Hoy, domingo, nos despertamos a los pies de los Dolomitas en nuestra habitación del Hotel Dolomiti, en San Vito di Cadore, con la bonita estampa que nos ofrecen las vistas desde la ventana. Nos tomaremos este primer día como toma de contacto para conocer un poco el entorno en el que nos encontramos. Hemos elegido hacerlo así y dejar para mañana, lunes, la ruta de las Tre Cime di Lavaredo, ya que suponemos que un lunes habrá menos gente que en domingo.
Tras dar buena cuenta del buffet de desayuno del hotel, nos ponemos en marcha. Vamos a ir lo primero a ver el Lago Misurina. Queremos explorar también cómo está el tema del aparcamiento allí para poder dejar el coche mañana cuando subamos a hacer la ruta de las Tre Cime.
LAGO MISURINA
Situado dentro del área de los Dolomitas, a 1.750 m de altitud, es el lago natural más grande de la región del Véneto.

Lago Misurina
El alojamiento en San Vito di Cadore fue lo más cercano a Misurina que encontramos sin tener que empeñar la medalla de oro de mi abuela. Desde nuestro hotel hasta el lago son algo menos de 30 km, que tardamos casi una hora en recorrer, ya que hay que atravesar el casco urbano de Cortina d’Ampezzo (que, encima, está de obras y obliga a dar un rodeo enorme). En los últimos kilómetros empezamos a ver coches aparcados en los arcenes, lo cual no augura nada bueno respecto a la posibilidad de encontrar aparcamiento en el lago. La verdad es que tampoco hemos madrugado en exceso, y hemos desayunado tranquilamente, a conciencia, con el placer que da no tener una programación rigurosa que cumplir para el día de hoy. Vamos, como domingueros de pies a cabeza.
Efectivamente, todos los parkings que hay a orillas del lago están absolutamente completos, y meternos en uno de ellos tratando de encontrar hueco es una ratonera mortal de la que tenemos que salir maniobrando marcha atrás esquivando a otros incautos que han caído en la trampa como nosotros y nos vienen de frente.
Seguimos carretera adelante, rebasando el lago y llegando hasta el parking que hay justo enfrente de la parada del Dolomiti Bus. También está completo ya a estas horas, pero aquí se produce el milagro porque hay una pareja discutiendo junto a un coche aparcado y terminan enfadándose del todo y metiéndose en el coche de un portazo para marcharse. Algunos empezamos el día con suerte y otros malamente.
En este mapa señalo en rojo la ubicación del parking en cuestión. Es, precisamente, el más conveniente para dejar el coche si se quiere hacer la ruta de las Tres Cime di Lavaredo. En la siguiente etapa, cuando hable de esa excursión, detallaré más este tema.

Parking en Misurina
Este parking cuesta 2€/hora, o bien 14€ todo el día (cierran a las 20:00 h).
Una vez que conseguimos deshacernos del coche, vamos a dar la vuelta completa al lago para verlo desde todo su perímetro. El recorrido se completa en 45 minutos o 1 hora, según la pachorra o el ansia fotográfica de cada uno. Aquí dejo unas cuantas imágenes desde distintos puntos.



Lago Misurina
En el entorno del lago hay varios restaurantes y un supermercado, donde entramos para comprar unos sándwiches para comer junto a la orilla. Si nos fijamos en el estilo de algunas de las edificaciones, notamos lo cerca que nos encontramos de El Tirol.

Edificaciones junto al Lago Misurina
La verdad es que yo ya había estado en otra ocasión en el lago Misurina, siendo adolescente (hace muuuchos años
CORTINA D’AMPEZZO
Después de zamparnos los sándwiches a la orilla del lago Misurina, volvemos al parking para dirigirnos ahora hacia Cortina d’Ampezzo. Esta pequeña ciudad se encuentra situada en un enclave de ensueño, completamente rodeada de altísimas montañas y verdísimos valles. Es, además, un importante punto turístico, sobre todo en invierno por las pistas de esquí. Digamos que es un destino un poco “de élite”.

El entorno de Cortina d’Ampezzo
Dejamos el coche en un aparcamiento gratuito al aire libre que está perfectamente señalizado desde cualquier entrada a la localidad y vamos caminando hacia el centro.
Con Cortina d’Ampezzo me pasa lo contrario que con el lago Misurina. ¡No tenía yo el recuerdo de que fuera tan bonita! Aunque su casco histórico es muy pequeño -prácticamente una única calle- me sorprende muy gratamente.
La calle principal es Corso Italia, llena de tiendas, restaurantes… y gente. También en esta calle se encuentra la Basílica de Santos Filippo y Giacomo, cuya torre se recorta contra las montañas.



Malísimas fotos que no hacen justicia a la bonita Cortina d’Ampezzo
Nos cuesta mucho encontrar sitio en alguna cafetería para tomarnos unos cafés, pero finalmente lo conseguimos… y en qué hora… Más de 13 euros por un café, un helado y una tónica. Es lo que tiene querer tomarnos algo a lo loco, sin pararnos a pensar en dónde estamos.
Cometido el despilfarro, volvemos hacia el coche. Queremos ver un poco San Vito di Cadore, el pueblecito donde estamos alojados, antes de que anochezca.
SAN VITO DI CADORE
Es el típico pueblecito de montaña. No tiene mucho interés salvo el hecho de que, para lo pequeño que es, cuenta con dos iglesias, una junto a otra.

Iglesia en San Vito di Cadore
Lo que nos gusta bastante es la senda que pasa por detrás del hotel, que ya mencioné en la etapa anterior. Se llama Lunga Via delle Dolomiti y es un camino exclusivamente para peatones y ciclistas que discurre en paralelo a la carretera SS51 uniendo localidades del Valle di Cadore a lo largo de 50 km, desde Calalzo di Cadore hasta Passo Cimabanche, pasando por Cortina d’Ampezzo. Hoy nos damos un breve paseo por él, que nos resulta muy agradable. Dejo aquí varias imágenes tomadas durante este paseo:

El Mortadelo y el Niño estudiando el plano de la Lunga Via delle Dolomiti

Curiosa granja de alpacas junto a la Lunga Via delle Dolomiti

Flores y más flores en la Lunga Via delle Dolomiti
El cielo y el pronóstico amenazan lluvia, pero nos arriesgamos a acercarnos al pequeño Lago Mosigo, que está muy cerquita del centro urbano de San Vito di Cadore. Estando allí comienza a caer una lluvia ligera, pero ha merecido la pena venir hasta aquí porque verdaderamente es un lago muy bonito, ¡y además estamos prácticamente solos!


Lago Mosigo (San Vito di Cadore)
Ya casi está anocheciendo, así que volvemos hacia el casco urbano, donde están los cuatro o cinco únicos restaurantes de San Vito di Cadore. Por el camino arrecia la lluvia y cuando llegamos al centro está diluviando. Entramos corriendo en la pizzería Stuzzica La Voglia, de la que he leído buenas críticas. El lugar está abarrotado pero conseguimos mesa en la pequeña terraza cubierta que tiene afuera (hoy es nuestro día de suerte cogiendo sitios). La cuenta para tres pizzas, dos cervezas y dos refrescos asciende a 44 €. Las pizzas son enormes y están muy buenas. Muy recomendable.
