Nos levantamos con nuevos ánimos. Teníamos que cambiar por un día de país, nos pondrían otro sello en el pasaporte, cosa que siempre nos hace ilusión.
Visitaríamos el pequeño país de Eswatini, país que está diríamos dentro de Sudáfrica, ya que está rodeado del país sudafricano.
Salimos sobre las 9:00 horas de Santa Lucía y mas o menos sobre las 11 y pico de la mañana, estamos en la frontera.
Pasamos los trámites sin muchos problemas, el papel con el permiso del coche, que nos dieron en el rent a car, nadie nos lo pidió, pero hay que llevarlo.

En Eswatini, ya empezamos a ver que hay un nivel mas pobre, ya en la frontera, la chica de la aduana, nos pregunta si llevamos comida o le podemos dar comida, nuestro inglés es bastante básico, pero eso entendimos, le dimos lo que llevábamos de snacks en el coche, pero no lo quiso, no sabemos exactamente lo que quería. Por la carretera, nos vamos encontrando vacas pastando en los márgenes o en medio directamente, como un grupo de cabras, sentadas tan panchas en medio de la calzada y que no se levantan, los coches las van esquivando.
También, por primera vez, tuve que pagar una mordida a la policía, hace años que viajo y alquilamos coche, pero eso que cuentan a veces, que hay que pagar alguna multa para poder seguir, nos pasó en este viaje.
Nos paró la policía, diciendo que íbamos a 80 y pico en un tramo que teníamos que ir a menos velocidad. Paraban a todo el mundo, lo bueno, es que había un policía con una cámara de video, apuntando a los que venían del otro carril, pero bueno ya de primeras vi de que iba la cosa, tan solo querían dinero.
Tan solo nos pedían 60 rands (3 euros) pero le saqué la tarjeta de crédito y le decía, toma cóbrate que me voy, los tíos riendose, que no,que solo querían cash, les dije que no tenía, que tan solo tenía tarjetas de crédito, no era verdad, aún tenía como unos 300 y pico de rands. Al final para abreviar, como la cantidad que pedían era para nosotros irrisoria, al ver que un chaval local, por que paraban a todos, tanto locales, como turistas, vi que el chaval les daba 20 rands, les di 30 rands, que no tenía mas y que si me podía ir, los tíos entre risas se conformaron, por lo que me fui de allí con cara de pocos amigos, al final lo que querían es un poco de dinero, espero les sirva para que hagan algo bueno, espero que no sea para emborracharse por ahí o algo parecido.

Después, hasta llegar a Hlane National Park, aún nos quedaban como una hora y pico, estaba un poco preocupado en que no nos volvieran a parar, pero no hubo problemas.
Hlane, nos encantó, un parque pequeño, muy fácil de recorrer con el coche por libre, donde vimos muchos animales y sobre todo vimos rinocerontes, que casi los podías tocar con las manos.
Además en la zona de recepción,tienda, bar-restaurante, tienen un charco abrevadero, donde van los animales a beber, con lo cual tu puedes estar sentado, tomándote una cerveza viendo a los animales refrescarse.
Aún van a la antigua, en las habitaciones, no tienen luz eléctrica, tienen farolillos de aceite o encontramos velas y cerillas, por si lo teníamos que utilizar durante la noche, pero nosotros llevábamos un par de frontales para la cabeza y un par de linternas, que nos vinieron muy bien.
No hay internet (Las niñas eso no les gustó mucho
Llegamos sobre las 13:00 horas, hacemos el check in, pero nos comentan que hasta las 14:00 horas no podemos entrar en nuestro hut, como en el abrevadero no había ningún animal, decidimos irnos de safari, con el calor que hacía, pensé que no veríamos mucha cosa, pero estaba equivocado.

Pronto, vimos nuestras primeras jirafas del viaje, eran un poco esquivas, pero las pudimos contemplar perfectamente, la jirafa fue el animal preferido de mi mujer, las encuentra preciosas.
También estaba repleto impalas, en grupos muy numerosos, con varios de muy jovencitos.
Íbamos sin ton ni son, cuando a lo lejos vemos unas manchas grises, que pensábamos que eran búfalos, pero no, eran rinocerontes, la alegría en ese momento era indescriptible, por que no nos los esperábamos, no lo teníamos en mente encontrárnoslos y los teníamos para nosotros solos, no había nadie mas que nosotros, fotos por aquí, fotos por allá, queríamos acercarnos mas, pero había como una charca, en la que estaban sentados, que no podíamos pasar con el coche, por lo que después de un rato, fuimos a dar la vuelta, a ver si los podíamos ver por el otro lado, no sabemos por donde tiramos, pero no pudimos dar la vuelta en el lado opuesto, pero encontramos a otros rinocerontes por el camino.

Teníamos que pasar justo al lado de ellos con el coche, como a 1 metro de distancia, los animales estaban tranquilos pastando, por lo que decidimos pasar, era una pasada, estábamos justo al lado y ellos a lo suyo.

Vamos por otro camino, a ver si encontramos los primeros que vimos y nos volvemos a encontrar a otros rinocerontes, en un lapso de 1 hora, al menos vimos 10 rinocerontes distintos, todos con la cornamenta completa, estábamos en una nube.
Ahora si, habíamos tenido buenos avistamientos y en todo momento estuvimos solos nosotros, por lo que pusimos el coche como queríamos, para hacer las fotos necesarias.
Un poco mas tarde, también vimos un elefante solitario.
Sobre las 15:30 llegamos al campamento, queremos tomarnos una cervecita junto a la charca.
