Una llegada apoteósica..!! Nos perdieron las maletas.
Pero no importaaa.... mira que cuando viajas hay que tomarse los inconvenientes e imprevistos como aventuras... y así fue, toda una aventura! No teníamos que haber facturado el equipaje, pero como el avión iba lleno nos dijeron que era mejor facturar, de forma gratuita, y que las maletas llegaban de Bilbao a Chicago directas.
Bueno, pues más cómodo en la escala en Madrid, la verdad... pensamos... pero ¡¡ay, cuando ves que ya no salen más maletas y tú te quedas allí, lerdamente, mirando con cara de pena a una cinta que ya no se mueve!!
Así que, con tanto resquemor que fuimos a pasar la aduana (nada!! todo muy fácil y rápido) y al final el lio fue encontrar quien nos hiciera caso. Nos recorrimos varias terminales temiéndonos el "vuelva usted mañana", y al final encontramos un alma caritativa que nos atendió bien y nos hizo la queja y la solicitud de que nos las trajeran al hotel. Las recuperamos 2 días más tarde, menos mal que una es precavida y le hace caso a su madre y lleva muda limpia en la mochila
El seguro nos cubría gastos de primera necesidad, así que pudimos comprar algo de ropa y artículos de higiene. Pero por ejemplo, NO nos cubrieron una batería externa de movil que compramos.
así que para cuando llegamos al hotel era ya tarde.
El Hotel era The Royal Sonesta Chicago River North
El hotel está en una ubicación inmejorable. Las habitaciones (estuvimos en 2 diferentes, pues la primera noche estábamos solos mi marido y yo, y las otras 3 estaba ya mi hijo adolescente y nos cambiaron) son estupendas. Las camas son enormes y cómodas.
Pero ojo con los desayunos "incluidos" en USA. Te pone que está incluido y resulta que lo que te dan es un crédito de gasto en desayuno, en el que no meten las propinas, claro, y aveces no te llega.. en este caso, teníamos 50€ cuando estuvimos solos y cuando vino mi hijo también... así que, de incluido, nada!
Bajamos a comer algo cerca, un Ramen, y a dormir. Ver esas vistas desde un piso 17.. rodeados de rascacielos.. Bua!! qué maravilla!!
Eso sí, es una ciudad super super ruidosa!! bomberos, sirenas, el metro por las vias elevadas...
En este hotel, a pesar de estar en un piso 17, las sirenas eran continuas.. Benditos cascos con cancelación de sonido!!