En realidad el viaje nunca termina, lo soñado antes , se ejecuta y ya nunca se borra al regresar. Instantes, carcajadas, miradas, todo queda registrado para el viajero en el corazon, en una ruta que desde el sueño, pasando por lo imaginado, llego a pensarse, luego estuvo en los ojos, se alojo un tiempo en los demas sentidos y ahora ya no nos deja.
Para muchos de vosotros, viajeros, os incita a seguir llenando los espacios de ese corazon con nuevos viajes, a tierras y lugares nuevos, en nuestro caso, una vez Egipto lo lleno del todo y ya no cabe nada mas, por eso estamos aqui, para explicarlo.







