El día de hoy comienza por fin sin madrugar.
Aún así, sobre las 8 nos despertamos y bajamos a desayunar en primer lugar y después, terminamos de hacer el equipaje, ya que esta noche hacemos cambio, y volamos a Medellín.
Una vez terminamos todo, nos dirigimos sobre las 10h al muelle de los Pegasos, pero está vez no cogeremos una embarcación a las playas, sino que tomaremos un free tour con nexperience.
Hace mucho calor hoy, que unido a la humedad, nos ocasiona que en las primeras paradas del free tour estemos incomodísimos y sofocados, buscando en todo momento la sombra y bebiendo mucha agua.
Esos lugares sofocantes al sol fueron la Plaza de los Coches, la Torre del Reloj y la Plaza de San Pedro Claver. Sin embargo, las paradas en la Plaza de la Aduana y el Baluarte se estaba bien.
Más adelante continuamos hacia el parque Simón Bolívar y la Catedral. De esta forma terminamos toda la visita a la ciudad amurallada.

A continuación, cruzamos el parque del centenario donde pudimos ver un perezoso, así como multitud de monos que iban pasando de una copa a otra de los árboles.
Aquí hicimos la introducción al barrio de Getsemaní, el cual nos gustó mucho, sobre todo las callejuelas que había a lo largo de la calle principal, como eran el callejón angosto y el callejón ancho. Así como la calle de San Juan donde había una gran cantidad de galerías de arte, las cuales fuimos visitándolas, ya que queríamos comprar algún cuadro.

De esta forma se nos hicieron las 14h, momento perfecto para comer, y nuestra primera opción era una cevichería pero no nos llamó mucho la atención al final, por lo que nos decidimos por la opción B, que se llamaba Coroncoro.
Al entras nos pareció un sitio de gente local, donde apenas había turistas, y con raciones abundantes de comida. Pedimos para comer una bandeja montañera y un arroz de mariscos.

Con la tripa llena, volvimos a dar una vuelta por el barrio y sus múltiples tiendas de cuadros. Nos habían gustado 2 cuadros, así que volvimos a a comprarlos. También estuvimos callejeando sin rumbo fijo viendo los múltiples murales que hay por todo el barrio.

Todavía nos quedaban unas horillas en Cartagena, así que volvimos a la ciudad amurallada, donde estuvimos dando una vuelta y también nos tomamos un helado para refrescarnos, sobre todo, porque lo tomamos dentro de la tienda y estando debajo del aire acondicionado.
Después de este pequeño break, nos acercamos a la zona de las murallas que está más próxima al mar, la cual nos gustó, porque era mucho más tranquila y no había ni tanta gente ni tantos vendedores que agobiasen.

Sobre las 18h ya nos acercamos al hotel, pero antes pasamos por un supermercado a hacer las últimas compras y también cogimos en la pizzería de enfrente 3 porciones para cenar en el aeropuerto.
Una vez recogimos las maletas, llamamos el Uber y a las 19h llegábamos al aeropuerto.
Pasamos el control (en el cual no estuvimos mas de 2-3 minutos, ya que en los vuelos nacionales no hay que separar los líquidos, dispositivos electrónicos y puedes pasar agua), pudimos descansar esperando en la puerta de embarque hasta las 20h, momento en que empezamos a embarcar.
El vuelo fue muy tranquilo y sobre las 21:20 llegábamos a Medellín, ciudad mucho más caótica y que pudimos comprobar ya en el aeropuerto, porque el Uber no llegó hasta pasados 10-15 minutos que lo habíamos pedido.
Por fin llegábamos a nuestro hotel sobre las 22:20, hicimos rápidamente el check-in y ya pudimos descansar, que el día siguiente tocaba otra vez madrugar para ir a visitar el Peñol y Guatapé.
Gastos del día:
Free tour Nexperience: 10 euros
Comida en Coroncoro: 73000 (16,51)
Cuadros: 500000 (113)
Helados: 15300 (3,47)
Cena en Piros Pizza: 19500 (4,41)
Uber Cartagena a aeropuerto: 5,17
Uber de aeropuerto a Cavalta: 21:08