Tras desayunar , salimos a dar paseo y luego cogemos tren a Tasch. Recogemos nuestro coche y nos encaminamos a Gruyeres. Tardamos más de dos horas en llegar . La parte más importante del pueblo es muy pequeñita, solo abarca una calle pero merece la pena la estética. Visitamos el castillo de pasada y éramos una vuelta junto finalmente recibimos probar allí la foundie típica, con la mitad de queso de gruyer. Esta muy rica y nos cuesta aproximadamente 24€ por cabeza. En otros lugares estaba más cara. Realmente consistente y al final te deja el estómago algo revuelto posiblemente, además con los calores pasados.
De aquí partimos para Berna, y en una hora llegamos a la puerta del albergue, un youth hostel, el primero de los días siguientes. Está realmente bien situado y la pinta es estupenda. Nos ha costado unos 55€ por persona con desayuno incluido y compartiendo 6 camas, pero el sitio lo merece. Tenemos que dejar el coche en la estación, la oficina está cerrada, y es un poco odisea hasta que encontramos donde.
Volvemos andando al albergue, solo diez minutos, y cenamos en la terraza exterior, preparándonos nuestra comida. Como cocina se puede decir que no tienen, pero si fregadero y hay opción de coger cubiertos, platos y demás