Después de los grandes encuentros con los rinocerontes, quisimos ir a tomar algo en el bar-restaurante.
Para empezar, nos tomamos unas cervezas contemplando la charca, pero tan solo se veía a lo lejos de tanto en tanto, un poco la cabeza de un hipopótamo.

Miramos en la zona del restaurante y vimos unas niñas con su madre comiendo pizzas, era la única mesa con gente.
Regresamos a la zona del bar y les comentamos que queríamos una pizza, nos miraron un poco preocupadas, nos dijeron que la cena y el comedor, hasta las 18:00 horas no estaba operativo, por lo que nos dimos cuenta, que esas niñas eran hijas de los empleados del restaurante.
Al ver que aún quedaba un rato hasta las 18:00 horas, volvimos al coche, iríamos a dar una vuelta, esta vez por otros caminos, a ver que nos encontramos.

Sobre todo lo que vimos esa tarde, fueron mas grupos de jirafas.
A las 18:00 volvimos a la zona del restaurante y esta vez, si habían llegado 2 rinocerontes, que hicieron las delicias de los que allí estábamos contemplándolos.

Poco a poco, los bichos fueron acercándose cada vez mas a la zona de enfrente donde estábamos, con lo que nos fuimos acercando también nosotros hacía ellos.

Estaban pastando y estaban tranquilos, pero lo único que nos separaba, era un hilo de alambre electrificado, que en caso de que los animales decidieran embestir hacía nosotros, no creo que eso los hubiera parado para nada, pero se veía que los animales iban a su rollo y éramos nosotros los que los seguíamos para hacernos las mejores fotos junto a los animales.

Al final, los rinocerontes se marcharon y dejaron la charca otra vez huérfana, por lo que decidimos irnos a cenar.
La cena era tipo buffet libre, nuestra hija de 10 años pagó menos, la hija de 14 años ya pagó como un adulto.
No era barato, si lo comparas con los precios que habíamos pagado hasta ahora, pero si que es mas barato que en España, pagamos 1217rands para los 4 (62,56€indica la Revolut) junto a la cena Knysna, fueron las comidas mas caras que pagamos durante el viaje.

Después de la cena, hubo espectáculo de unos bailes tradicionales junto a una hoguera, supongo que era alguna tribu o etnia de Eswatini, nos gustó mucho.
Cuando terminaron, nos fuimos a nuestro Hut, sin saberlo, habíamos reservado el Big Hut, uno de los huts mas grandes del campamento, lo reservamos a través de Booking, supongo que era lo único disponible para nuestras fechas, para 4 personas, pero allí cabían al menos 8 personas.