Amanece un nuevo día, el último de facto de las vacaciones porque mañana va a ser estar de viaje y deshacer maleta. El crucero navega lentamente por el mar Tirreno rumbo a la costa española.
[align=center]DETALLE DEL PUNTO DE NAVEGACIÓN DEL ALLURE OF THE SEAS

Hoy nos hemos levantado más tarde que otros días pero aún así es pronto. La idea es tomarnos la jornada con tranquilidad, probar cosas a lo largo de la mañana, ver el musical Mamma Mia a la hora del almuerzo, pasar la tarde, hacer la maleta y echar la noche de la mejor manera posible.
Hoy queremos desayunar tranquilamente y tenemos dos opciones: Restaurante principal o Johnny Rockets. Como el menú de desayuno del restaurante principal asignado, el American Icon Grill, es más completo optamos por el mismo. El restaurante está llenito, nos preguntan si queremos a la carta o bufé, elegimos carta y nos acompañan a una mesa para el buen yantar.
Hoy el tema de las comidas va a ser un poco diferente. Teniendo en cuenta que el Mamma Mia es a las 14:00 hemos pensado comer a la salida de la función (16:30) y aprovechar más por la mañana. Por tal motivo la intención es llenar la andorga en el desayuno y luego a media mañana hacer otra parada técnica y ya aguantar hasta entonces.
Nos traen la carta y yo lo tengo clarísimo: huevos benedictine, burrito de desayuno, fruta y el Cola Cao del crucero.

Los huevos benedictine están deliciosos y el burrito no le va a la zaga por lo que se queda uno más que satisfecho. Como no tenemos prisa incluso hacemos algo de sobremesa contemplando el incesante trasiego de pasajeros y camareros. Hoy estamos todos a bordo y ello se va a notar seguro en picos de aglomeraciones en según qué sitios. Más de uno se habrá pegado el madrugón para ocupar tumbonas en las piscinas….
Volvemos al camarote para una parada técnica y mientras aguardo mi turno pongo la televisión. Hay que decir que aparte de ver la cuenta a bordo, los gastos que uno haya podido hacer en el barco e información variada, hay la posibilidad de sintonizar un variado número de canales para echar el rato si uno no quiere abandonar la cabina. A saber:
1 – Royal Entertainment: la directora del crucero te cuenta lo que se puede hacer a bordo e información de interés.
2 – Cruise Compass: descripción del contenido del diario de a bordo.
3 – On the map: ubicación satelital del barco así como la vista de proa a través de una webcam.
4, 5 y 6 – Canales temáticos de dibujos animados y series para adolescentes (en inglés).
7 – Canal con los procedimientos de seguridad y salud a bordo.
8, 9 y 10 – Canales generalistas de noticias como la BBC o la Fox.
11 y 12 – Canales de venta de excursiones y de publireportajes de la naviera para que contrates otro crucero ya mismo.
13 al 24 – Canales de documentales, películas, música y deportes.
25 al 28 – Canales internacionales de España, Francia y Alemania.

A nosotros no ha hecho apaño poner de fondo videos musicales mientras nos aviábamos todos los días.
Salimos del camarote y nos ponemos a deambular por el barco sin rumbo prefijado. En popa de la cubierta 14 hay un espacio donde están situadas diferentes metopas de intercambio.
Una metopa, en el contexto de la navegación, se refiere a una placa decorativa o escudo, a menudo conmemorativo o representativo de un cuerpo militar, un barco o un club náutico, que se utiliza como elemento ornamental. En el caso que nos atañe se trata de un objeto conmemorativo que se intercambian entre el capitán y la autoridad portuaria, de manera mutua, durante la primera escala de un barco en un puerto. Es una tradición para celebrar la llegada del crucero y fortalecer la relación entre el barco y el puerto. La metopa suele incluir el nombre del crucero, la fecha de la visita y el logotipo del puerto.

Admiramos las diversas metopas con puertos a lo largo y ancho del mundo. Unas son más ornamentadas que otras pero en esencia es la manera de recoger las escalas donde ha llegado el Allure of the seas durante sus singladuras.
Como hemos bajado un tanto el desayuno toca empezar a ejercitar actividades físicas y puntos de atracción que hay repartidos a lo largo del barco. En primer lugar comenzamos con la tirolina.
Una tirolina es un sistema que permite a las personas deslizarse de un punto a otro, generalmente a través de un cable o cuerda inclinada, utilizando una polea y un arnés. La gravedad es la fuerza principal que impulsa el descenso, creando una experiencia emocionante y divertida.

Como mi acompañante anda remolón yo me atrevo el primero. Al llegar a la zona de preparación los monitores te colocan los arneses y los mosquetones y te calzan el casco de turno a la par que te advierten de que te quites lo que tengas en los bolsillos. En la preparación de la rampa de lanzamiento la monitora se desgañita con todos los que estamos esperando para que sigamos sus instrucciones de manera que no aterricemos en la parte previa de color verde sino que plantemos los pies en la colchoneta que está más arriba. Como quien oye llover….. porque la gente hace caso omiso de lo dicho con anterioridad y la inmensa mayoría aterriza en el primer punto por lo que el aterrizaje es más violento y dificultoso.
Llega el momento, enganchan la polea, suben la barrera protectora y allá que me lanzo sobrevolando el boardwalk. El trayecto es corto y no muy rápido pero se disfruta de igual manera. Yo sí sigo las instrucciones y mantengo los pies recogidos hasta la colchoneta de aterrizaje por lo que el impacto es limpio y seguro. Incluso el monitor de llegada me felicita por el aterrizaje lo que me hace entender que deben ser muy pocas personas las que siguen las normas.
Animo a mi acompañante a seguir mis pasos pero anda algo reticente. En un momento dado le espeto si, acaso, la tirolina es mala.
Al final debe ser mala porque desiste en intentarlo por lo que me veo obligado a tirarme un par de veces más para compensar en la medida en que, además, apenas hay cola para esta atracción.
Tras la subida de adrenalina continuamos nuestro paseo por esta parte de la cubierta y nos asomamos por la borda porque mi acompañante quiere contemplar el paso por el estrecho de Bonifacio.
El estrecho de Bonifacio es un estrecho del mar Tirreno en el Mediterráneo que separa las islas de Córcega (Francia) al norte y Cerdeña (Italia) al sur. Es navegable por las rutas oceánicas que unen los puertos del sur de España y el golfo de León con el estrecho de Mesina. El estrecho se extiende a lo largo de unos 11 kilómetros y su la anchura varía entre 12 y 15 kilómetros. La profundidad del mar puede alcanzar los 100 metros.Debe su nombre a Bonifacio, ciudad situada en la orilla francesa del estrecho, fundada por los romanos en el siglo III a.C. y famosa por su situación estratégica, situada en un acantilado con vistas al mar.

Mi acompañante manifiesta que se esperaba otra cosa en el sentido de que se apreciara una menor separación entre las dos islas. Le indico que es un estrecho al fin y al cabo y que para experimentar lo que podría ser un encajonamiento entre tierras en el discurrir de la navegación el sitio ideal es un fiordo. Pese a ello, el moverse entre babor y estribor y tener tierra a la vista es una muy buena experiencia.
Seguimos el transcurso de la mañana y ello será descrito en la próxima y excitante etapa del diario.[/align]