos habían dicho que en San Francisco hay muchos vagabundos, pero más que vagabundos nos pareció que había mucha gente con enfermedades mentales sin tratar. Vimos gente hablando a su mano, sin un zapato y cosas así. No sabemos si será por el problema de la sanidad publica de EEUU, pero es una pena. Volvimos a coger el tranvía hasta Lombard Street.

