La visita a la playa de Boulders, es uno de los imprescindibles en los viajes a la zona de Cape Town.
Hacía mucho viento y el mar no estaba en mucha calma, así que regresando de la zona del Cabo de Buena Esperanza, tenía miedo de que los pingüinos no estuvieran en la playa, pero al final todo fueron imaginaciones mías, encontramos pingüinos, muchos pingüinos.


Justo pasas los tornos, en vez de ir recto, nos desviamos hacía la derecha, pasamos por una pasarela de madera, hasta llegar a la plataforma, que si estás mirando hacía el mar, queda a la derecha, allí, prácticamente estábamos solos, éramos unas 10 personas, en cambio en la otra plataforma, la que si hubiéramos ido recto, justo después de los tornos, había como 40 personas. Además la plataforma de la derecha, tiene un poco de sombra, ya que está junto a unos árboles, que dan sombra a una parte. Parecía que no, pero el solecito nos estaba dando una buena.

Nosotros nos hicimos nuestras fotos con tranquilidad y luego fuimos a la plataforma donde había el mogollón, pero también esperando un poco, llegas a pillar sitio en primera fila, para poder hacer fotos chulas.
Cuando tuvimos suficiente, decidimos marcharnos de allí, no nos dimos cuenta, pero estábamos como tomates, no nos habíamos puesto crema y con el viento no te dabas cuenta, pero el sol nos había dado una buena tunda.

Antes de marcharnos, nos paramos en un bar-retaurant-hotel que hay junto al parking para tomar algo. Eran mas o menos las 14:30 de la tarde.
Miramos en la aplicación o web de Table Mountain y vimos que ya tenían cerrado, esta aplicación está bastante bien, por que te dice si el telesférico está abierto, tiempos de espera, previsión para el día siguiente etc...
Como vimos que ya estaba cerrado por las nubes, nos lo tomamos con calma, comimos allí un poco, para luego irnos hasta Muizenberg Beach, queríamos ver las famosas casitas de colores que hay en la playa.

La carretera hasta allí, es bastante chula, con buenas vistas y también pasas por algún pueblo, que me sigue recordando un poco a la zona de la Costa Oeste de Estados Unidos el Big Sur.
Junto al parking donde aparcas el coche en la playa de Muizenberg, nos encontramos un mercadillo enorme para gente local, no sé si siempre está allí o estaba allí por que aquel día era domingo, pero ya que estábamos nos dimos una vuelta, no había ni un turista, lo que si me fijé, que había mucha población que veías que eran de origen musulmán.
Se vendía mucha ropa de segunda mano, mucho artículo de higiene personal, comida, artículos de cuero, no compramos nada, pero estuvo bien la visita, para ver lo que la población local compra.
A los chicos que nos vigilaron el coche, esta vez no les dimos dinero, les dimos un par de camisetas y una muñeca Barbie a cada uno, se pusieron muy contentos, uno incluso nos pedía mas muñecas, decía que tenía 4 hijas.
Lo sentimos mucho, pero tiene que haber para todo el mundo, nos quedan unos cuantos días de viaje todavía.

En la playa hacía un vendaval, había mucha gente practicando KiteSurf, pero el día se empezaba a poner feo, se nubló bastante.
Cuando tuvimos todo fotografiado, nos fuimos, queríamos volver a ver la puesta de sol, desde la terraza del hotel y de paso tomarnos unos cocktails, que el primer día nos habían encantado, ahora queríamos probrar unos de diferentes a ver que tal estaban.