A las 17:40 nos dirigimos al hotel Sail of Desert, que estaba al lado del nuestro, para coger un autobús que nos llevaría a un parking-mirador y desde allí contemplar el atardecer sobre la enigmática “roca”.
Llegamos al mirador y al bajar del autobús vimos bastantes autobuses turísticos y mucha gente preparando sus cámaras para captar el atardecer en el Uluru. También nos percatamos de la gran cantidad de moscas que revolotean a nuestro alrededor y que son bastante molestas, hay que llevar un sombrero o gorro con mosquitera porque si no, no te dejan hacer ni una foto, son terriblemente pesadas.

Según va cayendo el sol, la piedra va cambiando de tonalidad.

Después de hacer unos cientos de fotos, volvimos al autobús y con un grupo más reducido nos acercamos a otro parking dentro del mismo Parque donde la agencia ya tenía preparada una BBQ.
Una vez terminada la cena, uno de los chicos de la organización nos estuvo enseñando las distintas estrellas y constelaciones que se podían ver en ese momento. La charla fue muy interesante y después volvimos al autobús y de vuelta al hotel.
Combinado Australia y Nueva Zelanda por libre