A menos de 500 m. desde la necrópolis anterior se encuentra la mezquita de Hazrati Xizr, de 1823, bastante moderna al lado de tantas otras cosas vistas. Se encuentra ligeramente elevada ofreciendo vistas panorámicas ente las que destaca Bibi-Khanum al fondo.
Al salir nos dimos un paseo por la carretera que va hacia el noreste, pero como picaba el sol ese día y por allí no abundaban las sombras sólo llegamos hasta el museo Afrosiyab, al que no entramos y desde el que pedimos un taxi que nos acercara a Bibi-Khanum.
Nos dejamos sin ver el mausoleo del profeta Daniel y el observatorio de Ulugh Beg que quedaban más adelante.
El taxi nos dejó en un lateral de la mezquita Bibi-Khanum, es grande e imponente. Construida a partir de 1399 hasta 1404 su iwán alcanza los 35 m. El acceso cuesta 40.000 sum, unos 2,8€.
Por el interior el patio también es grande, al edificio del fondo no se puede acceder, tanto solo asomarse porque está en ruinas por el interior.
Justo enfrente de la mezquita, cruzando la calle, se encuentra el mausoleo de Bibi-Khanum (35.000 sum, 2,5€).
Y justo al lado del mausoleo y la mezquita se encuentra el bazar Siyob, que es bastante grande y está compuesto de diversos edificios, y como suele ser habitual en cada zona se venden los mismos tipos de artículos.
En este momento es cuando intentamos comer en el restaurante Zargaron, que tenía buena pinta y parecía bonito, pero que las dos primeras cosas que pedimos de la carta nos dijeron que no se podía o no había y nos fuimos. El hotel Bibi Khanum que estaba junto a él era muy bonito también.
Tras comer en el restaurante Emirhan de nuevo nos dimos un buen paseo al boulevard de la universidad, al comienzo del cual está el monumento de Amir Temur.
A medio camino nos desviamos por el parque de Alisher Navoi.
Más adelante llegamos hasta un zona de pubs, nada más entrar en la calle un letrero indica “pub street”, estaba poco transitada la zona porque sería incluso antes de las 6 de la tarde, y allí en una calle lateral está el “Beer Street Pub”, que apenas tenía a 5 o 6 personas, pero que estaba muy agradable y donde nos tomamos un par de jarras de cerveza en la terraza interior, eran pintas y cada una costó 10.000 sums, al cambio 0,7€.
Desde allí volvimos en taxi hasta la plaza del Registan para verlo de nuevo iluminado.
Las cenas en Samarkanda las hicimos con cosas compradas en supermercados.









Al salir nos dimos un paseo por la carretera que va hacia el noreste, pero como picaba el sol ese día y por allí no abundaban las sombras sólo llegamos hasta el museo Afrosiyab, al que no entramos y desde el que pedimos un taxi que nos acercara a Bibi-Khanum.


Nos dejamos sin ver el mausoleo del profeta Daniel y el observatorio de Ulugh Beg que quedaban más adelante.
El taxi nos dejó en un lateral de la mezquita Bibi-Khanum, es grande e imponente. Construida a partir de 1399 hasta 1404 su iwán alcanza los 35 m. El acceso cuesta 40.000 sum, unos 2,8€.







Por el interior el patio también es grande, al edificio del fondo no se puede acceder, tanto solo asomarse porque está en ruinas por el interior.








Justo enfrente de la mezquita, cruzando la calle, se encuentra el mausoleo de Bibi-Khanum (35.000 sum, 2,5€).






Y justo al lado del mausoleo y la mezquita se encuentra el bazar Siyob, que es bastante grande y está compuesto de diversos edificios, y como suele ser habitual en cada zona se venden los mismos tipos de artículos.



En este momento es cuando intentamos comer en el restaurante Zargaron, que tenía buena pinta y parecía bonito, pero que las dos primeras cosas que pedimos de la carta nos dijeron que no se podía o no había y nos fuimos. El hotel Bibi Khanum que estaba junto a él era muy bonito también.


Tras comer en el restaurante Emirhan de nuevo nos dimos un buen paseo al boulevard de la universidad, al comienzo del cual está el monumento de Amir Temur.

A medio camino nos desviamos por el parque de Alisher Navoi.



Más adelante llegamos hasta un zona de pubs, nada más entrar en la calle un letrero indica “pub street”, estaba poco transitada la zona porque sería incluso antes de las 6 de la tarde, y allí en una calle lateral está el “Beer Street Pub”, que apenas tenía a 5 o 6 personas, pero que estaba muy agradable y donde nos tomamos un par de jarras de cerveza en la terraza interior, eran pintas y cada una costó 10.000 sums, al cambio 0,7€.


Desde allí volvimos en taxi hasta la plaza del Registan para verlo de nuevo iluminado.
Las cenas en Samarkanda las hicimos con cosas compradas en supermercados.