Día 7 de diciembre:
Este día me tocaba hacer la excursión al sitio arqueológico de Toniná y a la cascada del Corralito.
La excursión la había contratado con Syctravel, porque el precio en el caso de que fuese en modo privado era bastante más barato que con otras agencias, existiendo la posibilidad de tour compartido con al menos 2 personas.
Me recogieron a las 7 y el conductor me preguntó si no había más personas, y que en ese caso tendría que pagar por 2, cosa que ya tenía asumida. Mi sorpresa fue cuando paramos en otros alojamientos para recoger a 2 personas más, así que al final íbamos a ser 3. Pregunté al conductor si no me devolverían la mitad del dinero y la respuesta fue que no, que el tour se organizaba con al menos 4 personas (los otros dos más las dos plazas por las que había pagado yo).
Probablemente la agencia con la que contraté era una mera intermediaria con unas condiciones y la agencia que organizaba el tour realmente era otra distinta, con diferentes condiciones de realización, pero a mí no me hizo ni puñetera gracia.
El sitio arqueológico está en las cercanías de Ocosingo (a unos 11 km) y se tarda en llegar unas 2 horas y media desde San Cristóbal.
La carretera es de un solo carril en cada sentido, no está en muy buen estado en algunos tramos y es de montaña, con desniveles y muchas curvas. Si a eso se le añaden los topes y los camiones que circulan que son del siglo pasado y están que se caen a cachos, pues se justifican las 2 horas y pico. Además, estábamos en los días previos a la fiesta grande de la Virgen de Guadalupe (12 de diciembre) y nos encontramos a unos cuantos antorchistas que se dirigían a Ocosingo.
yucatantoday.com/antorchistas/
Iban subidos en la parte trasera de varias camionetas, adornadas con globos de múltiples colores y flores, algunas de ellas también con sirenas con sonido de un coche de policía. ¡Menudo escándalo! Unas cuantas de estas hubo que adelantar. También vimos hombres corriendo por la carretera con una antorcha y haciendo relevos. Algunos a caballo creo igualmente que eran antorchistas.
Hicimos una parada para desayunar en Ocosingo, en un bar donde el desayuno era un buffet reducido. Luego, tardamos otra media hora en llegar al sitio arqueológico de Toniná.
Ya de por sí la ubicación es llamativa al estar rodeado de paisajes boscosos y prados del valle de Ocosingo. Como otros sitios arqueológicos en México, el itinerario por el lugar está restringido y el museo del sitio cerrado.
La excursión la había contratado con Syctravel, porque el precio en el caso de que fuese en modo privado era bastante más barato que con otras agencias, existiendo la posibilidad de tour compartido con al menos 2 personas.
Me recogieron a las 7 y el conductor me preguntó si no había más personas, y que en ese caso tendría que pagar por 2, cosa que ya tenía asumida. Mi sorpresa fue cuando paramos en otros alojamientos para recoger a 2 personas más, así que al final íbamos a ser 3. Pregunté al conductor si no me devolverían la mitad del dinero y la respuesta fue que no, que el tour se organizaba con al menos 4 personas (los otros dos más las dos plazas por las que había pagado yo).
Probablemente la agencia con la que contraté era una mera intermediaria con unas condiciones y la agencia que organizaba el tour realmente era otra distinta, con diferentes condiciones de realización, pero a mí no me hizo ni puñetera gracia.
El sitio arqueológico está en las cercanías de Ocosingo (a unos 11 km) y se tarda en llegar unas 2 horas y media desde San Cristóbal.
La carretera es de un solo carril en cada sentido, no está en muy buen estado en algunos tramos y es de montaña, con desniveles y muchas curvas. Si a eso se le añaden los topes y los camiones que circulan que son del siglo pasado y están que se caen a cachos, pues se justifican las 2 horas y pico. Además, estábamos en los días previos a la fiesta grande de la Virgen de Guadalupe (12 de diciembre) y nos encontramos a unos cuantos antorchistas que se dirigían a Ocosingo.
yucatantoday.com/antorchistas/
Iban subidos en la parte trasera de varias camionetas, adornadas con globos de múltiples colores y flores, algunas de ellas también con sirenas con sonido de un coche de policía. ¡Menudo escándalo! Unas cuantas de estas hubo que adelantar. También vimos hombres corriendo por la carretera con una antorcha y haciendo relevos. Algunos a caballo creo igualmente que eran antorchistas.
Hicimos una parada para desayunar en Ocosingo, en un bar donde el desayuno era un buffet reducido. Luego, tardamos otra media hora en llegar al sitio arqueológico de Toniná.
Ya de por sí la ubicación es llamativa al estar rodeado de paisajes boscosos y prados del valle de Ocosingo. Como otros sitios arqueológicos en México, el itinerario por el lugar está restringido y el museo del sitio cerrado.

Lo más relevante es el centro ceremonial que se extiende sobre una gran pirámide con varias plataformas o niveles en los que hay palacios, templos y tumbas.

Como datos significativos, Toniná fue la ciudad maya que derrotó a la ciudad de Palenque y por otro lado, tiene la estructura más grande de Mesoamérica, dado que el centro ceremonial alcanza una altura de unos 80 metros sobre la Gran Plaza.
Su apogeo fue en el Período Clásico, entre los siglos VII y IX, coincidiendo en época con otras ciudades como Tikal, Copán, Uxmal, aparte de la citada Palenque.

No fue una visita que me terminase de gustar, por varios motivos:
- Al ir con muletas no fui capaz de subir hasta el nivel más alto de la pirámide y con todo creo que sólo me faltaron 2 ó 3 niveles, por lo que probablemente me dejé bastantes lugares sin ver del centro ceremonial.
- A menos que estuvieran en lo más alto, eché en falta paneles explicativos, habiendo visto sólo uno al pie de la Gran Plaza, pero que sólo daba información genérica de Toniná, no tanto centrándose en las diferentes edificaciones del sitio arqueológico.
- Relacionado con lo anterior, cierto es que había algún guía a la entrada, pero al hablar sólo en español no lo cogimos, ya que de las 3 personas que íbamos en el tour 2 de ellas eran anglo parlantes.
En definitiva, o se lee previamente bastante sobre Toniná o mejor coger un guía.
- Al ir con muletas no fui capaz de subir hasta el nivel más alto de la pirámide y con todo creo que sólo me faltaron 2 ó 3 niveles, por lo que probablemente me dejé bastantes lugares sin ver del centro ceremonial.
- A menos que estuvieran en lo más alto, eché en falta paneles explicativos, habiendo visto sólo uno al pie de la Gran Plaza, pero que sólo daba información genérica de Toniná, no tanto centrándose en las diferentes edificaciones del sitio arqueológico.
- Relacionado con lo anterior, cierto es que había algún guía a la entrada, pero al hablar sólo en español no lo cogimos, ya que de las 3 personas que íbamos en el tour 2 de ellas eran anglo parlantes.
En definitiva, o se lee previamente bastante sobre Toniná o mejor coger un guía.

Estuvimos unas 2 horas, tras lo cual iniciamos el camino de retorno hacia San Cristóbal, parando en las cascadas de Corralito.

Un sendero va bajando junto a un río que tiene sucesivos saltos de agua pequeños, hasta llegar al último que sí que es más considerable. Se forman unas pozas de agua en las que es posible bañarse.

No es que sea espectacular, pero no deja de ser bonito y se tarda media hora como mucho si se entretiene uno con las fotos.
Ésta fue la última parada y ya hicimos el resto del viaje hasta San Cristóbal de las Casas de un tirón. Por curiosidad me entretuve en contar los topes desde Toniná hasta San Cristóbal. Unos 250.
Por la noche, cené en el mismo hotel. El servicio de habitaciones que ofrecía era de comida preparada por el restaurante El Secreto, del hotel Casa del Alma. La hora límite es hasta las 22:00.
Se trata de cocina regional más elaborada. Pedí lo siguiente (la bebida del propio hotel Casa Santa Lucía):
- Agua de mandarina
- Salpicón tuxtleco
- Róbalo de Los Altos
- Buñuelos chiapanecos
La comida la sirven en la vajilla del propio hotel.
Ésta fue la última parada y ya hicimos el resto del viaje hasta San Cristóbal de las Casas de un tirón. Por curiosidad me entretuve en contar los topes desde Toniná hasta San Cristóbal. Unos 250.
Por la noche, cené en el mismo hotel. El servicio de habitaciones que ofrecía era de comida preparada por el restaurante El Secreto, del hotel Casa del Alma. La hora límite es hasta las 22:00.
Se trata de cocina regional más elaborada. Pedí lo siguiente (la bebida del propio hotel Casa Santa Lucía):
- Agua de mandarina
- Salpicón tuxtleco
- Róbalo de Los Altos
- Buñuelos chiapanecos
La comida la sirven en la vajilla del propio hotel.
