Desde nuestro alojamiento en Fontana había una hora y media de viaje por carretera hasta el parque nacional Joshua Tree, ero tardamos un poco más ya que aprovechamos para ir a comprar provisiones ya que en el parque no hay tiendas ni bares.
Llegamos al centro de visitantes donde nos hicimos con un mapa del mismo y compramos la tarjeta America the Beautiful que es el pase anual para los parques nacionales de todo el país. Cuesta 80 dólares y es válido para todos los ocupantes del vehículo.
El parque nacional Yoshua Tree es llamado así por el árbol del mismo nombre, una especie de la familia de las yucas que es endémica de esta zona. El nombre fue puesto por los mormones que, tras cruzar el río Colorado, se encontraron con estos árboles cuyas ramas dirigidas hacia el cielo le recordaban Josué alzando sus brazos hacia Dios. Hasta hace poco para mí Yoshua Tree era solo un disco de U2.
En el parque conviven dos ecosistemas bien diferenciados. En la parte este del parque se encuentra el ecosistema característico del desierto de Colorado en el que predominan los cactus (recomendamos acercarse al punto denominado Cholla Cactus Garden, una llanura llena de cactus hasta donde alcanza la vista).
Por la otra parte está en desierto del Mohave, caracterizado por la presencia de los Joshua Tree, múltiples formaciones rocosas y mucho más verde que la otra parte.
Otra de nuestras recomendaciones sería Keys View, un mirador hacia el valle de Coachella (hay que ir abrigado, cuando fuimos nosotras hacía muchísimo viento).
Otra parada interesante es la ruta que va hasta Baker Dam, ya que se pueden ver petroglifos de los antiguos pobladores de la región.
En cuanto a la fauna del parque no vimos mucha cosa, salvo muchos cuervos y lo que creemos que era un coyote. En resumen un parque no tan conocido como otros de la Costa Oeste, pero muy recomendable, con un paisaje muy bonito y característico y fácil de recorrer.
Al salir del parque paramos a merendar en un McDonald's y a buscar hotel para esa noche. Finalmente nos alojamos en la ciudad de Laughlin, perteneciente al estado de Nevada, separado del vecino Arizona por el río Colorado y famosa por sus casinos. Nos alojamos en el hotel Avi que tenia piscina, playa privada, teatro y casino...todo esto por la friolera de 57 euros la habitación cuádruple (eso sí, el wifi de pago). Como aún no estuvimos en Las Vegas nos impactó que haya un casino en la propia recepción del hotel, solo que los que estaban jugando aquí nos parecieron más locales que turistas. Cruzamos el Colorado para ir a comprar algo para cenar y acabamos en un McAuto (la primera vez que pedíamos la comida así, no sabíamos ni cómo funcionaba).
Llegamos al centro de visitantes donde nos hicimos con un mapa del mismo y compramos la tarjeta America the Beautiful que es el pase anual para los parques nacionales de todo el país. Cuesta 80 dólares y es válido para todos los ocupantes del vehículo.
El parque nacional Yoshua Tree es llamado así por el árbol del mismo nombre, una especie de la familia de las yucas que es endémica de esta zona. El nombre fue puesto por los mormones que, tras cruzar el río Colorado, se encontraron con estos árboles cuyas ramas dirigidas hacia el cielo le recordaban Josué alzando sus brazos hacia Dios. Hasta hace poco para mí Yoshua Tree era solo un disco de U2.

En el parque conviven dos ecosistemas bien diferenciados. En la parte este del parque se encuentra el ecosistema característico del desierto de Colorado en el que predominan los cactus (recomendamos acercarse al punto denominado Cholla Cactus Garden, una llanura llena de cactus hasta donde alcanza la vista).

Por la otra parte está en desierto del Mohave, caracterizado por la presencia de los Joshua Tree, múltiples formaciones rocosas y mucho más verde que la otra parte.

Otra de nuestras recomendaciones sería Keys View, un mirador hacia el valle de Coachella (hay que ir abrigado, cuando fuimos nosotras hacía muchísimo viento).

Otra parada interesante es la ruta que va hasta Baker Dam, ya que se pueden ver petroglifos de los antiguos pobladores de la región.

En cuanto a la fauna del parque no vimos mucha cosa, salvo muchos cuervos y lo que creemos que era un coyote. En resumen un parque no tan conocido como otros de la Costa Oeste, pero muy recomendable, con un paisaje muy bonito y característico y fácil de recorrer.
Al salir del parque paramos a merendar en un McDonald's y a buscar hotel para esa noche. Finalmente nos alojamos en la ciudad de Laughlin, perteneciente al estado de Nevada, separado del vecino Arizona por el río Colorado y famosa por sus casinos. Nos alojamos en el hotel Avi que tenia piscina, playa privada, teatro y casino...todo esto por la friolera de 57 euros la habitación cuádruple (eso sí, el wifi de pago). Como aún no estuvimos en Las Vegas nos impactó que haya un casino en la propia recepción del hotel, solo que los que estaban jugando aquí nos parecieron más locales que turistas. Cruzamos el Colorado para ir a comprar algo para cenar y acabamos en un McAuto (la primera vez que pedíamos la comida así, no sabíamos ni cómo funcionaba).