Os pongo una foto del atardecer de la noche anterior, que no me cabía en la etapa de ayer.

Ovita se caracteriza por la variedad de antílopes que tiene. Prácticamente no tiene depredadores. Y digo prácticamente porque hay alguna hiena en la granja, pero son muy muy complicadas de ver. Ese día queríamos hacer un "game drive" (un safari de toda la vida) temprano por la mañana, y después queríamos hacer uno de los dos recorridos a pie que se pueden hacer. Había uno de 11km de recorrido y otro de 6. Como no teníamos nada más que hacer ese día (la granja tampoco ofrece muchas más opciones), decidimos hacer el de 11km para llenar el día.
Empezamos el game drive de la mano de la madre y padre de Heiko, los fundadores de la primera granja de Namibia dedicada al turismo en 1980 (o eso pone en su web). Durante dos horas y media fuimos recorriendo parte de la granja mientras nos explicaban las diferentes zonas, las diferentes características de los animales que íbamos viendo...



Acabamos la visita acudiendo a uno de los lagos que hay en la granja durante la estación seca y pudimos ver cocodrilos e hipopótamos. Según dicen, los únicos del país hasta llegar al Caprivi, en el norte.

Cuando terminamos, hicimos la comida en el camping gas y, sobre las dos, una vez comidos, nos pusimos en marcha con la ruta. La idea de empezar a la peor hora del día era que no se nos hiciese de noche. Calculamos que tardaríamos unas 3 horas en hacerla, y queríamos ir con tiempo de sobra por si parábamos a hacer fotos. Fue un error por varios motivos.
El primero el calor. Eran las horas de más calor del día y por tanto, además de ser las peores para andar, son las horas en las que los animales muestran menos actividad. En las tres horas que estuvimos andando apenas vimos un Oryx y un par de antílopes pequeños.
Llegamos sobre las cinco al camping, y tras hacer unas gestiones, decidimos hacer un par de km de la ruta corta de 6km y volver (no nos daba tiempo a hacerla entera porque era cerca de las 18:30 que es cuando anochece). Al ser más tarde y hacer menos calor, vimos un poco más de actividad. Pero según nos explicó Heiko al día siguiente, al ir a pie, los antílopes nos ven como depredadores y huyen mucho antes que si nos acercamos en coche, por lo que, apenas nos veían, salían corriendo y no fueron experiencias para recomendar.
El game drive de la mañana estuvo bastante bien, porque todavía no habíamos hecho ningún otro en ninguna otra granja. Pero mientras escribo esta etapa, y con más parques y granjas vistos a día de hoy, recomiendo hacerla antes de ir a Ethosa o Otjiwa (e igual en el caso de Erindi u Okonjima u otras granjas con más variedad) o posiblemente sepa a poco y decepcione.
Por la noche tuvimos un cielo estrellado espectacular, pues la luna de las noches anteriores, que iluminaba bastante el cielo, cada vez iba saliendo más tarde y nos permitió realizar esta foto antes de acostarnos.

Respecto al camping estaba bastante bien. Electricidad, agua caliente, leña gratis y un techo para parar el viento.