Después de terminar nuestra ruta por Mt Aspiring NP recorriendo el Rees Dart track con Cascade Saddle tocaba un cambio de aires. Mueller hut, en Aoraki/Mt Cook NP, es una cabaña a 1800 m de altura rodeada de las montañas más altas de NZ. Llevaba mucho tiempo queriendo hacerla, y de hecho lo habíamos intentado un par de veces sin éxito: la primera vez porque las condiciones del terreno y del tiempo no eran buenas y no íbamos suficientemente preparados, y la segunda porque hubo una ola de covid y nos tocó encerrarnos en casa. Pero a la tercera va la vencida, y no podíamos haber tenido más suerte con el tiempo esta vez.
La ruta es corta, poco más de 5 km desde el parking de Whitehorse Hill, pero de esas que te deja con la lengua fuera. El ascenso es prácticamente constante, y se suben más de 1100 m en esos 5 km. Esta ruta se ha vuelto muy popular, y de hecho hay mucha gente que hace la subida y la bajada en el día, sin dormir en la cabaña. Esto tiene muchas ventajas: puedes ir muy ligerito con una mochila solo para el día, no tienes que preocuparte de reservar la cabaña (que siempre está llena), y puedes elegir cualquier día de buen tiempo. Pero dormir en un sitio como ese, disfrutando del atardecer y el amanecer sin las hordas de gente que hacen la excursión en el día, y la posibilidad de admirar el cielo nocturno, hacían que para nosotros fuera mucho mejor opción pasar la noche arriba. La habíamos reservado meses antes, lo cual siempre es una lotería con el tiempo, pero es la única forma de asegurarse una cama ($45 por persona). Os recomiendo muy mucho que veáis el video del Mountain Safety Council que he puesto al principio para haceros una idea de cómo es la ruta, mucho mejor que con mis explicaciones...

Mt Cook y Lake Pukaki
Después de una noche de sueño reparador en una cama en condiciones en Twizel, a primera hora nos pusimos en marcha y enseguida vimos que no podía hacer mejor día. La carretera entre el lago Pukaki y Mt Cook NP es una de las más bonitas del país, con unas vistas que te dejan con la boca abierta, y aunque ya la habíamos recorrido varias veces, no pudimos evitar parar a hacer montones de fotos. Cuando llegamos a Mt Cook tuvimos que pasar por el centro de visitantes (que es como un pequeño museo sobre el alpinismo en NZ y la historia de Mt Cook, merece la pena dedicarle un rato) a registrarnos y recoger nuestros “tickets” para la cabaña. Dejamos el coche en el parking del camping de Whitehorse Hill (desde donde sale la famosa ruta del Hooker Valley) y entre unas cosas y otras no empezamos a andar hasta casi las 10 de la mañana, un poco más tarde de lo que me hubiera gustado. Nuestra primera parada nos desvió un poco del camino, porque nos acercamos a Kea Point para admirar las vistas de Mueller Lake, que es el lago que el Hooker Valley track bordea antes de llegar a Hooker Lake. A pesar de haber hecho el Hooker Valley track un par de veces, no nos habíamos asomado nunca a Kea Point. Tiene un pequeño mirador y magníficas vistas de Mueller Lake, Mt Cook y Mt Sefton.

Kea Point
Todo el camino hasta Kea Point, y un poco más adelante, es llano y sencillo, pero después de unos 2.6 km desde el parking empieza la subida. Y empieza de golpe y sin contemplaciones, con 2200 escalones para llegar a Sealy Tarns que hace que se la conozca como la “escalera hacia el cielo”. Lo bueno es que prácticamente desde el principio de la subida ya tienes vistas de los lagos, las montañas y todo el valle que tienes a la espalda, y puedes ir parando a respirar, beber agua y admirar la vista. Nos íbamos cruzando con gente que había pasado la noche en Mueller hut y estaban volviendo, y había también muchísima gente subiendo. Mucha más de lo que me hubiera imaginado, y es que está claro que esta ruta se ha vuelto hiper popular entre los turistas y hay muchísima gente que sube (ya sea a Mueller hut o solo a Sealy Tarns) y baja en el día.

Así de pequeñito se ve Kea Point desde arriba

Hooker Lake, Hooker Glacier y Mt Cook
Tardamos 2 horas en llegar a Sealy Tarns. Nos pareció un buen sitio para parar a comer algo y descansar, aunque no éramos los únicos con esa idea. Había muchísima gente pero conseguimos encontrar una piedra tranquila donde sentarnos, con unas vistas inmejorables:

Una comida con vistas

Sealy Tarns
Sealy Tarns se llama así porque son un par de tarns o lagos alpinos que reflejan las cimas nevadas de Mt Sefton (3151 m) y el Footstool (2764 m). A partir de aquí el camino se vuelve un poco más duro, o eso dicen. Los escalones desaparecen y a mí personalmente me parece más fácil subir sin ellos, así que a partir de aquí fui más a gusto, pero parece ser que la mayoría de la gente opina lo contrario. Las vistas siguen siendo de escándalo, y aunque es el mismo paisaje, con la altura parece que va cambiando, y se ven también los Sealy Tarns. El camino va subiendo, más o menos marcado, hasta llegar a una zona de rocas enormes, donde el camino desaparece y tienes que simplemente seguir los marcadores naranjas de roca a roca, hasta llegar a una última subida bastante empinada por piedrecitas pequeñas (scree).


Sealy Tarns desde arriba
El scree termina, por fin, en el ridge, donde el camino gira bruscamente a la izquierda (al sur). Es como que de repente la subida termina en la cresta de la montaña y te das de bruces con una caída vertical al otro lado que asusta. Hay unas rocas donde te puedes asomar y nos sentamos allí un rato a comer y hacer miles de fotos. Las vistas desde aquí son, para mí, las mejores de toda la ruta: la parte superior de Mueller Glacier y montones de glaciares más pequeños. Se veía incluso el pequeño punto rojo que es Sefton Bivvy, una cabaña muy sencilla construida en la base del Footstool y que los alpinistas usan como base para el ascenso al Footstool y a Mt Sefton. Tiene solo 4 camas y es la cabaña más antigua del parque (construida en 1917) y una de las más antiguas del país, y es la construcción original, lo cual, teniendo en cuenta dónde está, tiene mucho mérito. La ruta a Sefton Bivvy es más técnica y complicada que la de Mueller Hut, pero también se ha vuelto bastante popular, y si no fuera porque no se puede reservar, creo que me la apuntaría para el futuro. Las vistas desde allí deben ser igual de espectaculares, y ya solo por dónde está, colgada en el borde mismo de la montaña, tiene que merecer la pena el esfuerzo. Está tan aislada que el baño está un poco apartado de la cabaña y al aire libre, sin paredes de ningún tipo. Toda una experiencia, sin duda.

Sefton Bivvy



Las mejores vistas de la ruta
En este punto el camino gira bruscamente hacia el sur y después de otros 30 minutos de ascenso muy suave llegas a Mueller hut. Esta cabaña tiene 28 camas y entre abril y diciembre suele estar rodeada de nieve, algo que se nota en cuanto ves cómo está construida (bastante elevada del suelo) y la puerta que tiene (a prueba de avalanchas). No tiene chimenea (simplemente porque no hay madera alrededor), ni agua corriente dentro de la cabaña (porque las tuberías se congelarían en invierno), pero sí hay tanques de agua fuera. Tiene una cocina bastante grande y dos habitaciones separadas con camas corridas. En verano siempre hay un ranger, que es un puesto voluntario y muy disputado, y lo pide tanta gente que los turnos son de solo una semana.

Mueller hut…

… y las vistas desde Mueller hut
En total tardamos 4h en recorrer los 7km hasta la cabaña desde el parking (más el tiempo que paramos a comer), incluyendo el desvío a Kea Point. Cuando llegamos vimos que había algo de nieve en la base de la cabaña, y cogimos un poco para poner a enfriar las coca colas que habíamos subido. Cuando solo tienes que cargar con comida para una noche, puedes darte el lujo de llevar unas patatas fritas y algo de beber
Como era bastante pronto, y hacía tan buen día, nos animamos a hacer la subida a Mt Ollivier, la cima que hay justo detrás de Mueller hut. Son solo 100 metros de ascenso (1 km de recorrido) en unos 40 minutos, y el pequeño esfuerzo merece la pena porque las vistas te dejan con la boca abierta. El camino está marcado con cairns (montoncitos de piedras) y es bastante sencillo, aunque vas constantemente entre rocas y hay que tener buen equilibrio, y a veces necesitas usar las manos para subir.




Desde Mt Ollivier
Volvimos a la cabaña a bebernos nuestras coca colas heladas (que nos supieron a gloria bendita) y nos dimos una vuelta por los alrededores, viendo lo bien que se lo pasan los múltiples keas que pululan por allí.

Mt Cook y Mueller Hut

Se ven muchos keas en Mueller hut
Según bajaba el sol bajaba también la temperatura y se iban metiendo las nubes, que ayudaron a que la puesta de sol fuera preciosa. Esa noche, después de cenar, nos animamos a salir cuando ya era noche cerrada a disfrutar del cielo nocturno, ya que afortunadamente las nubes se acabaron dispersando. La cantidad de estrellas que había era increíble. Es un sitio maravilloso para astrofotografía, y si tienes suerte y pillas una aurora, debe ser alucinante. He oído historias de un ranger en particular que ofrece charlas por la noche explicando las estrellas y el cielo… Lo único malo es que cuando volvimos a la habitación estaba ya todo el mundo durmiendo, y debieron acordarse de toda nuestra familia. Definitivamente, si te gusta acampar, este sitio es difícil de mejorar, y además así no molestas a nadie.


Atardecer…


…cielo nocturno…
Y ya que estábamos allí, no íbamos a perdernos el amanecer, que fue incluso más espectacular que el atardecer. Me animé a subir a Mt Ollivier, no hasta arriba sino solo unos 10 ó 15 minutos de ascenso, lo suficiente para tener vistas del valle a mis pies. Tuve la gran suerte de que había inversión térmica y se había formado un mar de nubes que cubría todo el valle, con las montañas asomando a lo lejos. Casi toda la cabaña se levantó a ver el amanecer (creo que todos menos mi santo esposo), y no era para menos. Me tiré allí casi una hora, en silencio, disfrutando del espectáculo, y gracias a la inversión térmica no hacía tanto frío.



… y amanecer
Después de desayunar y recoger emprendimos la bajada, pero no sin antes hacer otras tropecientas fotos a la cabaña y sus alrededores: la luz a primera hora es mucho más “favorecedora”. Justo pasadas las 9 estábamos ya en marcha.




Mueller hut… y su baño
Cuando llegamos al punto donde habíamos comido el día anterior, justo antes de empezar la bajada por la pendiente de scree, vimos que las nubes empezaban más o menos ahí, y las vistas eran muy diferentes a lo que habíamos visto el día anterior:

Hicimos casi toda la bajada metidos en la nube, y la verdad es que es una pena porque no se veía absolutamente nada. Había muchísima gente subiendo ya, y les íbamos dando ánimos y diciendo que en cuanto pasaran las nubes la cosa mejoraba mucho. Por el camino vimos un pájaro que no habíamos visto nunca, y al que teníamos ganas: el diminuto (mide sólo 10 cm) rock wren o pīwauwau, que es el único pájaro verdaderamente alpino de NZ, y fue declarado pájaro del año en 2022 en la competición que organiza todos los años la organización de conservación medioambiental Forest & Bird. Una monada de pajarillo.

Rock wren
Tardamos sólo 2.5 horas en bajar los 5 km desde la cabaña hasta el parking (sin el desvío a Kea Point esta vez). No salimos de las nubes hasta que estábamos prácticamente abajo del todo, y las vistas eran definitivamente muy diferentes a las del día anterior. No podíamos haber tenido más suerte.

Igualito que el día anterior…
Esta excursión es una pasada, tanto si haces noche arriba como si no. Y entiendo que muchos turistas no vengan preparados para dormir en cabañas, pues hay que traer una mochila en condiciones, saco de dormir, planear con tiempo y reservar, etc, pero que no puedan resistirse a hacer la subida y bajada en el día. Un día largo pero perfectamente posible, y la recompensa es enorme. Sigo pensando que el Tongariro Crossing es la mejor ruta de día completo del país, pero le ha salido dura competencia con esta. A mí personalmente las vistas de las montañas, los glaciares y los lagos me dejaron con la boca abierta, y me atrevería a decir que esta es la mejor excursión de una noche que se puede hacer en NZ.