Hicimos el check inn en Lower Sabie Rest Camp.
Había reservado en este campamento, mas o menos en el mes de marzo 2024, ya que en las fechas de Navidad, está muy solicitado. Reservé lo que encontré y me olvidé del tema.
El problema, es que cuando las chicas vieron la habitación que nos había tocado, vieron que no había baño, por lo que en la zona que había reservado, los baños eran compartidos, algo que normalmente no queremos, ni reservamos en sitios así.
Después de la reprimenda, mea culpa, las aguas volvieron a su cauce y nos acomodamos en nuestra habitación.

Al final, al menos pudimos hablar un poco con los vecinos, ya que las puertas eran contiguas, con una especie de patio interior, con zona común de cocina.
En los otros campamentos, al tener un Hut para nosotros, equipado con cocina y todo, aunque estaban encarados en un patio común, no tuvimos ninguna conversación con nadie, en cambio en esta zona de Lower Sabie, si hablamos un poco con otros huéspedes, sobre todo con nuestro vecino de puerta Sean.

Nuestro vecino, tenía colgado en la puerta, hasta una corona de adorno de Navidad, resulta, que tenía previsto estar desde el 12 de dicembre 2024 , hasta el 12 de enero 2025. Sean tenía como unos 70 años, parecía un profesional del camping, por que llevaba de todo, focos de luz para la noche, sillas, mesas, neveras, soplete para encender la barbacoa, tenía todo lo necesario, para que no le faltara de nada.

Al final, para hacer nuestra carne, usamos su barbacoa, ya que no había comprado madera ni nada, al ver que el tenía de sobras, le pedí si podía usar su barbacoa y muy amablemente se ofreció enseguida.
Tammbién hablamos con una familia, que tenía niñas, su hija mayor, era mas o menos de la edad de nuestra hija menor, por lo que jugaron un rato, esa niña tenía como mascota o bueno se entretenía con un escarabajo enorme, supongo de esos que son escarbajos peloteros. A nuestra hija, lo de jugar con el escarabajo no le entusiasmó mucho.

Mas tarde, cuando fuimos a ducharnos, nos enseñaron un escorpión negro, que había anidado en el agujero de un árbol, que estaba junto a las duchas y baños. Según Sean, si te pica uno de estos, te vas directo al hospital. Junto al escorpión, además había 15 babies, nos decían, había criado, junto a la madre estaban 15 de pequeñitos, que eran como pulgas en ese momento, casi no se veían.
Para rematar el clavo, Sean nos comenta, que hacía unos días, se había encontrado un escorpión dentro de su habitación, que pusiéramos una toalla envuelta como un rollo, justo detrás de la puerta, abajo en el suelo, para que no entraran los bichos mientras dormíamos.
Nos entró un poco el canguelo, por supuesto, cuando fuimos a dormir, pusimos la toalla en la puerta.

La noche de fin de año hacía mucho calor, se estaba mucho mejor dentro de la habitación con el aire acondicionado puesto.
Estaba sudando, solo para tomarme el vino que habíamos comprado, como vi que Sean iba sin camiseta, también me la quité.
Por internet había visto, que en época de lluvias y tal, había muchos mosquitos, que la zona del Kruger puede haber malaria etc... pero bueno, me quité la camiseta, no me puse ningún tipo de repelente y de momento todo bien. Supongo que el vinito ayudó a repeler los mosquitos.

Todos los que estábamos allí, hicimos barbacoa.
Sobre las 22:30 horas, tan solo estábamos nosotros y Sean con su mujer a fuera, nuestras hijas, también se fueron adentro de la habitación. Intentamos aguantar hasta las 0:00 horas, para celebrar el año nuevo, pero sobre las 23:20 horas nos fuimos a la cama, mañana había que madrugar, también llevábamos muchos días de viaje, por lo que fue una noche de fin de año bastante light.