Vietnam es un país en claro desarrollo económico, que en unos pocos años, tal y como pudimos comprobar, llegará al nivel de China o Tailandia. Los azotes de las guerras que han marcado a las sucesivas generaciones (en especial la guerra contra los franceses y la tan archiconocida contra los americanos) han marcado al pueblo vietnamita dentro de la pobreza y el sufrimiento, por lo que ahora, en plena época voraz del liberalismo económico, los habitantes de Vietnam no han dudado en subirse al caballo de la globalización y sumarse con todas sus fuerzas al progreso económico. No obstante, aún son muchos los pasos que tienen que dar para considerarse un país plenamente desarrollado.
La sensación que tienes cuando viajas por Vietnam es que es un país a medias, es decir, que aún no han llegado a la estabilidad económica pero que ya ha dejado atrás cualquier rastro de verdadera pobreza y de desconexión con el mundo occidental. Hasta el vietnamita más pobre ya tiene un teléfono móvil, y en muchas casas destartaladas lucen antenas parabólicas con la más variada programación internacional. Que nadie busque ya en Vietnam las estampas del viajero de antaño, cuando los niños corrían descalzos al ver un automóvil, o cuando la gente miraba con ojos curiosos y inocentes la llegada del turista. El Vietnam comunista anclado en el pasado y de espaldas al mundo ya no existe. Todo el país, lo que en gran parte nos decepcionó, gira en torno al dólar y la llegada del turismo.
La ruta que realizamos durante veinte días incluyó los lugares más importantes del centro norte de Vietnam. Cronológicamente los lugares visitados fueron Hanoi,Pagoda del Perfume,Bahía de Halong,Sa Pa,Cuc Phuong,Van Long, Hue,Bach Ma,Hoi An, y la playa de China. Supongo que en lugares más alejados del turismo aún puede verse un Vietnam más auténtico, pero los accesos para estos lugares más remotos no són fáciles y la infraestructura para visitarlos (carreteras, transporte público, alojamiento) aún no está del todo desrarrollada.
La mayoría de los paquetes turísticos incluyen la visita al Sur de Vietnam (Saigon y delta del Mekong), pero al precio de conocer el norte más superficialmente (solamente Ha Long y Sa Pa). Mucha gente optaba también por completar el viaje tomando un avión desde Hanoi o Saigon hasta Siem Riep (Camboya) para visitar la ciudad antigua de Angkor. Las combinaciones son múltiples, y dependerá de la profundidad con la que queramos conocer los diferentes lugares el hecho de optar por un viaje u otro.
Bahía de Halong
Viajar por libre
Nosotros no contratamos desde España ningún paquete turístico. Fuimos simplemente con el billete de avión y el primer hotel en Hanoi. La opción de improvisar sobre la marcha es sin duda la mejor, ya que en todo momento tienes la libertad de cambiar planes o conocer nuevos lugares inicialmente no previstos. Hay que decir que viajar estrictamene por libre (sin depender de ninguna agencia de viajes local), como haríamos en Europa, es prácticamente imposible por varios motivos: los autobuses locales tardan muchísimas horas en llegar al lugar de destino, la señalización de los lugares turísticos es casi inexistente, conducir por libre es un auténtico suicidio, etc. Lo mejor sin duda es contratar cada excursión con una agencia local (ir a varias para comprobar los precios) y los sucesivos hoteles a través de internet (hay internet en cada hotel, de forma que puedes reservar de un día para otro sin problemas). Las agencias son completamente fiables. Nosotros contratamos en varias sin ninguna referencia y todas resultaron estrictamente competentes.
Una lástima, en lo personal, es que para visitar ciertos lugares, como los parques naturales (donde siempre me ha gustado ir de manera independiente ), no hay más remedio que contratar un paquete en una agencia de viajes. Para llegar a estos sitios no hay transporte público, y la señalización casi no existe (es posible que la falta de medios sea incluso intencionada , para que así te veas obligado a contratar un paquete turístico, ya que las agencias monopolizan todo lo relativo al turismo en el país). En estos casos, puesto que muy poca gente va en Vietnam a estos sitios, no tendras más remedio que contratar un tour privado, que consta de un coche que te lleva al sitio, con chófer y guía. Aunque la sensación que tienes es un poco rara, el precio es muy asequible y además no hay otra opción, así que no hay más remedio que adaptarse.
Desplazamientos
Moverse por Vietnam es sencillo. Para largas distancias lo mejor es el avión. Los vuelos domésticos, operados por Vietnam Airlines son impecables. Los billetes pueden conseguirse a través de cualquier agencia de viajes local. Nosotros, por ejemplo, contratamos con sólo dos días de antelación un vuelo de Danang a Hanoi desde una agencia de Hoi An. El precio, para un trayecto de algo más de una hora, fue de unos 30 euros, pero resulta incluso más barato si se reserva con más tiempo de antelación.
Otra opción son los autobuses para "turistas", que muchas agencias anuncian como "open bus". Se contratan en la propia agencia y te van a buscar a tu hotel, con un precio extraordinariamente barato. Llama la atención la comodidad de muchos de estos autobuses (¡ en vez de asientos tienen literas perfectamente dispuestas, con almohada, manta y todo!).
Para distancias cortas hay varias opciones. Por doquier hay lugares de alquiler de motocicletas y bicicletas. Alquilar una bici cuesta entre 1 euro y 50 céntimos por día. Ahora bien, hay que tener valor para llevar la moto por las calles o carreteras de Vietnam. No se respetan semáforos ni señalizaciónes, por lo que la circulación resulta todo un acto de temeridad. Vietnam es el pais de las motos, así que no solo para circular, sino ambién para cruzar la calle, hay que encomendarse a todos los santos conocidos.
El tren es ideal para ir de Hanoi a Sapa, y también para ir de Hanoi a Hué. Para distancias más largas es demasiado lento, y compensa sin duda el avión.
Por último, cabe señalar otras opciones como los taxis, mototaxis y ciclos. Los taxis són baratos hasta más no poder, y son ideales para distancias tipo hotel-estación de tren o aeropuerto-hotel. Los mototaxis o ciclos son más baratos (siempre hay que negociar), y aunque son más lentos constituyen una manera son una manera de ayudar a la economía local.
Seguridad
La seguridad que hay en Vietnam es sencillamente alucinante. Puedes pasear con total tranquilidad por la calle más perdida de Hanoi y tienes la sensación de que es imposible que te ocurra nada. No exagero si digo que incluso es más seguro que Madrid o Barcelona. También pudimos constatar (y eso es una virtud enorme de este país) que nadie te intenta engañar. Por ejemplo, en todas las agencias nos dieron todo lo que nos ofrecieron desde el principio. Los taxistas van incluso a toda velocidad para abaratar en lo que puedan el viaje. En todo lugar, incluso en los lugares alejados de turismo, tuvimos la sensación de estar plenamente seguros y respetados. Un guía local nos dijo que esto es debido a uno de los preceptos de la religión budista, que impide hacer daño alguno a los semejantes, a riesgo de renacer en una vida inferior.
Eso no quita que siempre hay que tener unas mínimas precauciones de sentido común, como tener siempre cierto recelo ante la gente que intenta venderte hoteles en el aeropuerto, o ofrecerte transporte hasta la ciudad. Siempre es mejor tenerlos contratados por internet por adelantado para evitar posibles estafas o malentendidos.
Cuándo ir
Según los propios vietnamentas, otoño es la mejor época para visitar Vietnam, en especial el mes de octubre. Fuera de esta época existe el riesgo de los monzones, y en verano el calor es sencillamente insoportable. Nosotros fuimos el mes de agosto y la temperatura media era de entre 30 y 35º, con sensaciones térmicas (por la humedad) de hasta 45º. Sudarás de la mañana a la noche, y vivirás encadenado a una botella de agua. Si padeces el calor, ya te adelanto que lo pasarás muy mal, especialemente en el centro de Vietnam, muy cerca del Ecuador, donde el calor se acrecenta todavía más.
Una opción (la ventaja de viajar por libre) es planificar el viaje yendo a las zonas de montaña (Sa Pa, Bach Ma) los días donde se anuncie mayor calor. Tambien en estos días se puede ir a la enorme playa de China, en el centro de Vietnam (aunque verás que el agua es un caldillo, siempre refresca algo). Donde peor lo pasamos, sin ninguna duda, fue en la bahía de Halong y en las ruinas de My Son, aunque supongo que eso variará de unos viajeros a otros en función de las temperaturas encontradas en los días de visita.
Arrozales de Sapa
Dinero
En Vietnam la moneda local es el dong (VND). 1 euro equivale a unoa 25000 VND. En todos los establecimientos turísticos se puede pagar en dongs. En muchos hoteles y restaurantes, también aceptan dólares. Nosotros, personalmente, casi no hallamos lugares donde pagar en euros. Lo normal en los hoteles y tiendas es encontrar las tarifas en dólares (para pagar en dongs el dependiente saca la calculadora y, lo más honradamente posible, hace el cambio correspondiente), mientras que en los restaurantes los precios suelen venir directamente en dongs.
Mi consejo es sacar dongs desde los cajeros automáticos que se encuentran por doquier y pagar siempre en dongs. Puede que a veces pierdas algo con el cambio dólar a dong, pero es sin duda lo más cómodo, pues viajas con una sola moneda, como harías en cualquier país de Europa. Los billetes más comunes son de 100000 VND, de color verde (4 euros), aunque también abundan los de 200000 VND, 50000 VND, 20000 VND , 10000 VND y 5000 VND. En un cajero lo normal es sacar dos millones de dongs (cerca de 100 euros), que servirán para unos cinco días de viaje.
Ejemplos de precios podrían ser:
- Botella de agua (1,5L): 8000 VND (30 céntimos). En zonas turísticas, entre 10000 y 15000 VND
- Hotel de calidad media-alta: 30 euros habitación doble.
- Comida en restaurante: entre 3 y 5 euros (con bebida)
Vacunas
Aunque ninguna es realmente obligatoria, las que nos aconsejaron desde sanidad exterior fueron: tétanos, fiebre tifoidea, hepatitis A y B y cólera. Para la malaria nos aconsejó el clásico Malarone, aunque nos dijo que en Vietnam sólo existe el mosquito en Sa Pa y delta de Mekong. Por otra parte, teniendo en cuenta que solo pica al amanecer y al anochecer (y a tales horas dormiríamos como benditos) al final decidimos no llevarnos las pastillas.
Visado
Hay mil informaciones en este sentido, pero nostros decidimos optar por lo más seguro (aunque también por lo más caro), que es sacarnos el visado desde la embajada de Vietnam en Madrid. Los impresos pueden descargarse por internet y hacerse todo por correo, aunque nosotros lo hicimos personalmente aprovechando que, aunque vivimos en Mallorca, tenemos familiares en Madrid. La embajada está en la calle Segre nº5 y el visado turista de una entrada (ojo si deseas visitar Angkor o ir a otro país, puede que necesites el visado de entrada múltiple) nos costó 60 euros cada uno. Tras entragar la documentación, te dejan una pegatina (el visado en sí) en el pasaporte ,que puedes ir a buscar al cabo de un mes.
También puede hacerse el visado en el propio aeropuerto de Hanoi, más barato, pero decidimos no exponernos ante cualquier situación. Era nuestro primer viaje a Asia y no teníamos mucha confianza por si surgía algun problema burocrático.
Turismo
Hay que señalar, por último, que Vietnam realmente es un país extremadamente masificado. A los 85 millones de personas que viven en el país, hay que sumar los miles de turistas que frecuentan, casi todos, los mismos lugares. La sensación en agunos lugares es realmente asfixiante. Ir a la estación de tren de Hanoi, o pasear (¿pasear?) por una calle céntrica puede ser un verdadero agobio para el que no esté acostumbrado, rodeado de gente por todas partes yendo y viniendo que, en muchos casos, además quiere llamar tu atención para venderte un producto turístico o un paseo en moto. Decididamente no es el viaje recomendado para los amantes de la soledad. Los lugares más turísticos como Ha Long o Sa Pa tambén son un hervidero de gente, tanto de vietnamitas como de turistas. Solamente encontraras algo de soledad si vas a los lugares que la gente apenas visita (como el parque natural de Bach Ma o la selva de Cuc Phuong), pues no disponen de tiempo material para completar la visita a todo el país (el 95 % del turista pasará muchos días en Saigón y delta del Mekong), así que son lugares de verdadero oasis y descanso si se busca algo de paz y silencio.

Cruzando las calles de Hue