Hoy ha sido un día en el que he visto todas las cosas típicas brasileñas juntas. Yo creo que no se me ha quedado ni una cosa brasileña. Es envidiable el orgullo y la manifestación cultural que hacen de forma tan masiva.
He empezado a las 7:30 yendo hacia la zona donde se hace el mega bloco de cierre del carnaval. La gran mayoría de la gente que va por la calle va de empalmada de la noche anterior. Muchos van zombies, pero otros llevan una fiesta tremenda en el cuerpo. Solo con que suene un tambor ya se ponen a hacer el movimiento ese de samba.
El mega bloco se hace en una de las calles principales de Río. Cuando he llegado aún se podía andar sin problema. En el medio de la calle está el autobús con el grupo de Monobloco arriba y delante del bus, en una zona perimetrada, todos los percusionistas y bailarines. Se ve muchísima policía y helicópteros constantemente. Según se acercaba las 9 ya estábamos todos apretados. Se veía una multitud enorme. Balones saltando, música, bailarines... Mientras se preparaban los músicos, había chavales que iban tirando agua a la gente, cámaras de televisión e incluso unos tíos con una mochila enorme repartiendo crema solar con un dispensador, está todo pensado. Con una canción, que debe ser mega famosa, ha empezado el bloco a la vez que la gente salía loquísima cantando y saltando. Los músicos y la coreografía lo daban todo y era inevitable que se me pusieran los pelos de punta viendo a miles de personas cantando, bailando y saltando como si no hubiera mañana. Al rato el bloco ha empezado a andar y aquí ya ha sido la locura. Íbamos avanzando, yo creo que por pura presión. La gente no paraba de saltar mientras dábamos pasitos pequeños, la pesadilla del agorafóbico a la vez que el sueño de un fiestero. Al final hemos llegado a una especie de plaza y he podido escapar del embudo. Desde la plaza se podía ver la magnitud de lo que había liado. Miles y miles de personas. He intentado ir avanzando para pillar mejor sitio y en cuanto te confiabas te veías de lleno dentro de otra muchedumbre de la que era imposible salir. Molaría saberse las canciones porque cantan con una pasión que ni los argentinos cantando canciones futboleras. Todo samba. Al final el bloco ha llegado a una plaza enorme, Praça do Expedicionario, y ahí ya uno puede moverse medio sin estar a presión. En esta parte ya era el fiestón, una bacanal. Aquí te vienes con 5 amigos y alguno muere en el camino. Qué pena pillar esto solo. Me he puesto al lado de una zona en la que hay un puesto que llaman "aguadeiros" aquí reparten agua y un tío se sube arriba del todo y, con una manguera de bombero, tira agua a la gente mientras vitorean y se quedan medio en pelotas la mitad. Al final yendo solo he terminado hablando con un grupo de argentinos y he podido echarme unas cerves con el ambiente. Ojala haber venido con amigos a prenderse fuego.
A las 13:00 viendo que el bloco ya consistía en estar en la plaza bebiendo y bailando me he ido para el alojamiento a comer. Me he echado incluso una minisiesta para recomponerme y me he pillado el metro para Copacabana. El metro está bastante bien y tiene la curiosidad de vagones exclusivos para mujeres en los que no te dejan meter. He llegado a Copacabana y aquí el ambiente no está tan desfasado como en el centro pero también es carnavalero.
Copacabana es una playa larguísima con bastantes olas. Hay un paseo marítimo, con el tráfico hoy cortado, en la playa una primera línea de bares, luego otra línea de instalaciones deportivas y finalmente la gente en la playa. Esta parte de Río es totalmente distinta al centro. Aquí se ve bastante dinero, tanto en las casas como en los restaurantes a orilla del paseo e incluso Ferraris y Lamborghinis.
He empezado andando por la playa y al rato me he encontrado a un grupo de chavales haciendo capoeira. Se pone uno con una especie de pandereta y, al ritmo de la música, van saliendo parejas a hacer capoeira, adultos y niños. Los adultos son bastante más espectaculares pero los niños se manejan también. Me encuentro con varios grupos que juegan a dar toques y me salgo al ver en el paseo un bloco. Este es puramente de samba, muchos músicos tocando y la gente alrededor bailando y bebiendo caipirinhas en medio de la carretera paralela al paseo marítimo, vaya fiesta s emontan en un momento. Por la misma carretera continúo junto con gente que va patinando, en bici, corriendo o jugando al fútbol y al futvóley. Las instalaciones deportivas que hay en la playa son infinitas, fácil hay más de cien campos de futvóley y casi todos ocupados.
De Copacabana he saltado a la playa de Ipanema. Esta playa es mucho más fotogénica al tener de fondo el famoso morro de Irmao. La playa está más cerca del paseo marítimo y se vive todo más concentrado. La música, el fútbol, la gente bailando, patinando, puestos de hippies... Me han gustado mucho las dos playas, el ambiente de carnaval imagino que hace que sea más intenso todo pero de normal no debe ser mucho más diferente.
Ya anocheciendo me he vuelto para el alojamiento. Día bien chulo, gracias al carnaval me quedo con la imagen de Brasil que me esperaba pero multiplicada por diez. Me ha encantado, para mi Río de Janeiro está en mi top de ciudades.
Mañana me iré a hacer la ruta de trekking a la Piedra Da Gavea y a despedirme de Río.
Te mandé estrellitas anteriormente, pero había olvidado dejarte comentario 
