La última vez que estuvimos el baptisterio estaba en obras por el exterior, con una lona decorada, ahora el exterior estaba libre y sin embargo parte del interior estaba en restauración, por suerte con telas con imágenes simulando su apariencia que disimulaba bastante bien.

Lo más importante e impresionante es el techo, los paramentos verticales interiores aunque haya tres o cuatro lados de los ocho ocultos son todos muy parecidos.




Del exterior destacan las puertas, sobre todo la que se enfrenta a la fachada de la catedral, la del paraíso. No obstante son réplicas, las reales están en el museo del Duomo.
