Hoy destinaremos todo el día a visitar uno de los parques más espectaculares de Utah: Bryce Canyon.
Además de ser uno de los más prácticos para cualquier tipo de visitante.
Dispone de múltiples miradores que tienen parking a pocos metros y ofrece recorridos de todo tipo de niveles de dificultad. Imposible obtener mejores vistas con menor esfuerzo.
Se caracteriza por tener estas columnas de roca llamadas “hoodoo” (se pronuncia “judu”).
Estas peculiaridades geológicas están formadas en 3 sencillos pasos y 50 millones de años:
En el inicio de los tiempos, esto era un lago, en el que muy poco a poco se fue depositando polvo y tierra.
En un momento dado, dos placas tectónicas subterráneas chocaron y crearon una meseta enorme.
Y a partir de ahí, minuto a minuto, año a año y milenio a milenio, esta meseta se ha ido erosionando dejando a la vista estas increíbles columnas de roca.
Si queréis saber más, la web del parque lo explica mucho mejor.
En Zion, sólo hay un pequeño recorrido que no está cubierto por la ruta de autobús.
Dicho esto, entramos en el parque bien temprano.
Aparcamos en el parking del mirador Sunrise Point y están bajando hordas de visitantes que acaban de ver la salida del sol. (Al atardecer se pondrá a reventar el Sunset Point
Todos los miradores tienen su parking para coches, y muchos de ellos tienen baños y fuentes de agua.
Desde aquí inicia el recorrido más recomendable del parque (según ellos mismos), llamado Queen’s Navajo Combination Loop.
Se empieza descendiendo por el Queen’s Garden, llamado así porque al final se encuentra una roca que parece la Reina Victoria (en un panel hay una foto de una estatua suya y sí que le vemos la semejanza).
El recorrido fácil acabaría aquí, dando media vuelta, pero para hacer la ruta circular, hay que seguir descendiendo por el valle para llegar a conectar con la subida del Navajo Loop.
Si ya es espectacular ver los hoodoos en forma de torres y pináculos desde arriba, estar en medio de ellos es una experiencia aún mejor.
La subida es lo más durillo, se trata de una cuesta super empinada en zigzag para llegar al Sunset Point.
A partir de aquí, el camino que conecta Sunset Point con Sunrise Point, de regreso al coche, es llano, asfaltado y con unas magníficas vistas, así que, ¡pan comido! En total hemos tardado 1 hora y 40 minutos.
Ahora ya están los shuttles en funcionamiento, así que tomamos el que nos deja al mirador más alejado de todos, el Bryce Point.
Las vistas son fenomenales desde cualquier punto, no hay error posible en este parque.
Desde Bryce Point caminaremos por el Rim Trail, prácticamente llano, es decir, sin mayor dificultad, eso sí, siempre al borde del barranco
Aquí decidimos tomar el coche para realizar la Scenic Drive.
Vaya, empieza a llover.
La idea de la carretera escénica es recorrerla del tirón hasta el final (unos 35 minutos) y luego ir realizando las paradas en los miradores. El punto más alejado es Rainbow Point.
Esperamos un rato en el coche por si se digna a salir el sol y nos regala un arco iris para hacer honor al nombre del mirador, pero nada. Lluvia y lluvia.
La siguiente parada la hacemos en el Natural Bridge, se ve perfectamente desde el mirador, sin requerir nada de caminar.
A la hora de comer regresamos al hotel a esperar a que mejore el tiempo. ¡Y efectivamente mejora!
Por la tarde, ya para gastar las últimas energías, realizamos el recorrido Tower Bridge, llamado así porque al final hay un arco que puede tener cierta semejanza a su homónimo de Londres.
Son casi 5 kilómetros en los que descendemos a la profundidad del valle, donde se encuentra esta curiosa formación natural, para deshacerlos por el mismo camino. Con un desnivel de 230 metros, lo consideraría ligeramente agotador.
Y así acabamos el día, hoy se empieza a notar el cansancio. Cenamos algo en el hotel y a dormir pronto.