21 de octubre
Me desperté para las 6:30 y a las 7:00 ya estaba duchado y preparado. Pedí el depósito en recepción y no hubo ningún problema, ni subieron a la habitación, ni nada. Voy al central market y tuve que dar dos vueltas para encontrar la estación de autobús de nuevo, tuve que esperar hasta las 8:10 o así y una señora dijo algo que supuse que era Kampot porque era la hora y la gente le daba el ticket. El “bus” era otra furgoneta, esta vez llena de pegatinas de una bebida como si la patrocinasen, lo malo que había pegatinas incluso en las ventanas con lo cual apenas podías ver nada. La furgoneta era bastante vieja y hacía ruidos pero al menos no íbamos mucha gente y me pude agenciar dos asientos. El camino horrible, baches, polvo, etcétera. Además fuimos por Kemp para dejar a gente, con lo que tardamos al final más de cuatro horas con la parada de descanso que se suele hacer, donde compré un refresco por 3.500 rieles.
Una vez en Kampot me puse a buscar alojamiento por booking ya que no sabía dónde me iba a dejar la furgoneta y un Tuk tukero no paraba de agobiarme. Esta vez en vez de coger el alojamiento por booking iría hasta allá y lo cogería in situ para que me saliera más barato. El alojamiento elegido estaba a solo un kilómetro se lo enseñé al Tuk tukero y le dije “cuánto” va y me dice 3 dólares, ahí te quedas pringao. 3 dólares un kilómetro ¿estamos locos? lo hago yo en 15 minutos andando que no es nada. Me puse en camino y se acerca y me dice 1 dólar, le dije que se pirara que no lo necesitaba para nada.
Al llegar al alojamiento me sorprendió bastante, todo estaba hecho un Cristo y lleno de mierda de pelo de gato y de perro, cagadas de gato encima de la barra del bar, etcétera…. Dos chicos que andaban por ahí sentados llamaron al propietario que salió con una pitón (serpiente no penséis mal) entre las manos, más interesante no se podía poner la cosa, que si la había comprado ayer y la quería soltar en la naturaleza o algo así, no lo entendí muy bien. Le dije que quería dos noches en habitación privada (en Booking estaba a 22 dólares las 2 noches), uno de los chicos me enseñó la habitación escaleras arriba. Esta, a diferencia de lo de abajo, estaba limpia y era casi un apartamento, muy muy grande. Al bajar le dije que bien, que cuanto era, va y me dice 15 dólares y yo pensando bien me ahorro 7 dólares. Voy a apagar y dice total 30 dólares y le digo es que mira macho que en Booking tienes esta oferta no me lo vas a poner un 50% más caro porque no y con 20 dólares al final hice las dos noches.
Dejo las cosas y salgo a ver el pueblo. En caso de venir a Kampot el alojamiento es mejor cogerlo cerca del río y por debajo del puente que es la zona de bares y restaurantes, aparte de esto el pueblo no tiene nada de especial. Fui a comer a un indio el masala twisted India Jalal 46.000 rieles la comida, muy bien comer hasta hartarme y más. Al terminar di una vuelta por la zona pero se nota que aquí todavía no ha llegado el turismo post-covid, había muy poca gente. Volver al alojamiento sobre las 15:00 y a mitad de él empezó a llover. Me refugié debajo de un pequeño cobertizo y de repente aquello se convirtió en una tormenta de aguacero con rayos cayendo sobre el pueblo. Casi una hora estuve debajo de aquel tejadillo hasta que amainó y viendo que no iba a salir más en todo el día compré un bollo 4.300 rieles en un puesto y una Coca-Cola 2500 rieles en otro. fin del día.
Nomad working space, Kampot. 20 dólares 2 noches.
La recepción que está al aire libre estaba llena de mierda, literalmente. La habitación un piso más arriba estaba muy bien, parecía un apartamento aunque la limpieza del baño dejaba un poco que desear. La ubicación es mala, está lejos de todo. A ver… me quedó la sensación de que el tío me quiso timar de mala manera, aunque no creo que sea mala persona ya que me ayudó con varias cosas y me dio buenos consejos, pero, no volvería a cogerlo.
22 de octubre
Me despierto sobre las 7:00 y antes de las 8:00 bajo a la entrada del alojamiento. No hay nadie para preguntar por dónde alquilar la moto así que me ando los 2 kilómetros hasta la zona de restaurantes y en la primera guesthouse que pregunto me dan una por 20.000 rieles. Lo primero echar gasolina 12.000 rieles y luego puse dirección a la Phnom Chhngok cave, que tiene una pequeña y antigua capilla y es lo único que quiero ver de verdad por aquí.

La carretera no tenía mucho bache ni agujeros pero tenía mucha piedrita y estaba llena de polvo, al salir de ella para dirigirme a la cueva (todavía a kilómetros de ella) había zonas que eran un completo barrizal por la tormenta de ayer. En algún punto casi doy la vuelta pero al final preferí llenar la moto de barro hasta arriba. Cuando llego a la cueva dos chicos muy “majos” me cuidan la moto por un dólar pero les di 5.000 rieles. Debido a las lluvias el “río” que hay antes de la cueva se ha desbordado y el camino a la cueva era una laguna de hasta medio metro de profundidad. Al pasar por delante de la taquilla no había nadie así que subí escaleras para arriba. No mucho más allá aparece la cueva con el pequeño templo en su interior. Aparte de esto la cueva no va mucho más allá, excepto por un agujero en la pared izquierda que va abajo y no se ve que se pueda bajar por él, así que ni lo intento. Al volver y pasar por delante de la taquilla sí que es del guarda ahora y me pide de las 5.000 rieles de la entrada. Atravesar de nuevo el río desbordado y coger la moto.

Pongo dirección a Kep, por el camino veo una caseta donde arreglan motos que también tiene lavadero (una manguera) y para allá que voy a que la limpien de barro. Me costó un poco que me entendieran, pero el lavado fue muy bueno con jabón y cepillo y finalmente trapo y pistola de aire para secarla, además me dieron una botellita de agua todo por 5.000 rieles. Al llegar a Kep puse rumbo a la playa pero aquello está lleno de casetas donde se come que hay que atravesar para llegar a la playa con lo cual es más o menos privada, así que no pude llegar. Además tampoco hay zonas para aparcar la moto a no ser que vayas a comer a uno de ellos, te ponen pegas por todo. Tiré para adelante casi hasta el puerto, por allá no hay chiringuitos o están cerrados por la falta de turismo por la covid, pero aquí no hay playa. Sacar un par de fotos y rumbo a Coconut Beach que está al otro lado de Kampot la carretera tiene bastante polvo y es imposible ir detrás de camiones grandes porque vas comiendo arena literalmente, hay que adelantarlos. Llego a Kampot cruzo el primer puente y a cruzar al segundo (Entanou bridge, que es solo de motos) y seguir el camino me doy cuenta de que es todo grava y no me apetece hacer 6 km por un camino así. Me doy la vuelta y dejo la moto ya que no quiero utilizarla más, aunque todavía sea pronto sobre la 13:30.
Busco un sitio para comer, el Yumi pizza, una pizza mediana dos coca-colas y un batido banana 9,5 dólares pagué con un billete de 50.000 rieles y tardaron horrores en traerme el cambio así que la propina que fuese a dejar fue directamente a mi cartera, total comida 40.000 rieles. Para las 14:00 me vuelvo andando al alojamiento para descansar y darme una ducha, a la noche salgo a por una botella de agua y una Coca-Cola 4.500 rieles. Fin de día.
Nomad working space, Kampot. 20 dólares 2 noches.
23 de octubre
A las siete me levanto y para las 8 bajo a la recepción del alojamiento. Ethan, el propietario, me lleva a la estación de tren para comprar el boleto a Sihanoukville pero llegamos a las 8:15 y hasta las 8:30 como pronto no abren. Aprovechamos y vamos al mercado a hacer la compra para el desayuno. El mercado no está hecho para turistas pasillos estrechos y techos plásticos muy bajos, tenía que agacharme en bastantes partes, eso sí, es un mercado verdadero con animales vivos y donde puedes encontrar de todo. Una vez terminadas las compras volvimos a la estación y compré el billete de tren Kampot – Sihanoukville por 25.000 rieles y volvimos al alojamiento a por mis mochilas. Instalo “passapp” en el móvil por recomendación de Ethan, es como el uber camboyano, y pido un tuk tuk para que me lleve hasta la estación de tren 9.500 rieles.

Allá esperando el tren conocí a dos tipos, un francés y un suizo con los que estuve todo el día ya que ellos también iban a Koh Rong. El tren llegó un poco tarde y aunque eran solamente dos vagones cupimos todos los turistas que andábamos por allá que éramos bastantes, más de una veintena. El viaje en tren fue de los mejores desplazamientos que he hecho en estas vacaciones muy recomendado. Llegamos bien de tiempo a Sihanoukville y decidimos ir andando hasta el puerto que está como a un kilómetro de la estación de tren mientras dábamos largas a los tuk tukeros. El camino está bien, es carretera y a mitad de él se va por un parque por debajo de los árboles. Al llegar al puerto hay que entrar dentro para comprar el ticket de ferry hasta Koh Rong, hay varias agencias pero nosotros fuimos a “Buba Sea” porque el francés la había comprado por internet en ese lugar y además parece ser que es la única que sale a las 14:30 en vez de a las 15:00. Esta agencia está de las últimas si no la última en el puerto. Entramos, compramos el ticket que es ida y vuelta por 25 dólares y dejamos la mochila allá tirada en suelo mientras vamos a hacer tiempo hasta las 14:30. Salimos del puerto y subimos la calle por donde habíamos venido, allá hay un restaurante donde nos quedamos a comer. La comida y el precio genial 25.000 rieles pasta con gambas y dos cervezas. Llegamos de los últimos cuando volvimos de nuevo a Buba Sea pero sin problemas. Hay dos barcos el que va a Koh Rong y el que va a la Koh Rong Sanloem, te preguntan a cuál de las dos islas vas antes de montar.
Una vez llegados a Koh Rong, el barco para en dos puertos, con lo que tienes que decir cuál es tu alojamiento para que te dejen en el más cercano. El puerto principal es la segunda parada y en algo más de cuarenta minutos llegamos. Cojo la mochila y busco mi alojamiento Sweet jungle bungalows. No puede ser muy difícil porque el pueblo solo tiene dos calles, tengo que subir la que lleva hacia arriba y cuando vea el cartel del alojamiento torcer a la izquierda pasar por una chabolada como si aquello fuese zona de guerra y entre los árboles más adelante se encuentran los bungalows. Fui a recepción y pagué 29 dólares por dos noches, me dieron el último bungalow casi arriba de la montaña. Es bastante trabajo subir y bajar todo el camino, mi bungalow tiene mogollón de grietas y agujeros por donde se vuelan los insectos con lo que hay mosquitos aunque la cama tiene mosquitera contra el calor tienes un simple ventilador así que creo que hay mejores sitios para alojarse en vez de este. En recepción compré un tour para mañana, haré snorkeling, barbacue, fishing y plancton bioluminiscente por 15 dólares. Una vez dejadas las cosas en el cuarto cogí la bolsa de ropa sucia y busque una lavandería ya que en el alojamiento no tienen este servicio. A mitad de la calle principal hay una pequeña tienda de comida- bebida con servicio de lavandería. En la lavandería dejé un kilogramo de ropa y compré una Coca-Cola y un agua grande 14.000 rieles todo.

A la noche salí a cenar con el francés y el suizo al White Rose, calamar con pimienta de Kampot y unas verduras con arroz más dos cervezas 22.000 rieles la cena. Tardaron bastante en traernos la comida y tampoco estaba muy allá, pero no hay mucho donde elegir. Al acabar nos fuimos cada uno a su alojamiento ya que el cielo estaba chungo, empezaron a sonar truenos y por noche cayó de lo lindo. El bungalow entero se estremecía por la fuerza del ruido de los truenos. Aunque conseguí dormir hasta las tres de la noche, hora en la que aparecieron mis vecinos brasileños haciendo ruido y dando la coña durante media hora. Fin.
Sweet jungle Bungalow, Koh Rong. 29 dólares 2 noches.
El bungalow era muy rustico, todo madera con algún espacio entre madera y madera en algún punto por donde podían entrar insectos, por eso la cama tiene una mosquitera. Nada que ver con las fotos que te enseñan….De espacio estaba muy bien al igual que el baño, pero solo disponía de un ventilador para amortiguar las calurosas noches. Entre que me dieron el último bungalow (el más lejano a la entrada) y que a la noche vino gente gritando y me despertó, buscaría algún otro sitio de volver aquí.
24 de octubre
Aparte de los monos humanos de esta noche, a las 6 de la mañana han aparecido monos de verdad para jugar en el tejado de mi bungalow con lo cual me han despertado. Hoy tengo el tour a las 13:00 con lo que tengo toda la mañana libre y sin nada que hacer. Bajé a recorrerme la playa del pueblo que aunque es de arena blanca y fina tiene bastante basura (puede que sea de la tormenta de ayer) además de muchas charcas de agua estancada. De vuelta paro en la lavandería de ayer, compro bollos y agua por 6000 rieles y pregunto por mi colada pero hasta las 17:00 no estará lista. Vuelvo al alojamiento me ducho y descanso un montón de horas hasta las 13:00 ya que en este pueblo no hay nada que hacer. Bajo a recepción y el capitán llega sobre la 13:10 para llevarme en moto hasta el puerto aunque eso lo podía haber hecho yo andando.
En el puerto está esperando el barco con más gente dentro, seríamos 13 personas más capitán y ayudantes. Primero fuimos a la pequeña isla que está en frente del pueblo (Kaoh Toch) a hacer snorkel. El fondo marino está muy bien con un montón de corales y esponjas aunque la mayoría de colores son apagados.

No mucha fauna marina pero sí que vi una babosa blanca muy chula. La profundidad entre dos y medio a cuatro metros donde se encuentran los corales. Estuvimos por allá un par de horas y después fuimos a pescar un poco más allá pasado del pueblo. Nada de cañas solo hilo de pescar plomo y anzuelo, además no había suficiente para todos yo no pesqué nada pero sí que sacaron como 20 peces. Luego pusimos rumbo a Long Beach para comer allí un tupper de arroz con verduras a la plancha un ala de pollo y los peces pescados. Comimos en el barco no bajamos a la playa para ello, luego sí que nos dejaron tiempo para bañarnos, andar por la playa y se supone que ver la puesta del sol pero las nubes lo impidieron. Ya oscureciendo fuimos al puerto en obras que está al lado del pueblo (royal group pier en google maps). Aquí estuvimos hasta que se hizo de noche completamente para ver el plancton bioluminiscente. Al igual que en Costa Rica teníamos que saltar al agua y movernos por el agua para verlo, pero la concentración aquí era mucho mayor que cuando estuve en Costa Rica. Incluso desde el barco se podía apreciar con la gente nadando y mientras estuve en el agua el plancton se quedaba atrapado entre los pelos de mis brazos, estuvo muy bien. Vuelta al puerto y fin del tour.

Ya eran tarde las 19:15 de la noche, subir al bungalow coger la cartera con el papel de la lavandería, bajar a la lavandería a por la ropa, subir con la ropa otra vez al bungalow, ducharme, cambiarme y finalmente ir al white Rose a cenar. Teniendo en cuenta que mi bungalow es el último de todos es bastante ejercicio. En el White Rose pedí una hamburguesa pero no lo aconsejo, no estaba muy allá, y al rato apareció el suizo y allí estuvimos cenando y tomando cervezas, total de la cena 24.000 rieles. A la vuelta al bungalow cogí otros 8 bollos pequeños 4.000 rieles y fin del día.
Sweet jungle Bungalow, Koh Rong. 29 dólares 2 noches.
